El Señor de la Caridad recupera su esplendor

El Señor de la Caridad, en su regreso a San Francisco | MADERO CUBERO

Este martes es un día diferente en la iglesia de San Francisco y San Eulogio. Una luz distinta, más intensa, parece recorrer el templo cuyo exterior se convierte cada Jueves Santo, al igual que el Domingo de Ramos, en escenario de una gran reunión de fieles y cofrades. Ese día la ciudad tiene una cita en la plaza del Potro, pero también junto a la parroquia, en la que se encuentra de nuevo el Señor de la Caridad. El Crucificado, titular de la corporación homónima, regresa a su hogar. Un hecho más que esperado por los componentes de la cofradía y que por previsto no deja de generar una enorme satisfacción. La imagen a la que acompañan en su estación de penitencia integrantes del Tercio del Gran Capitán, Primero de la Legión, vuelve tras un extenso proceso de restauración. De esta forma, retorna después de haber recuperado su esplendor.

"Supone una alegría tremenda, porque ha sido casi un año entero sin la imagen del Señor", expresa el hermano mayor de la Caridad, Emilio León, acerca del significado que tiene para la corporación el retorno de su titular. Como es lógico el sentimiento es de felicidad, pero también de satisfacción por el resultado de la labor realizada en los últimos once meses en los talleres de Regespa. En concreto, el Crucificado salió de su capilla el 11 de abril de 2016 para iniciar una larga y cuidadosa rehabilitación, que en la actualidad permitirá observar gran parte de su policromía primigenia. El tratado en ese sentido corresponde a una de las dos fases del trabajo efectuado, pues también ha debido llevarse a cabo una labor de restauración estructural.

"Desde hace años veíamos que la policromía tenía desprendimientos, una situación que se ha ido agravando. Fue eso lo que hizo saltar la voz de alarma y lo que llevó a que nos decantáramos por la restauración", explica Emilio León. En efecto, en un inicio la intención era salvaguardar la policromía del Señor de la Caridad, si bien en la tarea de análisis surgió otra cuestión a solucionar. "Se ha llevado a cabo la solidificación de la estructura de los brazos y trabajado en las uniones de las maderas", indica en ese sentido el hermano mayor de la cofradía del Jueves Santo. Dicha labor tuvo como objeto la "consolidación de los hombros, que consistirá en la eliminación de todos los clavos, desensamblarlos, reconstruir correctamente y volverlos a ensamblar", según se expone en el informe del encargo y que la hermandad publicó en su boletín.

La "consolidación del resto de ensamble" completó esa fase de la restauración, tal y como detalla el referido informe. En cuanto a labor en la policromía, ésta se desarrolló en primer lugar con la protección de las zonas con riesgo de desprendimiento y con la fijación completa. Posteriormente, los trabajos estuvieron encaminados a recuperar la encarnadura original de la talla, que de esta forma presentará tras la rehabilitación una imagen mucho más próxima a la original. Por otro lado, el Señor de la Caridad recibió un tratamiento contra parásitos para su conservación tras la cuidadosa tarea llevada a cabo por Regespa y que resultaba esencial. "Estamos satisfechos de que se haya hecho la restauración. Es una decisión complicada, no todo el mundo es partidario, pero cuando es necesario y de urgencia, como nos informaron, sólo cabe tomarla", apunta el hermano mayor de la corporación del Jueves Santo.

Casi un año después, la imagen del Señor de la Caridad regresó este martes y lo hizo en coincidencia con el inicio de los cultos en su honor. Precisamente este segundo día de la quinta semana de Cuaresma comenzó el quinario de la cofradía dedicado a su titular y que se prolongará hasta el próximo sábado. Cada jornada tendrá lugar en la iglesia de San Francisco a las 20:30. Mientras, el domingo, que lo será de Pasión, la hermandad celebrará su Fiesta de Regla a las 12:30. Tras la función el Crucificado permanecerá expuesto en solemne besapiés.

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28 de marzo de 2017 - 23:20 h