Los Paseos de Jane esquivan decenas de veladores

Los integrantes del Paseo de Jane esquivando uno de los veladores.
El problema de las terrazas se convierte en uno de los temas planteados por estos itinerarios para conocer la ciudad

Cualquiera que se planteé ir de un punto A a un punto B de Córdoba sabe que tiene que tener una cintura más o menos ágil que le permita girar la cadera en un momento dado. Y en dos. O tres. O muchos. Ponerse de perfil para sortear a otros viandantes en el estrecho margen que le permiten algunas zonas de veladores se ha convertido para el caminante, especialmente en el centro de Córdoba y en su casco histórico, en un arte que implica un preciso cálculo de distancias, velocidad y percepción de volúmenes inertes y en movimiento.

Los Paseos de Jane, una iniciativa ciudadana que invita a conocer la ciudad guiada por la visión personal de sus vecinos se ha adentrado este sábado en el proceloso mundo de sillas, mesas, clientes, toldos y todo tipo de sofisticadas barreras que, a modo de ornamento, orientan -cuando no obligan- a estabular el paso de los peatones por los angostos y concurridos respiraderos que dejan libres en las aceras. Literalmente, contra la hostelería y la pared.

"Vamos a pasar por varios puntos negros de la ciudad con gran presencia de veladores. Por ejemplo, uno de ellos es Gran Capitán donde en su tiempo había una acera muy pequeña y tras una fuerte inversión municipal, se amplió y ha terminado ocupada por muchas terrazas de bares", cuenta Gerardo Pedrós, miembro del colectivo ciudadano A pata que vela por recuperar la ciudad para los transeúntes a pie.

"El problema es que la normativa deja solo para el peatón 1,80 metros para pasar de mínimo entre los veladores. Y eso significa que, por ejemplo, el peatón esté en Gran Capitán en la misma situación anterior a la reforma de la calle", lamenta Pedrós. "Se ha ganado mucho espacio público pero al final es para el comercio", prosigue.

Algo parecido ha ocurrido en la plaza de la Corredera o en la zona peatonal de Gran Capitán. Pero sin duda, la calle señera del problema de los veladores en Córdoba es la calle de La Plata que, aunque ha visto limitada la densidad de sus terrazas, sigue resumiendo en sus pocos metros una situación que se vive en otros puntos de la ciudad. "Hay itinerarios que serían lógicos para el peatón que al final prefiere evitar porque se siente bajo mucha tensión al pasar por allí", termina.

Etiquetas
stats