Ellos no lo saben, pero los niños sin recursos ya tienen juguetes

Campaña 'Ningún peque sin su juguete' | TONI BLANCO
El colectivo Barrios Despiertos y la zona de Miralbaida finalizan su “especial” campaña de recogida de juguetes de cara al 25 de diciembre

Juegan en una plaza ajenos a la realidad que les rodea. Ellos no lo saben. O quizás lo intuyen. Pero sus regalos de Papá Noel han llegado antes de tiempo. Y gracias a unas manos muy solidarias.

Ningún peque sin su juguete. Ése es el lema que el colectivo Barrios Despiertos y el barrio de Miralbaida han utilizado para su campaña de recogida de juguetes. Después de un mes de recolecta y tras una tarde entre papel de regalo y celo, los juguetes ya duermen en las casas para que los niños disfruten de ellos el próximo 25 de diciembre.

Julia Muñoz forma parte del colectivo Barrios Despiertos y cuenta que es la primera vez que llevan a cabo una iniciativa como ésta. “A partir de un grupo del barrio que hay en Facebook, algunos de los integrantes propusieron que ningún niño podía quedarse sin juguete estas Navidades. Tras esto, contactaron con nosotros y lo pusimos todo en marcha”, explica. “Sabían que en septiembre habíamos abierto el local en la plaza de la Albolafia y nos pidieron ayuda, así que decidimos guardar aquí todos los juguetes”, cuenta Muñoz.

Pero la campaña no ha consistido sólo en una mera recogida de juguetes. Muñoz cuenta que “uno de los requisitos imprescindibles era que la familia se involucrara en todo el proceso”. “No hemos querido dar los juguetes de forma asistencialista porque creemos que eso no soluciona el problema, aunque ayuda a salvar un poco la Navidad, sino que queríamos que la gente se involucrara en todas las tareas: limpiar los juguetes, ver que tenían todas sus piezas, ordenarlos por edades, envolverlos y hacer las bolsas de golosinas que también vamos a regalar”, explica Muñoz.

Desde el colectivo estiman que han recogido más de 200 juguetes entre coches, camiones, triciclos y juegos de mesa. A esta cifra hay que sumar los casi 60 peluches que se han repartido entre los niños del barrio. “Hay familias que han podido traer juguetes, otras, no, pero no pasa nada. Por orden, las familias entran y seleccionan el juguete que quieren para sus hijos, lo envuelven, le ponen su nombre y se lo llevan”, comenta Muñoz, quien ha agradecido la solidaridad de los vecinos. “En la campaña ha participado gente del barrio, pero también de otros sitios, como Fátima o Carlos III, y eso es de agradecer”, sentencia.

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