Una tienda de cosmética masculina sostenible con sello cordobés

Uno de los productos que vende Barbazul.
Tres emprendedores cordobeses ponen en marcha Barbazul, una empresa que vende 'online' productos respetuosos con el medio ambiente

Curro Bermón, José Luis Flórez de Quiñones y Esteban Fernández se conocían de toda la vida. Compartían afición y admiración por determinadas marcas de coches, relojes, maquinillas de afeitar, hoteles... cuya misión trascendía más allá del negocio y cuyos valores son el principal reclamo para el comprador. Amantes del deporte, de una dieta saludable donde el aceite de oliva o el salmorejo siempre tienen cabida y preocupados por su cuidado personal, estos tres cordobeses decidieron aportar algo más al mundo de la cosmética.

Así, en 2014 crearon Barbazul, una tienda online de cosmética masculina para hombres exigentes cuyos productos son respetuosos con el medio ambiente, producidos artesanalmente y donde el diseño se cuida al máximo.

“Hace ya algún tiempo que veíamos cómo el hombre no está todavía muy en el punto de mira de las grandes marcas. A nivel de cuidado personal hay poca variedad y su estética y filosofía de marca deja mucho que desear. Por eso siempre hemos tenido fijación por las pequeñas marcas, realizadas de forma artesana, que cuidan absolutamente todos los detalles, desde la elaboración del mismo hasta el packaging. Como usuarios, nos encantaba este tipo de producto muy difícil de encontrar en España así que pensamos, ¿y si abrimos la tienda en la que a nosotros nos encantaría comprar? Así nació Barbazul”, relata Curro Bermón, uno de los tres socios de la firma.

Estos jóvenes se encargan diariamente de toda la gestión de la empresa, desarrollan sus propias estrategias de marketing, realizan estudios de mercado y se ocupan de la atención al cliente y de la logística.

“Lo más importante para nosotros es fidelizar a los clientes. Por eso invertimos mucho tiempo en que Barbazul cumpla con creces las expectativas”, explica Curro Bermón. Ellos son los primeros usuarios que testan el producto, si pasan sus altos estándares de exigencia, pasan a formar parte de la familia Barbazul. También ellos mismos se encargan de mimar hasta el último detalle, poniendo especial cuidado en la manera en que se reciben los paquetes: un packaging especial y una sorpresa que solo conoce el que lo recibe. “Únicamente pensamos en cómo nos gustaría a nosotros recibir un paquete Barbazul”, remata José Luis Flórez de Quiñones. “Nos gusta lo que hacemos, y quizá esa es la principal motivación para no mirar el reloj a la hora de trabajar”, apostilla Esteban Fernández.

Además, Barbazul tiene una clara vocación digital, influye el hecho de que sus creadores sean tres jóvenes asiduos a tiendas online de todo el mundo. Según cuenta José Luis Flórez de Quiñones, “desde el principio quisimos arrancar con una tienda online porque creemos que sus posibilidades son increíbles. Puedes llegar a todo el mundo y no solo los clientes de las grandes ciudades tienen el privilegio de contar con determinadas marcas en su neceser”. De hecho, es gracias a internet como los tres cordobeses llegaron a conocer muchas de las firmas que hoy día venden en la web y que les ayudan a difundir su filosofía de un cuidado personal responsable. ¿En qué consiste esta filosofía casi de vida? “En trabajar solo con productos sostenibles, no testados en animales y producidos a pequeña escala, en muchos casos artesanalmente. Las fórmulas de sus productos evitan aditivos industriales perjudiciales para la salud y utilizan componentes naturales. Solo de esta manera es posible practicar el slow care, recuperando los rituales tradicionales de aseo masculino, perdidos en el estilo de vida acelerado del hombre moderno” responde Esteban Fernández.

Las marcas que se encuentran entre las filas de Barbazul cumplen todos estos requisitos y, aunque muchas de ellas son poco conocidas en España, son muy apreciadas por los que ya las han probado, hablamos de marcas como Baxter of California, Grown Alchemist, Mühle, Jack Black, Trueffit & Hill, Malin + Goetz, Le Baigneur o Capitán Fawcett. A través de todas ellas se cubre el aseo personal del hombre al completo. “Al llamarnos Barbazul muchos piensan que estamos enfocados únicamente al cuidado de la barba, tan de moda últimamente, pero lo cierto es que para nada es así. Nos interesa el cuidado personal del hombre en todos sus aspectos y siempre aportando todas las facilidades: entregas en 24 horas, costes de envío gratuitos y un packaging muy cuidado”, nos cuenta Esteban Fernández.

En tan sólo dos años el crecimiento de esta startup ha sido notable y además de trabajar para seguir manteniendo la máxima calidad en la atención al cliente, tienen varios proyectos en mente a largo plazo que aún no pueden develar y actualmente están destinando todos sus esfuerzos a conseguir una mayor cuota de mercado en países europeos.

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