Del mayo introspectivo de 2020 al mayo revivido de 2021. La ciudad de Córdoba ha recuperado este fin de semana parte de la alegría asociada al turismo y a los visitantes. Tras meses en los que las calles del entorno de la Mezquita y la Judería no se hablaba con otro acento que no fuera cordobés, este fin de semana el kilómetro cero del turismo sí que se ha sentido como un suerte de Babeh del andalúh.

Predominaba el seseo en las terrazas, con muchos sevillanos que han aprovechado la cercanía para pasar la jornada en Córdoba y disfrutar del ambiente del mayo festivo tras el chasco que se llevaron cuando la pandemia no les permitió ni celebrar el sucedáneo de Feria de Abril que tenían previsto. Aunque lo folclórico aún no ha germinado en la ciudad (lo hará este lunes con los Patios),si que ha habido algún escaparate o bar que ha decidido montar una cruz de mayo (otro de los cadáveres festivos del coronavirus) más por simbolismo que por otra cosa.

No ha faltado a su cita con las masas el Bar Santos, que ha vuelto a ser el único sitio de Córdoba donde está permitido comer y beber en barra. Aclaramos, que es algo simbólico, por la altura del poyete de la Mezquita donde habitualmente se suele deglutir la tradicional tapa de tortilla y la cerveza, entre tirón parriba, tirón pabajo de la mascarilla.

Las mascarillas, omnipresentes por ley, han vuelto a ser intermitentes por sinestesia. Allí donde hubiera un móvil o un palo selfi con un monumento al fondo, raro es quien posara con el tapabocas, un elemento que, eso sí, es el nuevo gadget indispensable del kit del turista que pisa Córdoba, junto a la botella de agua y el abanico.

Tras 14 meses de sequía no podemos ser triunfalistas con un puente de mayo como éste

Félix Serrano — presidente de Aehcor

Con la hostelería frotándose los ojos como si fuera un sueño, son los hoteles, apartamentos y alojamientos los que ven con mayor escepticismo la lluvia de turistas del fin de semana. Los datos de ocupación entierran cualquier triunfalismo: la noche del sábado ha rondado entre el 35 y el 40% de ocupación, con unas tarifas un 60% más baratas respecto a lo habitual, y con el 50% de los hoteles cerrados.

Félix Serrano, presidente de la Asociación de Empresarios de Hospedaje de Córdoba (Aehcor) no podía ocultar la realidad: "Tras 14 meses de sequía no podemos ser triunfalistas con un puente de mayo como éste, ni con un mes de mayo en el que las previsiones rondan el 10-12% de ocupación en general", reconocía. En la retina, aquellos puentes del Primero de mayo en los que el turismo madrileño se bajaba en masa hacia el sur, aprovechando el 2 de mayo, fiesta regional.

Así que, a pesar de los pesares, este año, entre los cierres perimetrales y las elecciones, no ha habido casi nadie que diga ej que en la judería. Madrid siempre está presente, hasta cuando no puede venir.

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Publicado el
2 de mayo de 2021 - 14:26 h
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