¿Qué piensan los comerciantes y hoteleros de la nueva carrera oficial?

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https://youtu. be/uLKO0YnVA38

Es Sábado de Gloria y, a falta de la procesión del Resucitado, se puede dar la Semana Santa casi por finiquitada. Por primera vez desde los años sesenta, la carrera oficial se ha trasladado íntegramente a la Mezquita Catedral y su entorno. Pasados los primeros días, los comerciantes hacen balance y dependiendo de dónde estuviera su negocio les ha ido bien, regular, mal o muy mal.

El Ayuntamiento y la Agrupación de Cofradías anunciaron antes de la Semana Santa que a la carrera oficial se podría acceder sin entrada, a los pasillos de evacuación, siempre y cuando el público no se parase a ver procesiones. El mismo Domingo de Ramos por la mañana se comprobó que la gente no se iba a mover de los pasillos, por lo que se optó por cortar todos los accesos a quien no tuviera entrada de palco o silla, a los trabajadores de los comercios, a los residentes (había que enseñar el DNI al personal contratado por la Agrupación de Cofradías) y a los turistas alojados en hoteles. Y eso es lo que ha hecho decantar el resultado final de la Semana Santa a unos y otros comerciantes. Vayamos por partes.

Los que más se quejan y los que denuncian haber facturado mucho menos de la mitad del año pasado son los que estaban dentro de la carrera oficial cerrada al público que no había pagado. Es decir: calle Torrijos, calle Corregidor Luis de la Cerda, parte de la calle Cardenal Herrero y parte de la calle Magistral González Francés. Los que tienen menos quejas son precisamente los que se localizaban fuera, junto a los puntos de acceso, donde, reconocen, se han vivido momentos de tensión. No hay nada más que darse una vuelta por Facebook para ver vídeos con casi medio millón de visitas en los que un vecino se queja de que no le dejen pasar, de que han privatizado la calle y el personal de la Agrupación de Cofradías se encoja de hombros sin poder hacer mucho más que llevarse todas las quejas.

Todos los comerciantes del interior de la carrera oficial reconocen que por la mañana y al mediodía, la cosa fluía. Había turistas, muchos, y había negocio. Pero a partir del mediodía, cuando se cortaba la carrera oficial, muchos tenían que echar el cierre. Es el caso de las tiendas de souvenir y artesanía de la calle Cardenal Herrero o Corregidor Luis de la Cerda. Los hoteles, abiertos por si llegaban turistas. Los restaurantes, igual, pero sin apenas clientela. Lo peor: las noches. Si nadie podía entrar y todo el mundo estaba viendo procesiones... “Ahí te puedo enseñar las cocacolas sin vender que tengo”, se lamenta Federico, encargado del restaurante Los Patios. “Hemos perdido un 70% de las ventas”, lamentaba Inmaculada, de una tienda de souvenir de la calle Corregidor Luis de la Cerda.

Pero no a todos les ha ido mal. O, al menos, prefieren “la seguridad” a las “ventas de una semana”. Es el caso de la propietaria de una tienda de souvenir de la calle Cardenal Herrero, quien admite la caída de ventas, pero lo entiende por el traslado de la carrera oficial al entorno de la Mezquita Catedral y por las “necesarias” medidas de seguridad.

Justo entre Torrijos y Cardenal Herrero hay una heladería haciendo esquina. Sus dependientas estaban situadas en el lugar en el que el señor del vídeo del medio millón de visitas protagonizó el desencuentro con el personal de la Agrupación de Cofradías. Allí, reconocen los problemas, el tapón que se generó en ocasiones, pero admiten que esta Semana Santa, en ventas y en trabajo, ha sido como las anteriores. O incluso mejor. Si tienen alguna queja es por la improvisación de última hora y también por los problemas que han tenido para entrar a trabajar, pero coinciden en que prefieren la seguridad “a que pase algo”.

Ni el Ayuntamiento ni la Agrupación de Cofradías han hecho todavía balance de la nueva carrera oficial. El concejal de Seguridad, Emilio Aumente, convocará el martes una rueda de prensa. En estos días, apenas si ha habido incidencias importantes, más allá de las normales lipotimias. Pero ni accidentes, ni carreras como en Sevilla o Málaga, ni más problemas dignos de reseñar. El balance de los organizadores será positivo. El de muchos comerciantes que no estaban dentro de la carrera oficial, también. Los hoteles ya lo han hecho, y aseguran que han recuperado lo que llevaban perdido desde el inicio de este año.

Pero los comerciantes del interior de la Mezquita no tanto. Se quejan de las vallas, de que haya habido calles desiertas como Corregidor Luis de la Cerda como “si de una alfombra roja” se tratara para los que habían pagado palcos. Incluso han comenzado a recoger firmas. “Esto de aquí al año que viene tiene que cambiar”, insisten, cerca de una valla donde, cuentan, alguno llegó a darle una patada.

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