Socios de Asaja reclaman al presidente la devolución de las cuotas cobradas “de manera indebida”
Un grupo de socios de Asaja Córdoba ha reclamado al presidente de la organización, Fernando Adell, que ordene la devolución inmediata de las cantidades cobradas de más en las cuotas correspondientes a 2026. Los asociados sostienen que el incremento aplicado este año carece del respaldo legal necesario de los órganos de gobierno de la entidad, después de que tanto la Junta Directiva de 6 de abril de 2026 como la Asamblea Ordinaria de 29 de abril de 2026, máximo órgano de decisión de la organización, rechazaran los presupuestos propuestos por Fernando Adell en los que debía aprobarse definitivamente dicha subida de las cuotas.
En un comunicado, el grupo afirma que esa subida de cuotas fue aprobada provisionalmente en la Asamblea de 2025, pero al rechazarse los presupuestos de 2026 es nula de pleno derecho, siendo el cobro realizado indebido al quedar prorrogados los presupuestos de 2025 y, por tanto, las cuotas de 2025. “La huida hacia delante de Fernando Adell, manteniéndose en su cargo en Asaja a pesar del rechazo por parte de la Asamblea anual a la memoria y las cuentas de 2025, así como a los presupuestos de 2026, está teniendo graves consecuencias jurídicas, económicas y reputacionales para Asaja”, señalan.
En base a ello, y a que el presidente aún no ha reintegrado a los asociados lo cobrado de más, socios de Asaja solicitan que, de manera inmediata, el presidente ordene la devolución a todos los socios de Asaja Córdoba de lo que se haya cobrado de más en las cuotas de 2026. A juicio de dichos socios, mantener ese dinero supone ignorar los acuerdos adoptados por los órganos de gobierno y trasladar a los socios las consecuencias de una gestión que califican de “oscura, poco transparente y carente del rigor profesional exigible a una organización de la importancia de Asaja Córdoba”. Los asociados advierten de que, en caso de que no se proceda a la devolución inmediata, estudiarán poner los hechos en conocimiento de los organismos administrativos y de las jurisdicciones competentes para que se determinen las posibles responsabilidades derivadas del cobro.
Una organización en situación de “precariedad institucional”
Esta controversia se produce, además, en un contexto de grave inestabilidad interna. La Junta de Andalucía ha reconocido recientemente las dimisiones presentadas por cuatro miembros del Comité Ejecutivo de Asaja Córdoba, con efectos desde el 16 de febrero de 2026. Según denuncian los socios, esta resolución confirma la situación de precariedad en la que se encuentran actualmente los órganos de dirección de la organización y el incumplimiento de sus estatutos, puesto que Asaja Córdoba continúa sin contar con secretario de actas ni vicepresidente primero desde las dimisiones producidas en febrero y tampoco dispone de secretario general desde finales del pasado mes de enero, pese a tratarse de cargos esenciales según sus estatutos para el funcionamiento ordinario de la entidad y para la certificación de los acuerdos adoptados, por lo que los acuerdos adoptados desde entonces son nulos.
Los asociados recuerdan también que Fernando Adell no ha conseguido que la Junta Directiva apruebe la renovación de los cargos vacantes ni la composición de un nuevo Comité Ejecutivo. A pesar de ello, sostienen que el presidente ha continuado tomando decisiones sin ofrecer información suficiente sobre su contenido ni sobre el respaldo estatutario con el que cuenta.
El documento remitido por los socios señala que la Junta Directiva y la Asamblea también rechazaron la memoria de actividades y las cuentas correspondientes a 2025, además de los presupuestos de 2026. Este escenario, unido a la falta de responsables en puestos estatutariamente relevantes, ha sumido a Asaja Córdoba en una situación de bloqueo institucional que, según los asociados, exige una solución inmediata: la dimisión del presidente y la convocatoria de elecciones.
Críticas a la gestión de Fernando Adell
Los socios responsabilizan directamente a Fernando Adell del deterioro institucional que atraviesa la organización. Consideran que el presidente ha perdido el respaldo mayoritario de los órganos de gobierno, pero se niega a asumir las consecuencias políticas y organizativas derivadas del rechazo reiterado a sus propuestas. A su entender, la negativa de Adell a dimitir y a facilitar la celebración de un nuevo proceso electoral está prolongando innecesariamente una crisis que afecta al funcionamiento interno, a los trabajadores, a los servicios que reciben los asociados y a la capacidad de Asaja para defender con eficacia los intereses de los agricultores y ganaderos de la provincia.
Los socios denuncian igualmente la falta de transparencia de la presidencia, especialmente en relación con las actas de los órganos de gobierno, las decisiones económicas adoptadas durante los últimos meses y la documentación solicitada formalmente por algunos asociados sin éxito. Esta forma de proceder, señalan, está provocando un “daño incalculable” a la imagen y a la reputación de Asaja Córdoba. Una organización llamada a representar al sector agrario provincial, añaden, no puede permanecer sometida a una crisis permanente, con sus órganos de dirección cuestionados y sin ofrecer explicaciones claras a quienes sostienen la entidad mediante sus cuotas.
Los asociados alertan de que la actual situación no constituye únicamente un problema interno, sino que amenaza con afectar a la viabilidad futura de la organización. La falta de presupuestos aprobados, la ausencia de cargos fundamentales, los conflictos laborales y judiciales y la pérdida de confianza de una parte significativa de los socios están generando una situación que consideran insostenible.
En este sentido, reclaman que se ponga fin a una gestión que está convirtiendo a los propios socios en víctimas de las decisiones adoptadas por la presidencia. Los socios reiteran finalmente la necesidad de que Fernando Adell dé un paso al lado y permita la convocatoria de un proceso electoral que devuelva la voz a los asociados y posibilite la formación de unos órganos de gobierno plenamente operativos. “Cada día que se prolonga esta situación aumenta el daño causado a Asaja Córdoba, a sus trabajadores y a los agricultores y ganaderos a los que debe representar”, concluyen los socios, que consideran imprescindible recuperar cuanto antes la normalidad democrática, la profesionalidad y la credibilidad de la entidad.
0