El propietario de los cines Delicias, Fuenseca y Olimpia cuestiona el derecho de retracto iniciado por la Junta
El propietario de los cines de verano Delicias, Fuenseca y Olimpia, Antonio Amil, considera que la Junta de Andalucía no tiene derecho de retracto sobre los tres recintos, después de que la Administración autonómica haya iniciado el procedimiento administrativo para ejercer este derecho sobre unos inmuebles que el empresario adquirió el pasado mes de marzo por un importe global de 300.000 euros.
“A nuestro entender, la Junta de Andalucía no tiene derecho de retracto sobre estos inmuebles, y así lo defenderemos”, señala Amil, que apunta a que habrá un litigio sobre esta cuestión, y que recuerda que el Ayuntamiento de Córdoba ya renunció a ejercer su derecho de tanteo cuando tuvo la posibilidad de adquirir los cines.
La posición del empresario se produce después de que la Junta haya abierto el procedimiento para analizar el ejercicio del retracto, una vía que permitiría a la Administración autonómica adquirir los inmuebles en las mismas condiciones en las que fueron vendidos el pasado mes de marzo.
Amil considera, no obstante, que el Ayuntamiento tampoco ha demostrado una voluntad efectiva de garantizar la continuidad de los cines de verano. En este sentido, apunta que el Consistorio no ha concedido la licencia solicitada, “ni eventual ni permanente”, y que tampoco ha querido renovar el contrato de arrendamiento de los recintos. “El Ayuntamiento no ha apostado por la continuidad de los cines”, afirma el empresario, que reclama que, ante esta situación, se permita avanzar a la iniciativa privada que está interesada en desarrollar un proyecto en estos espacios.
A su juicio, esa alternativa permitiría mantener los cines abiertos y garantizar tanto su conservación como su funcionamiento. “Consideramos que debe dejar avanzar a la sociedad interesada en adquirir los espacios, para que pueda desarrollar su proyecto y garantizar que los cines de verano continúen abiertos, cuidados y en funcionamiento”, sostiene.
El propietario reclama además que el Ayuntamiento avance en la regulación de los usos compatibles con la actividad cinematográfica. Según explica, con los usos actualmente permitidos, la entidad interesada podría desarrollar aproximadamente el 80 % del proyecto planteado, manteniendo al mismo tiempo la actividad de los cines y asegurando la conservación de los recintos.
“También es necesario que el Ayuntamiento avance en la regulación de usos compatibles para estos espacios”, apunta Amil, que considera que esa regulación permitiría encontrar una fórmula para compatibilizar la conservación patrimonial de los cines con otros usos y con su continuidad como espacios de exhibición cinematográfica.
El empresario insiste así en que el futuro de los tres cines no debería quedar paralizado por el conflicto administrativo abierto en torno a su propiedad. “Si el Ayuntamiento ha decidido no adquirirlos, no renovar su arrendamiento y no facilitar su apertura mediante la concesión de las licencias solicitadas, debe permitir que la iniciativa privada impulse una solución viable que garantice la continuidad de los cines de verano”, concluye.
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