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Guilherme vuelve a Valladolid: “Es un buen momento para traer una portería a cero”
“Me falta una portería a cero para empezar. Ya toca”. Guilherme Fernandes lo tiene claro, y el escenario en el que quiere conseguirla tampoco le es ajeno. El flamante guardameta del Córdoba CF regresa este domingo al José Zorrilla, el estadio en el que defendió la portería del Real Valladolid la pasada temporada y en el que también guarda gratos recuerdos, puesto que allí logró su primera portería a cero en el fútbol profesional. “Creo que es un buen momento para traer de ahí una puerta a cero”, ha explicado el luso en una entrevista difundida por el club este jueves.
El objetivo no es menor para un equipo que todavía no ha logrado dejar su marco sin goles en ninguna de las seis jornadas disputadas. El propio Guilherme fue uno de los grandes nombres propios del cuadro pucelano la pasada temporada, y arrancó el curso con tres porterías a cero en sus tres primeros partidos. Ahora quiere dar ese “pasito” que le falta con la camiseta blanquiverde, y tendrá la oportunidad: tras asentarse en el once en las últimas jornadas, la convocatoria de Iker Álvarez con Andorra le deja como titular indiscutible en Valladolid. “Si me tiran ocho y paro las ocho, y es puerta a cero, mejor”, ha resumido el luso.
Su regreso a Pucela tiene, ademas, un componente emocional. El portero reconoce que le guarda un “cariño muy grande” al club y a su afición, de la que todavía recibe mensajes deseándole suerte. Por ello, no espera un recibimiento hostil: “No creo que vaya a ser lo típico de que vas y te pitan”, ha apuntado, aunque deja clara su prioridad: “Con mucho respeto, lo que quiero es sacar los tres puntos porque estoy defendiendo al Córdoba, es mi club”.
De casi dejar el fútbol a Zorrilla
La entrevista repasa también una trayectoria que no ha sido sencilla. Formado en las canteras del Sporting de Portugal y del Benfica, dos de los grandes clubes de Portugal, Guilherme llegó a plantearse abandonar el fútbol tras un año que prefiere olvidar en el Amora, de la tercera categoría lusa. “Si no fuera por mi familia, probablemente lo habría dejado”, ha admitido. Después llegaron el Estrela de Amadora y el salto a España con el filial del Real Betis, con el que ascendió a Primera Federación y que le abrió las puertas del primer equipo como tercer portero. De aquella etapa se queda con un nombre: “Isco hace cosas en los entrenamientos que te quedas mirándole: ”¿cómo es posible“?.
Ese trabajo mental también le ha servido esta temporada. Reconoce que su error en Sabadell, en su debut con el Córdoba CF, ha sido su fallo “más gordo”, pero asegura que lo importante fue “limpiar la cabeza” y seguir ayudando al equipo. La competencia con Iker Álvarez la vive desde el respeto -“cuando él jugaba, yo le apoyabam y ahora que me toca a mí, noto su apoyo”-, y de su nueva ciudad solo tiene una queja recurrente: “La ciudad muy buena, la gente muy cariñosa, la comida muy bien... el calor es lo peor”. Un problema que, al menos este domingo, dejará atrás en Valladolid, donde lo único que quiere llevarse es algo mucho más fresco: su primera portería a cero de blanquiverde.
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