Unipost echa la persiana con 65 trabajadores en la calle

Un ERE echó el cierre a la oficina de Unipost en Córdoba | TONI BLANCO

Punto y final. La oficina de Unipost en Córdoba ya ha echado el cierre y ha dejado de prestar servicio de mensajería en la ciudad. Es el último capítulo de una historia que acaba con 65 empleados cordobeses en la calle, después de que la compañía entrara en concurso de acreedores el verano pasado y en estos últimos meses se aplicara un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que ha acabado con todos los trabajadores fuera.

“Ya no queda ni un trabajador. Solo está el responsable para terminar con el papeleo de la oficina en estos días”, explican extrabajadores de Unipost a este medio. Los 65 empleados que componían la plantilla de la empresa en Córdoba se han ido a la calle en los últimos meses, según se aplicaba el ERE, en cuatro fases.

El horizonte que se les dibujó el verano pasado al entrar en concurso de acreedores pintaba mal, pero entonces albergaban la esperanza de que el volumen de negocio que tenía la compañía fuera atractivo para un comprador. Aspiraban a que fuera Correos, el operador postal del estado, quien se hiciera con la carga de trabajo de Unipost y en ese empeño se pusieron manos a la obra los trabajadores y sus representantes sindicales desde comienzos del otoño pasado.

En esas fechas comenzaron sus movilizaciones, dirigidas al Ministerio de Hacienda para que flexibilizara la deuda de unos 50 millones de euros que tenía contraída con las arcas estatales Unipost, de manera que la compañía se hiciera más atractiva para un posible comprador. Pero ni hubo flexibilización ni apareció un comprador, pese a la prórroga que en enero dio el juez para encontrarlo.

La historia de los últimos meses para los trabajadores de Unipost en Córdoba se ha escrito cuesta abajo. A los pagos fraccionados de sus nóminas durante meses y el impago de nóminas de antes de la entrada en concurso de acreedores que sumaban unos 3.000 euros por empleado y ya no recuperarían, se sumaba la incertidumbre de la situación. Han seguido trabajando hasta el final, a sabiendas de que el final era echar la persiana.

Poco a poco, desde diciembre, la plantilla se ha visto mermada por los empleados que iban entrando en las distintas fases del ERE. Hasta no quedar ninguno. “Ahora solo nos queda apuntarnos al paro y buscarnos la vida. Algunos estamos preparándonos ya para la bolsa de trabajo de Correos”, explican los trabajadores sobre su futuro.

El cierre de la empresa se producirá a nivel estatal a lo largo del mes de abril. Con una plantilla inicial de más de 2.400 empleados en todo el país, la cuarta fase de despidos que se acaba de aplicar afecta a 500 trabajadores y conlleva además el cierre de 17 centros más. En el próximo mes echarán la persiana los 22 que quedan abiertos, del total de 81 delegaciones que tenía Unipost.

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