La última batalla interna del PSOE cordobés se prepara para el invierno

Juan Espadas mantiene un encuentro con los representantes de agrupaciones locales del PSOE de Córdoba, este verano antes de las primarias

La victoria de Juan Espadas en las primarias del PSOE andaluz han calmado las aguas internas de los socialistas. Pero aún sigue habiendo marejada con mar de fondo en provincias como Córdoba. Aquí, los socialistas aspiran a librar su última gran batalla interna en invierno, justo después del congreso regional del PSOE andaluz que tiene que encumbrar a Espadas como líder absoluto y candidato a las próximas elecciones a la Junta.

Córdoba es una provincia especial para los socialistas andaluces por muchas razones. En las pasadas primarias, fue la única provincia en la que Susana Díaz ganó a Juan Espadas en votos (no así en la capital). Por eso, desde la dirección regional se tientan la ropa ante un resultado en invierno que le deje a la provincia socialista en manos de un secretario provincial no exactamente afín.

Este viernes saltó la sorpresa. La concejala en el Ayuntamiento de Córdoba Carmen Campos anunciaba su intención de presentarse al proceso interno. El actual secretario provincial, Antonio Ruiz, un político que ya mostró su afinidad con Susana Díaz, también ha dicho que su intención es presentarse a la reelección. Rafi Crespín, diputada en el Congreso y recién ascendida a secretaria del grupo parlamentario, es la tercera posibilidad, aunque aún no lo ha hecho oficial.

El PSOE cordobés no ha convocado aún el proceso de renovación de su ejecutiva provincial. Antes se tiene que celebrar el congreso regional de noviembre y después los ocho congresos provinciales. Pero incluso antes de que se inicie este procedimiento interno, la batalla ha comenzado entre los socialistas y sus diferentes familias. Campos y su entorno rechazan considerarse como una de las familias políticas que ahora mismo dominan al PSOE andaluz (sanchistas o susanistas). Ruiz ya mostró sus preferencias en el proceso y Crespín apoyó a Juan Espadas en las primarias.

El último congreso provincial del PSOE que eligió a Antonio Ruiz como secretario vivió momentos de gran tensión. A última hora, se pactó una lista de integración con Crespín, que se integró en la Ejecutiva Provincial. La tensión de entonces no se ha relajado. La victoria de Espadas podría haber calmado el ambiente, sobre todo después de un discurso integrador en el que reivindica autonomía desde Ferraz. Pero las aguas del PSOE cordobés siguen bajando tan turbulentas como desde hace cuatro años.

Los socialistas cordobeses están casi partidos por la mitad, en una extraña división. En Córdoba capital, por ejemplo, los afines a Antonio Ruiz controlan menos agrupaciones pero sí algunas de las más numerosas en militantes. En la provincia, son muchos más los municipios que se suman a su causa, pero grandes ciudades controladas por el PSOE como Montilla no le son afines.

Ahora volverán a ser los militantes los que decidan y la dicotomía está entre la continuidad y una secretaría provincial más independiente a los dictados del PSOE andaluz, o al contrario un partido más afín a las corrientes que se han hecho con el poder orgánico tanto en Sevilla como en Madrid.

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18 de septiembre de 2021 - 05:45 h
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