Un grupo de trabajadores de Acsur dice que no cobran desde octubre

Los empleados se concentran ante Emacsa porque aseguran que la empresa municipal sigue pagando en tiempo y forma a Acsur

“No tenemos ni para comprarle los regalos de Reyes Magos a los niños. ¿Y cómo le dices a un niño que no pueden venir este año los Reyes?”. Es la queja de Juan Espejo, el portavoz de un grupo de trabajadores y ex empleados de Acsur que han denunciado que esta empresa lleva sin abonarle su salario desde el pasado mes de octubre. Acsur es una constructora que fundamentalmente trabaja para la empresa municipal de aguas de Córdoba (Emacsa). A día de hoy, siguen trabajando para Acsur un total de 53 trabajadores de los que unos han cobrado y otros no, “a pesar de que sabemos que Emacsa paga religiosamente y por tanto dinero tienen. Lo que no sabemos es a dónde va a parar ese dinero”, denuncia Juan Espejo.

El caso está en los tribunales. Por un lado, un grupo de 15 trabajadores ha denunciado el impago de sus nóminas. Por otro, el sindicato UGT también ha presentado otra demanda por lo mismo. Por su parte, Acsur ha presentado recientemente un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que está recurrido por un defecto de forma, ya que en el expediente aparece el propio Juan Espejo como presidente de la empresa. Juan Espejo llegó a presidir esta empresa hasta el 2 de marzo de este año. Ese día, tanto él como otro grupo de socios decidió venderle la empresa a otras cinco personas. Él, y otro grupo, quedó únicamente como trabajador. El juicio está fijado para el próximo 8 de enero.

Esta mañana, los trabajadores han demandado a Emacsa que busque una solución. Denuncian que Emacsa paga pero ellos, que realizan las obras que la empresa municipal encarga a Acsur, no cobran. Por eso, solicitan que o bien Emacsa hable directamente con Acsur o les abone a ellos el salario. Pero urgen una salida porque a pesar de todas las demandas judiciales interpuestas la falta absoluta de ingresos en sus hogares los está colocando en una posición desesperada. Juan Espejo asegura que un juicio “puede tardar cuatro o cinco meses” en salir, pero que “a los dos meses de no pagar la hipoteca” ya están siendo embargados por el banco. Además, su situación personal es aún más complicada ya que fue despedido el 5 de diciembre “pero sin finiquito ni nada”, y adeudándole aún las nóminas de octubre y noviembre.

Por otra parte, Espejo, portavoz de este grupo de afectados, denuncia que “hay quien cobra y quién no”, dependiendo de “quien proteste o no”. Según Espejo, muchos trabajadores no denuncian a la empresa “por miedo”, ya que a su juicio “les dicen que como reclamen cierran la empresa y se van a la calle”. Pero el tiempo pasa “y estos señores nos están asfixiando”, concluye. Los trabajadores han anunciado esta mañana que seguirán adelante con las movilizaciones ante la sede de Emacsa.

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