La plataforma 'Por un río vivo' urge a actuar en la ribera para anular el riesgo de desbordamiento

El río, en toda su anchura, en el Puente Romano | COLECTIVO METEOFREAK

No es solo la limpieza, que también, sino la urgencia de trabajar ecológicamente para evitar sobresaltos en un futuro. Las últimas acciones ciudadanas y políticas -aprobadas por unanimidad en el pleno- para instar a un acuerdo sobre el estado del cauce del río a su paso por Córdoba por parte de las administraciones competentes -Ayuntamiento, Conferencia Hidrográfica del Guadalquivir y Junta de Andalucía- ya tiene un precedente ecológico de hace unos meses.

Se trata de un informe de la plataforma Por un río vivo que presentó en marzo a la CHH y que lleva desde julio sobre la mesa de Junta y Ayuntamiento, en el que les urge a acometer una serie de acciones de limpieza en el cauce que tienen carácter preventivo. El documento en cuestión se llama Propuesta de gestión de la vegetación en el tramo urbano del Guadalquivir a su paso por Córdoba, y arranca advirtiendo de que, si bien el Guadalquivir a su paso por la ciudad de Córdoba se encuentra encauzado por las defensas construidas para evitar inundaciones, “si no se realiza ninguna intervención, se producirá una acumulación de sedimentos en las orillas y un estrechamiento del cauce”.

“El resultado de ese proceso es un aumento en el riesgo de desbordamiento al disminuir la capacidad de evacuación de las aguas”, advierte la plataforma de manera preliminar. No obstante, desde la Plataforma aclaran que el riesgo no es inmediato. “Actualmente no creo que aumente mucho el volumen del caudal. Para que se produzcan inundaciones en la ciudad debe de ser crecidas bastante mayores a las de hace unos años. Hay cierto margen. Y siempre nos referimos al tramo encauzado a su paso por la ciudad”, aclaran desde Por un río vivo, que en el documento sí que señalan que, si no se actúa, “se estaría consolidando una imagen del río muy distinta a la que ha sido habitual durante siglos”.

“Hasta ahora las administraciones que tienen competencia en este tramo del río Guadalquivir, Ayuntamiento de Córdoba (labores de mantenimiento), Confederación Hidrográfica (actuaciones estructurales) y Junta de Andalucía (tareas de restauración en los Sotos de la Albolafia), tan sólo han realizado acciones puntuales y, por tanto, con una eficacia muy limitada”, señala la plataforma, que propone varias medias, aunque algunas de ellas tendrían carácter urgente.

Actuaciones desde el Jardín Botánico a El Arenal

En el tramo del río que discurre junto al Jardín Botánico, consideran necesario evitar que la vegetación leñosa colonice los depósitos acumulados de tal forma que se produzca un “tapón” que dificulte la evacuación de las aguas. Para ello, sugieren que se eliminen especies exóticas, especialmente eucaliptos, ailantos y ricino; que se limpie de vegetación los accesos a los embarcaderos; que se mantenga la orilla despejada de vegetación en el tramo del camino que transcurre paralelo a la orilla derecha, así como los alrededores del molino de San Rafael y San Lorenzo.

Por su parte, en el lado izquierdo la prioridad es realizar estudiar la posibilidad de bajar el nivel de los depósitos para crear una pradera húmeda y desbrozar la vegetación leñosa y de los pastos.

En los Sotos de la Albolafia, la plataforma pone la lupa en evitar que la arboleda cubra toda la superficie del Monumento Natural. Eso pasa por realizar un desbroce sobre la vegetación leñosa; eliminación de especies exóticas; pinzar los álamos y sauces blancos y eliminar la vegetación leñosa alrededor de los molinos para evitar su deterioro o invisibilidad.

Entre el Puente Romano y Miraflores, los ecologistas apuestan por evitar la colonización de la vegetación del camino de la orilla izquierda. Para ello demandan eliminar ramas y árboles con riesgo de caída sobre la calzada, eliminar especies exóticas y desbrozar de vegetación del camino. Desde Miraflores hasta el Molino de Martos deberá priorizarse formaciones que favorezcan la visibilidad del río, evitar el estrechamiento del cauce en la orilla izquierda, extender las zonas de eneas (Typha domingensis) y el mantenimiento de los embarcaderos.

En el Balcón del Guadalquivir consideran que hay que realizar acciones para desarrollar vegetación acuática y palustre, tales como el desbroce de la vegetación leñosa de la orilla para favorecer el estrechamiento del meandro; el desbroce de mantenimiento del camino; clareos de álamos y sauces blancos para potenciar en la orilla de vegetación de bajo porte; el 
desbroce de la vegetación arbustiva que permita puntos de acceso a la lámina de agua y el tránsito al pie de la muralla; la eliminación de vegetación leñosa alrededor de los molinos; y la eliminación de especies exóticas. Finalmente, en la zona de El Arenal abogan por crear una pantalla vegetal en el orilla derecha para aislar el distrito Sur del ruido.

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