La Guardia de la Esperanza

Conmemoración del 50 aniversario de relación entre la Esperanza y la Guardia Civil | ÁLEX GALLEGOS

Los caminos de la Guardia Civil y la hermandad de Nuestro Padre Jesús de las Penas y María Santísima de la Esperanza se juntaron hace ahora cincuenta años. En todo este tiempo, los lazos que las unen se han ido haciendo más fuertes con la participación más o menos continuada de unos en los actos de los otros, siendo el acompañamiento que agentes del Benemérito Cuerpo hacen a los pasos de los titulares de la Esperanza el signo más visible y quizá el más emotivo, pues escoltan el caminar del Señor y de la Virgen cada Domingo de Ramos con el mismo orgullo y emoción que la cofradía siente por que lo hagan.

La historia del hermanamiento entre ambas comienza con la idea del que fuera hermano mayor de la cofradía, Amador Calzadilla. Lo contó en el primer número de la revista Domingo en Esperanza José Gómez, uno de los fundadores de la hermandad: “Estando un día en una Fiesta de Regla se acercó a mí don Amador Calzadilla y me dijo que era muy amigo del Director General de la Guardia Civil, que si le convendría a la hermandad que le hiciera hermano mayor, a lo que le contesté que le daría un gran renombre a la hermandad. Entonces me dijo que había que ir a Madrid a nombrar a este señor”.

Y así lo hicieron. Por impedimento de otros cargos de la Esperanza fue José Gómez quien viajó junto a Calzadilla a la capital de España. Era 1968. “Estuvimos dos días en Madrid, en la Dirección General, donde nos recibieron muy bien”, recordaba Gómez en la revista de su hermandad. La respuesta que recibieron los de la Esperanza de parte de la Guardia Civil es que “era un honor el nombramiento que les hacíamos” y que por supuesto aceptó el Director General. De manera que le entregaron una placa que había hecho Juan Martínez Cerrillo como recuerdo. Ese año, en la estación de penitencia de la cofradía y en la calle Gondomar una compañía de la Guardia Civil desfiló delante del paso de la Virgen de la Esperanza. “Fue grandioso y una de las cosas que recuerdo con más cariño”, relataba José Gómez.

En efecto, la hermandad de la Esperanza guarda como recuerdo una imagen de aquella Semana Santa de 1968 en la que diversos cargos del Cuerpo aparecen delante del paso de la Virgen de la Esperanza, a la que impuso su fajín el Director General, el Teniente General Antonio Cores Fernández de Cañete. Además, la banda de la Benemérita acompañó a la hermandad durante varios años en su estación de penitencia.

Quienes han sucedido a los protagonistas de aquella historia quisieron recordarla este sábado celebrando una misa de Acción de Gracias en la parroquia de San Andrés a las 20:15. A la Eucaristía acudieron el General de Brigada de la Guardia Civil, Jefe de la 4ª Zona, Andalucía, Manuel Contreras Santiago; el Jefe de la Comandancia de Córdoba, Teniente Coronel Juan Carretero; y el Secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto. Junto a ellos estuvieron presentes en la misa el presidente de la Audiencia Provincial de Córdoba, Francisco de Paula Sánchez Zamorano; el subdelegado del Gobierno en Córdoba, Juan José Primo Jurado, y el Comisario Jefe Provincial de la Policía Nacional, Jesús Gómez Palacios, además de otros cargos y agentes de la Guardia Civil vistiendo el uniforme y otros representantes públicos.

A un lado del altar mayor, la cofradía situó a la Virgen del Pilar que desde que el Cuerpo de la Guardia Civil es su hermano mayor preside la calle central de la candelería del paso de María Santísima de la Esperanza. Estaban allí también el guión de la Comandancia de Córdoba y el bacalao de la corporación del Domingo de Ramos.

La Eucaristía fue celebrada por el sacerdote Pedro Castelo, hermano de la Esperanza, y contó con la participación del Coro Cantabile, que contribuyó a dar mayor solemnidad a la misa con la interpretación de piezas como O sacrum convivium en la procesión de entrada y el Kyrie de Luis Bedmar y el Sanctus de Rafael Wals, como parte de la liturgia. También sonaron otras piezas como Signore delle Cime, Si tus Penas no pruebo, en alusión a la advocación del titular de la cofradía, y la salve Alégrate, Esperanza después de la bendición final, también por estar dedicada a la Virgen de la hermandad.

Entrega de recuerdos

Tras la misa tomó la palabra el hermano mayor de la Esperanza, Rafael García, quien dijo que su cofradía está orgullosa de tener como hermana mayor a la Guardia Civil y de que la Virgen del Pilar, Patrona de la Benemérita, vaya en su paso de palio. Además, recordó cómo al ser conocida la cofradía como la de Los Gitanos, en un primer momento se ironizó sobre el hermanamiento con este Cuerpo.

Por su parte, el General de Brigada de la Guardia Civil, Jefe de la 4ª Zona, Andalucía, Manuel Contreras Santiago, hizo pública su “inmensa satisfacción” por acompañar a la cofradía en esta efeméride y recordó que la Guardia Civil ha sido “un fiel compañero de la hermandad” de la Esperanza. “Acompañar a la hermandad nos ayuda a tener presente que la Guardia Civil forma parte de la sociedad, de sus sentimientos y tradiciones”, expresó, para después añadir que “en su ayuda a los más vulnerables, la Esperanza guarda relación con los valores de la Guardia Civil”.

La hermandad entregó a la Benemérita enmarcada una medalla de la cofradía con cordón dorado, que solo lleva el hermano mayor y que Manuel Contreras dijo que ocupará un lugar de honor en la Comandancia de Córdoba. Por su parte, la Guardia Civil entregó a la Esperanza un cordobán con el anagrama del Cuerpo y motivos cordobeses.

Al finalizar el acto pudieron escucharse al piano fragmentos del himno de la Guardia Civil intercalados con otros de marchas dedicadas a la Virgen de la Esperanza. Por último, el General de Brigada de la Guardia Civil, Jefe de la 4ª Zona, Andalucía, Manuel Contreras Santiago, estampó su firma en el libro de honor de la hermandad.

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