Un estudio determina que un contenedor lleno huele a 8,5 metros de distancia
Los malos olores asociados a los contenedores urbanos son mucho más que una molestia puntual. También constituyen un indicador de la eficiencia con la que una ciudad gestiona sus residuos. Bajo esta premisa, un equipo investigador de la Universidad de Córdoba ha desarrollado el primer estudio a escala urbana que analiza conjuntamente la composición física y química de los residuos municipales, las emisiones de olor y su dispersión en el entorno, generando conocimiento clave para diseñar nuevas estrategias de recogida adaptadas al concepto de Smart City.
El trabajo, publicado en la revista Process Safety and Environmental Protection, ha sido realizado por investigadores del Departamento de Química Inorgánica e Ingeniería Química de la Universidad de Córdoba, pertenecientes al Instituto Químico para la Energía y el Medioambiente (IQUEMA), al grupo de investigación RNM-271, en el marco del Campus de Excelencia Internacional Agroalimentario (ceiA3), en colaboración con el Departamento de Física de la Universidad de Córdoba.
Como explica José Ángel Siles, uno de los investigadores que ha dirigido el estudio junto a M.ª Ángeles Martín, “partíamos de una idea muy clara: los malos olores no son solo una molestia para la ciudadanía, sino también un indicador de cómo se están gestionando los residuos urbanos. Queríamos aportar una base científica que permitiera diseñar sistemas de recogida más inteligentes y eficientes”.
El estudio evaluó 232 puntos de deposición de residuos sólidos urbanos, tomando muestras sólidas y gaseosas procedentes de contenedores distribuidos por los ocho distritos de Córdoba durante dos años y en todas las condiciones climáticas posibles. Los investigadores analizaron la composición de los residuos, sus propiedades físico-químicas, las emisiones de compuestos orgánicos volátiles, la intensidad del olor mediante olfatometría dinámica y su dispersión atmosférica utilizando modelos matemáticos.
Según explica María Salinas, responsable del análisis estadístico, “el tratamiento de los datos nos permitió identificar qué variables influyen realmente en la generación de olores. Comprobamos que la temperatura ambiental y el nivel de llenado de los contenedores son los factores con mayor impacto, por encima de otros aspectos socioeconómicos”.
La investigación también incorporó modelos de dispersión atmosférica. Encarnación Muñoz, responsable de esta parte del trabajo, señala que “los modelos muestran que las condiciones meteorológicas son determinantes. En situaciones de poco viento, los olores pueden alcanzar hasta 8,5 metros alrededor de un contenedor lleno, mientras que con mayor velocidad del viento esa distancia se reduce por debajo de los tres metros”.
Otro de los hallazgos más relevantes es la elevada presencia de residuos depositados en el contenedor equivocado. Como destacan Arturo Chica y M.ª Carmen Gutiérrez, “detectamos que el 54 % del contenido de los contenedores de envases e inertes y el 28 % de los residuos del contenedor orgánico correspondían a materiales incorrectamente separados. Esta situación no sólo dificulta el reciclaje, sino que también modifica la degradación de los residuos y favorece la generación de olores”.
Más allá de caracterizar un problema ambiental, la investigación propone un cambio de enfoque en la gestión de residuos urbanos. Hasta ahora, los sistemas inteligentes de recogida se han basado principalmente en sensores que indican el nivel de llenado de los contenedores. Sin embargo, M.ª Ángeles Martín subraya que “es necesario ampliar el concepto de Smart City aplicado a la gestión de residuos e incorporar también indicadores relacionados con la emisión de olores. De esta forma, las rutas de recogida podrían priorizar aquellos puntos donde el impacto sobre la ciudadanía sea mayor”.
Los autores concluyen que este trabajo constituye una base científica para el desarrollo de nuevas herramientas de gestión urbana capaces de integrar datos ambientales, sensores IoT y modelos predictivos. En este sentido, el control de olores deja de entenderse únicamente como una cuestión de confort para convertirse en un indicador
Este trabajo ha sido posible gracias a la colaboración de SADECO. La empresa no solo autorizó la realización del estudio en la ciudad de Córdoba, sino que también facilitó toda la información y los datos necesarios para su ejecución, contribuyendo de forma decisiva al desarrollo de la investigación. Asimismo, la investigación está encuadrada en el proyecto de I+D+i PID2020-117438RB-I00, financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación y la Agencia Estatal de Investigación (AEI), obtenido por el grupo de investigación RNM-271 y que ha contribuido al desarrollo de este trabajo.
Referencia:
Salinas, María & Siles Lopez, Jose & Muñoz, E. & Gutiérrez, María Del Carmen & Chica, Arturo & Martín, Maria Ángeles. (2026). Odour and Composition Assessment of Municipal Solid Waste in Córdoba: Implications for Waste Management and Atmospheric Impact Reduction. Process Safety and Environmental Protection. 216. 109277. 10.1016/j.psep.2026.109277
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