La Iglesia impide la confirmación a un transexual de Posadas

Vista aérea de Posadas con la iglesia en el centro | FERNANDO HERMOSO
Un joven de 28 años nacido mujer inició los cursillos para poder ser el padrino del bautizo de su sobrina pero finalmente no podrá confirmarse

José Belloso tiene 28 años y es transexual. Ahora pretende ser el padrino del bautizo de su sobrina y antes ha de confirmarse. Sin embargo, el párroco de su pueblo, Posadas, no se lo permite, según ha denunciado el propio Belloso y ha adelantado esta mañana Eldiario.es.

"El cura me ha dicho que no admiten mi confirmación por ser transexual", asegura este joven de Posadas. El chico, incluso, ya ha hecho todo el cursillo previo a la confirmación, pero el cura se niega a dársela. "Hay unas normas de la Iglesia. Nosotros no podemos cambiar lo que Dios ha hecho. Si lo creó mujer, mujer será para siempre", señala el párroco, José Antonio Agüero. En conversación con este medio, el cura insiste: "El joven recibió el sacramento del bautizo como mujer, se convirtió en hija de Dios". Por lo tanto, así entró en la Iglesia y así sería llamado por el obispo para recibir la confirmación.

El joven ha expuesto así su caso en su Facebook: "Según dicen debí quedarme siendo físicamente mujer aunque interiormente fuese hombre, rechazando mi felicidad. Contesté que si me hubiese quedado así me habría matado por supuesto porque mi vida era un espejo en el que no me reconocía". "El obispo de Córdoba se ha tomado la palabra del Señor para juzgarme porque considero que no son nadie para negarme la confirmación por ser quien soy, pues sigo siendo humano, hijo del Señor y todos hermanos".

Este joven acusa directamente de su situación al obispo, Demetrio Fernández, ya que asegura que llegó a iniciar el cursillo con el consentimiento del párroco de Posadas. "Él me dio su visto bueno, me dejó la puerta entreabierta pero me dijo que tenía que consultarlo con el vicario y el obispo", concluye.

El Observatorio Español contra la LGBTfobia (Stop LGBTfobia) considera "éticamente reprobable" que el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, y el párroco de Posadas "no permitan hacer la confirmación a José Belloso, un joven transexual de 28 años que pretendía ejercer como padrino de su sobrina". Según ha confirmado Stop LGBTfobia, José Belloso, que trabaja de peón agrícola en la mencionada localidad cordobesa, "tenía la ilusión de ser el padrino durante el bautizo de su sobrina, para lo que era necesario que recibiera el sacramento de la Confirmación, aunque el párroco debía consultar al vicario y al obispo" sobre ello.

De hecho, "pocos días antes de terminar su catequesis para la Confirmación, que iba a ser el 27 de mayo, le ha informado el párroco de la Iglesia de Santa María de las Flores, Juan José Romero, que no pueden darle el sacramento por ser transexual", señalando Stop LGBTfobia que la postura del obispo al respecto es que "tenía que haber aguantado el castigo que Dios le dio y la cruz que el Señor le mandó, sin ofender a la naturaleza".

El Observatorio contra la LGBTfobia ha asegurado que "desde el Obispado de Córdoba afirman que no se trata de una discriminación, sino que acogiéndose al Código de Derecho Canónico considera 'no idóneo' su estilo de vida, que es incongruente con la vida cristiana", algo que no sorprende a esta asociación, ya que "el obispo de Córdoba en 2011 escandalizó a toda España afirmando que la Unesco tiene programado hacer homosexual a media población".

Para el director del Observatorio, Francisco Ramírez, es "éticamente reprobable, desde todo punto de vista, y una degradante y humillante discriminación" dar tal respuesta al joven de Posadas "por el único motivo de la identidad sexual".

En el Observatorio, según ha señalado Ramírez, ya sufrieron una "gran decepción" con "el contenido final de la Exhortación Apostólica del Papa Francisco sobre la familia, denominada La alegría del amor, en la que, a pesar de hablar de acogimiento de las personas homosexuales y de condenar su discriminación y violencia, se denosta y humilla en gran medida a las personas LGBT, sus uniones y sus familias, considerando únicamente familia" a la formada por "un hombre y una mujer, con el único objetivo de la procreación".

"Sin embargo sí entrevimos ciertas rendijas en las que los obispos podrían impulsar alguna interpretación más abierta y flexible" de las palabras del Papa, según ha opinado Ramírez, pero, "no obstante, vemos una y otra vez que la jerarquía católica en España, a excepción de determinados obispos concretos, está completamente cerrada a un acercamiento a la sociedad y a la flexibilidad de sus dogmas ancestrales, por lo que esa Iglesia más inclusiva y caritativa que muchos feligreses esperaban va a tardar mucho en aparecer en España".

En España, según ha indicado Ramírez, "dentro de la Conferencia Episcopal hay voces que llaman una apertura y un acercamiento a la sociedad, pero no terminan de controlar a la vieja guardia, que continúa con su mantra de una interpretación del Evangelio sesgada, anticuada, simplista y discriminatoria con la sexualidad humana".

Etiquetas
Publicado el
9 de mayo de 2016 - 18:53 h
stats