Tubamirum estrena ‘Reina de la Merced’, de Francisco José Cañadas

Entrega de la partitura de 'Reina de la Merced' | HERMANDAD DE LA MERCED

Nuestra Madre y Señora Santa María de la Merced cuenta desde este domingo con una nueva marcha de procesión para banda de música dedicada a Ella. Se trata de Reina de la Merced, cuyo autor es Francisco José Cañadas Ruiz, miembro de la cuerda de las trompetas de la Banda de Música Tubamirum, de Cañete de las Torres, que acompaña el Lunes Santo a la Virgen. Esta formación fue la encargada de estrenar la nueva composición, bajo la batuta cedida para la ocasión al propio Cañadas, en el marco de un concierto celebrado en la parroquia de San Antonio de Padua.

La nueva obra es una marcha de las conocidas como brillantes, es decir, alegre, que tiene una duración de 4:15 minutos y que fue compuesta entre los meses de noviembre y diciembre de 2017. Su autor hizo entrega de la partitura a la hermandad de la Merced el pasado 23 de febrero tras una de las misas del quinario a Nuestro Padre Jesús Humilde en su Coronación de Espinas. Fue la hermandad de la Merced la que se puso en contacto con el joven músico, de 27 años, para pedirle una marcha para conmemorar el 800 aniversario de la fundación de la Orden mercedaria que se cumple en este 2018. Según el compositor, el encargo fue para él “una inmensa alegría a la vez que una enorme responsabilidad” a la que accedió con “respeto y entrega”.

La marcha pretende recoger el carácter e identidad de la cofradía sacramental del Lunes Santo a cuya titular está dedicada. Según palabras de Francisco José Cañadas, la composición tiene una estructura clásica. “Es un estilo que me gusta y con el que al escribir me siento identificado”. En este sentido, comienza con una introducción donde se refleja la identidad de la corporación mercedaria y en la que el autor ha hecho un guiño a la Salve a la Virgen de la Merced. A continuación llega la melodía principal en la cuerda de cornetas y contrapunto de maderas. Luego llega el turno del fuerte de bajos, para lo que el compositor se ha inspirado “en el grupo de metales de Tubamirum”, ya que ha querido que destaquen en este momento de la marcha. Termina el autor diciendo que “el trío, o parte final, es una parte más pausada rítmicamente pero donde finalmente aparecerá el carácter carismático y triunfal de la marcha”.

Con Reina de la Merced, esta imagen cuenta ya con ocho marchas para banda de música dedicadas a Ella, aunque también tiene dedicadas en cornetas y tambores. La primera fue la de Abel Moreno en 1992 titulada Virgen de la Merced. Luego llegaría La Mercé, de José Gámez en 2001. Madre de la Merced la compuso Rogelio Benítez en 2006, y José Ramón Rico le dedicó en 2009 y 2010 Merced cordobesa y Salve, Madre de los Mercedarios. En 2012, Jacinto Manuel Rojas le compuso Merced, Madre nuestra y en 2017 Alfonso Lozano le escribió Mercedaria. Precisamente esta última abrió el concierto que Tubamirum ofreció en San Antonio de Padua este domingo y en cuyo programa se incluían, además del estreno, Jerusalén, de José Vélez, La Virgen de los Desamparados, de Cristóbal López Gándara, y Esperanza de Vida, de Manuel Marvizón.

El joven músico de Tubamirum, que quiso agradecer a través de EL CIRINEO a la hermandad de la Merced la confianza puesta en él y el magnífico trato que le ha dado, comenzó estudiando Trompeta en Andújar y finalizó sus Estudios Superiores en Vigo. Su estreno como compositor fue en agosto de 2017 con la marcha Blanca Esperanza, dedicada a María Santísima de la Esperanza de Cañete de las Torres, y ahora se encuentra inmerso en diversos proyectos para este año y de cara a la Semana Santa de 2019.

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