ANDALUCISMO
Rojas Marcos, sobre el abrazo del PP al andalucismo: “Estos señores son más amables que el PSOE”

Presentación del libro 'Por un poder andaluz'

La risa del histórico dirigente andalucista Alejandro Rojas-Marcos esconde una retranca que cuesta descifrar. Se le acaba de preguntar cómo valora el “abrazo” del PP al andalucismo, refrendado con la constitución del 4 de diciembre como el día oficial de la bandera de Andalucía, y el que fuera líder del PA tiene que aguantar para reprimir la carcajada.

¿Puede el andalucismo cultural emergente convertir los ‘likes’ en votos?

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Su respuesta: “A mí, que un partido de estructura centralista o españolista, como lo llamamos nosotros o se le quiera decir, le de un abrazo a la bandera o a Blas Infante, pues yo ya estoy estoy acostumbrado. El PSOE lo hizo y ahora lo hace el PP”, suela ante las grabadoras. Está a punto de arrancar la presentación del libro Por un poder andaluz, de José Luis de Villar, en la que intervienen Rojas Marcos y el alcalde de Córdoba, José María Bellido, pero tiene aún un minuto para soltar una irónica reflexión sobre la cuestión planteada.

“Cuando ellos ven que esto funciona, claro, son sensibles a lo que funciona y nos copian. Lo que pasa es que antes nos copiaban con una mano y con la otra nos daban con el garrote y estos señores son más amables, será porque son de derechas. No sé la razón por la que lo hacen, pero lo que valoramos no son las intenciones, sino los hechos, y no es lo mismo que te den un garrotazo a que te den un abrazo”, resume el histórico líder del Partido Andalucista, del que no se puede omitir que tiene historia llegando a acuerdos con el PP (fue alcalde de Sevilla de 1991 a 1995 merced a un pacto con los populares).

Al igual que tampoco se puede obviar su papel histórico y esencial en el lanzamiento del andalucismo durante la dictadura. Aquella primera generación, que fue represaliada durante la dictadura, centra el libro que se ha presentado este jueves en Córdoba, en el que Rojas Marcos tiene un papel destacado.

“Mi actividad política y Córdoba significan mucho. Cuántas veces he venido yo de madrugada para que no me viera la Policía a ver a mi compañero y amigo Pepe Aumente, o a Aristóteles Moreno. Mis recuerdos de lucha política en Córdoba son muchos y bonitos”, comentaba el expolítico, que considera aquella primera década de lucha, la que va de 1965 a 1975, como los años “más puros”.

El Andalucismo en la dictadura

Y es que, según detalla, en aquellos momentos, nadie les decía lo que era conveniente o no. “Todo era inconveniente porque había una dictadura que no te dejaba moverte. Luego éramos libres, mucho más libres políticamente que después. Porque luego te presentas a unas elecciones y te dicen, esto no lo digas porque no es conveniente. Ahí no, ahí hacíamos lo que hacíamos porque nos salía, y lo hacíamos a cambio de nada. O a cambio de riesgo, a cambio de cárcel, de destierro”, indicaba Rojas Marcos.

Por su parte, José Luis de Villar, que ha aclarado que este es el primero de cuatro volúmenes centrados en la historia del Partido Andalucista, ha señalado que aquello años, además de la Transición, se consiguió el sueño de construir una autonomía. “Cuando me puse a escribir este libro, tuve claro que era absolutamente injusto y, al mismo tiempo absolutamente necesario, que la historia de esos 50 años fuera a caer en el olvido”, ha apuntado el autor de Por un poder andaluz.

Aquellos primeros años de la clandestinidad han llevado al autor a la Córdoba de “uno de los andalucistas más importantes de la Segunda Generación, Pepe Aumente”. “Aumente es el gran ideólogo del andalucismo, investiga en la primera generación y es capaz de hacer la síntesis ideológica con la segunda”, remarca De Villar, que rememora que el Partido Andalucista se acabó disolviendo cuando descubrió que el pueblo andaluz había dejado de tener confianza en él.

Sobre los nuevos aires andalucistas que han llegado en Andalucía, José Luis de Villar reconoce que percibe que está empezando a cuajar una tercera generación andalucista. En ella, sostiene, no tendrá cabida el Partido Andalucista, aunque sí su legado. En cuanto al papel del PP en este nuevo andalucismo, el escritor ha afirmado que le congratula que los populares entren en este movimiento.

“El sueño de Blas Infante, el sueño de la primera y segunda generación es que todos los andaluces asumieran la identidad, los símbolos y el derecho de Andalucía a tener una autonomía de primera categoría. Si, en el presente, todos los partidos andaluces, salvo uno, asumen esas cosas, eso es una maravilla. Eso significa que el asesinato de Blas Infante no fue en vano, que los 50 años de lucha del Partido Andalucista no fueron en vano, que esa simiente se ha quedado y que puede seguir floreciendo. Que todos lo hagan es una maravilla y ojalá lo hicieran más todavía”, ha concluido José Luis de Villar.

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