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El número de muertes por calor en Córdoba durante el verano se ha triplicado con respecto al año pasado

Un tanatorio de Córdoba

Alfonso Alba

21 de agosto de 2026 19:58 h

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El verano de 2026 en la provincia de Córdoba ha sido especialmente duro para las personas más vulnerables al calor. Aunque las temperaturas no han alcanzado valores extremadamente altos con respecto a otros veranos, la sucesión de máximas muy altas un día tras otro ha elevado la mortalidad en la provincia con respecto a años anteriores.

Según los registros del sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), en lo que va de verano han muerto ya en Córdoba un total de 28 personas a causa de las altas temperaturas. Es el triple del número de fallecidos estimados a causa del calor del verano anterior, según el mismo panel del Instituto de Salud Carlos III. Las cifras, provisionales, están lejos no obstante del peor año hasta la fecha desde que hay datos (esta estadística comenzó a funcionar en 2014). En el 2017 murieron en Córdoba 75 personas a causa de su exposición al calor. En 2022 fueron 66 los fallecidos.

Los datos de este año quiebran de forma abrupta la tendencia descendente que se venía registrando en la provincia durante los dos últimos veranos. Tras el severo impacto de la época de la pandemia y la posterior crisis climática de 2022 (66 decesos) y 2023 (32 decesos), Córdoba experimentó una notable mejoría.

En el verano de 2024, la provincia registró su mínimo histórico en mortalidad atribuible a la temperatura con tan solo 4 personas fallecidas. En 2025, el impacto se mantuvo en niveles moderadamente bajos, con 10 defunciones. Sin embargo, la cifra provisional de 28 decesos para este periodo estival de 2026 representa un incremento del 180% con respecto al año pasado (casi el triple) y es siete veces superior al registro de 2024. De hecho, los fallecidos en lo que va de este verano duplican ampliamente la suma de la mortalidad por calor de los veranos de 2024 y 2025 juntos (14 muertes en total).

El impacto en la mortalidad general de la provincia

La mortalidad general en la provincia también refleja el impacto de este verano persistente. El sistema MoMo estima para el periodo estival de 2026 una mortalidad esperada (o base) de 1.941 defunciones en Córdoba. Sin embargo, la cifra de defunciones observadas asciende provisionalmente a 2.086. Esto arroja un exceso de mortalidad por todas las causas de +144 fallecidos en lo que va de verano.

De este exceso de 144 fallecimientos, 28 están directamente vinculados por los modelos estadísticos del ISCIII a las elevadas temperaturas corporales y la exposición al calor. Esto significa que el calor extremo explica de forma directa el 19,4% —prácticamente una de cada cinco— de las muertes en exceso registradas en la provincia durante esta temporada.

Este porcentaje de letalidad térmica es significativamente superior al de periodos anteriores. En el verano de 2025, de un exceso de 164 muertes totales, solo 10 (el 6,1%) se atribuyeron directamente a la temperatura. En 2024, aunque se registró un superávit de supervivencia con un saldo de mortalidad general negativo de -138 defunciones por debajo de la base esperada, el calor aún se cobró 4 vidas

A diferencia de otros veranos donde las olas de calor extremo marcaron récords absolutos en los termómetros superando los 45 °C, el comportamiento térmico de 2026 destaca por su persistencia. Los expertos en salud pública señalan que la falta de “respiro térmico” —noches muy cálidas y máximas que se encadenan de forma continua por encima de los 40 °C durante semanas— somete al cuerpo humano a un estrés acumulativo severo.

Este estrés se ceba con especial crudeza en los grupos de población más vulnerables: personas de edad avanzada, pacientes con patologías cardiovasculares o respiratorias previas, y trabajadores expuestos a la intemperie. La acumulación de días calurosos, aunque no sean de récord absoluto, termina por descompensar enfermedades crónicas, explicando el rápido incremento de la mortalidad que sitúa a este verano como uno de los más duros del último lustro en Córdoba.

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