Córdoba capital registra una cifra de paro más baja aún que antes de la crisis inmobiliaria
Córdoba capital nunca ha tenido una cifra de desempleados tan baja como la de este mes de julio, según el análisis de datos de parados del Observatorio Argos, dependiente de la Junta de Andalucía gracias a la estadística del Ministerio de Trabajo. La ciudad ha cerrado el mes con prácticamente la mitad de desempleados que alcanzó en el cénit de la crisis inmobiliaria. De hecho, hay menos parados incluso que cuando la economía, supuestamente, iba mejor, en los años previos a la crisis del ladrillo.
El municipio terminó julio con 23.663 personas inscritas como paradas registradas, el mejor dato de toda la serie histórica del Observatorio Argos, que arranca en enero de 2005. Nunca antes Córdoba había registrado una cifra tan baja de desempleo. El dato no solo mejora todos los registros posteriores a la crisis financiera de 2008, sino que también cae por debajo de los niveles que presentaba la ciudad durante los años de expansión económica que precedieron al estallido de la burbuja inmobiliaria.
Hasta ahora, el mínimo histórico correspondía a mayo de 2005, cuando el paro registrado se situó en 25.179 personas. Veintiún años después, Córdoba rebaja esa cifra en 1.516 desempleados y consolida una tendencia de descenso que se ha acelerado especialmente durante los últimos cuatro años.
El contraste con los peores años de la crisis económica es aún más significativo. En noviembre de 2012, cuando la recesión provocada por el estallido de la burbuja inmobiliaria golpeaba con mayor dureza al mercado laboral cordobés, la ciudad alcanzó su máximo histórico con 48.621 personas desempleadas. El dato actual supone una reducción de 24.958 personas, prácticamente un 51% menos que entonces. En poco más de una década, Córdoba ha pasado de rozar los 50.000 parados a registrar el nivel más bajo desde que existen estadísticas homogéneas.
La evolución de la serie refleja con claridad las distintas etapas del mercado laboral cordobés. Entre 2005 y 2007 el desempleo se mantuvo relativamente estable, oscilando entre los 25.000 y los 27.000 parados. La crisis financiera alteró por completo esa tendencia y disparó el paro hasta casi duplicarlo. A partir de 2014 comenzó una lenta recuperación que se vio interrumpida parcialmente por la pandemia, aunque sin alcanzar los niveles de destrucción de empleo registrados durante la anterior recesión. Desde 2022, sin embargo, el descenso del paro se ha intensificado hasta romper todos los mínimos históricos conocidos.
La comparación reciente también evidencia esa mejora. En julio de 2023 la capital contabilizaba más de 30.500 desempleados; un año después eran algo más de 28.300; en julio de 2025 la cifra había descendido hasta 26.561 personas y ahora cae por primera vez por debajo de las 24.000. En apenas tres años el desempleo registrado en la ciudad se ha reducido en cerca de siete mil personas.
La provincia también marca mínimos
La evolución de la capital coincide con un nuevo descenso del paro en el conjunto de la provincia. Según los datos publicados este martes por el Ministerio de Trabajo, Córdoba cerró julio con 45.277 personas desempleadas, 794 menos que el mes anterior y 6.620 menos que hace un año. También en este caso se trata del mejor registro desde que comenzó la serie estadística en enero de 2005.
El descenso mensual fue del 1,72%, mientras que la reducción interanual alcanza el 12,2%, consolidando la tendencia de mejora del mercado laboral provincial. Sin embargo, la evolución presenta algunos claroscuros. Aunque el paro continúa disminuyendo, la afiliación media a la Seguridad Social descendió durante julio hasta los 314.326 cotizantes, 891 menos que en junio, un retroceso que suele responder al comportamiento estacional del mercado laboral durante el verano. Aun así, la comparación con hace un año sigue siendo positiva, con 6.861 afiliados más que en julio de 2025.
Como suele ocurrir en esta época del año, el sector servicios volvió a concentrar prácticamente toda la reducción del desempleo. De las 794 personas que abandonaron las listas del paro, 737 procedían de este sector, impulsado por la actividad turística y la campaña estival. La agricultura redujo ligeramente su desempleo, al igual que la industria, mientras que la construcción fue el único sector donde el paro aumentó, aunque solo en catorce personas.
La estructura del desempleo provincial, sin embargo, sigue mostrando importantes desequilibrios. Cerca de dos terceras partes de los desempleados pertenecen al sector servicios y aproximadamente el 62% de las personas inscritas como paradas son mujeres. Además, el grueso del desempleo continúa concentrándose entre los mayores de 25 años, un perfil que pone de manifiesto las dificultades de inserción laboral de personas con una trayectoria profesional previa.
En paralelo, la contratación descendió durante julio. Se firmaron 22.158 contratos, de los que únicamente 6.920 fueron indefinidos frente a 15.238 temporales. Es decir, casi siete de cada diez nuevos contratos registrados durante el mes tuvieron carácter temporal.
Los sindicatos piden prudencia
Las organizaciones sindicales valoraron positivamente el descenso del desempleo, aunque coincidieron en advertir de que los buenos datos estadísticos no deben ocultar algunas debilidades estructurales del mercado laboral cordobés.
UGT considera que la provincia continúa dependiendo en exceso del sector servicios, donde se concentra el 66,65% del paro registrado, y alerta de la elevada temporalidad, los bajos salarios y la persistencia de una importante brecha de género. El sindicato reclama un cambio del modelo productivo hacia actividades industriales que generen empleo más estable y mejor remunerado, además de medidas específicas para mejorar la empleabilidad de las mujeres y de los mayores de 45 años. También insiste en la necesidad de reforzar la formación y dignificar sectores altamente feminizados como la limpieza, los cuidados o el comercio.
En la misma línea, CCOO subraya que la reducción del paro debe analizarse junto a la calidad del empleo creado. El sindicato pone el foco en que casi siete de cada diez contratos formalizados durante julio fueron temporales y advierte de que la elevada rotación laboral impide que muchos trabajadores abandonen de forma estable el desempleo. Además, expresa su preocupación por el aumento del paro en la construcción y pide a la Inspección de Trabajo que investigue posibles extinciones de contratos coincidiendo con el periodo vacacional para volver a contratar posteriormente a los mismos trabajadores, una práctica que, de producirse, considera fraudulenta.
Pese a esas cautelas, los datos dejan una fotografía inédita para la capital cordobesa. Más de dos décadas después del inicio de la serie estadística, Córdoba registra el menor número de personas desempleadas de su historia reciente y, por primera vez desde que existen registros comparables, presenta un volumen de paro inferior incluso al que mantenía antes de que estallara la crisis inmobiliaria que transformó durante años el mercado laboral de la ciudad.
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