El Gobierno no tiene “ni acuerdo ni convenio” ni plazo para la obra del Pósito

Imagen del interior del Pósito | MADERO CUBERO

“Ni acuerdo ni convenio”. Y tampoco proyecto. Dos años después, el Gobierno central reconoce a través de una respuesta parlamentaria que no tiene prácticamente nada para la reforma del Pósito de la Corredera, donde está prevista la construcción de un mercado gourmet. El Ejecutivo ha respondido así a una pregunta de los diputados socialistas Antonio Hurtado y María Jesús Serrano.

Lo que sí admite el Gobierno es que a través de la empresa estatal Mercasa se realizó un “estudio técnico comercial” del edificio y consta documentación sobre el “posible traslado” del mercado Sánchez Peña, de la plaza de la Corredera, que finalmente se descartó. Más allá de eso, asegura que en Mercasa o en la Dirección General de Comercio Interior del Ministerio de Economía no hay documentación alguna.

El Ejecutivo, además, pone la pelota en el tejado del Ayuntamiento. “Para llevar a cabo la reforma del edificio del Pósito de la Corredera el Ayuntamiento de Córdoba deberá licitar la actuación”, asegura. No obstante, desde que se presentó el proyecto poco antes de la campaña electoral de 2015 por el entonces candidato del PP José Antonio Nieto siempre se planteó que los fondos saldrían de Mercasa. Incluso hubo dinero consignado en los Presupuestos Generales del Estado para este mercado, algo que nunca se ejecutó.

“Hasta la fecha no se ha cerrado acuerdo ni convenio alguno al respecto”, prosigue en su respuesta el Gobierno. “Hasta la fecha no se ha publicado dicha licitación, por lo que no existe calendario para la ejecución del proyecto”, concluye en su respuesta el Ejecutivo.

El proyecto se estaba negociando directamente entre el Ayuntamiento y el exdirector general de Estrategia de Mercasa, Pablo González, hermano de Ignacio y encarcelado tras el inicio de la operación Lezo. Su arresto y la caída de prácticamente toda la cúpula de Mercasa hizo que el Ayuntamiento se quedara sin interlocutor de un proyecto que, según la respuesta del Gobierno, seguía sin estar atado del todo, pese a que se llegó a incluir en los Presupuestos Generales del Estado.

La intención del Ayuntamiento era seguir adelante con un proyecto, el de la reforma del Pósito de la Corredera, que presentó poco antes de las elecciones municipales el exalcalde del PP José Antonio Nieto. El cogobierno (Mercacórdoba está presidida por el concejal del PSOE David Luque) sostuvo que le quería dar una pensada a un proyecto del que siempre dijo no había más que una propuesta escasamente desarrollada. El cogobierno optó porque el futuro mercado del Pósito, orientado al público gourmet, tuviera también una parte cultural.

De hecho, Pablo González estuvo en Córdoba en marzo, apenas un mes antes de que la Guardia Civil le detuviera por dos casos diferentes, la operación Lezo y las irregularidades detectadas precisamente en Mercasa. González estuvo en el Ayuntamiento para tratar de consensuar un proyecto definitivo para la reforma del Pósito. De hecho, el Gobierno incluyó en los Presupuestos Generales del Estado de 2016 (prorrogados en 2017) dinero para esta iniciativa, que de momento sigue siendo eso, una iniciativa.

¿Qué se prevé hacer en el Pósito? Según las fuentes consultadas, se aspira a un proyecto que contenga una zona de mercado dedicada a la promoción de la gastronomía local y muy vinculado y complementario a la actividad del Sánchez Peña. En este mercado se promocionarían el valor y la calidad de los productos cordobeses y de las diferentes denominaciones de origen de la provincia para potenciar el turismo gastronómico.

El nuevo proyecto mira también hacia el patrimonio de la ciudad y la promoción de la cultura, ya que diseña la implantación de otra zona en la que se prevé la creación de un centro de interpretación. Su función sería destacar el valor histórico del Pósito, cuya construcción data del siglo XVI y es todavía un gran desconocido para la ciudadanía al estar cerrado desde los años ochenta.

Junto al mercado y al Centro de Interpretación, la apuesta del equipo de gobierno pasa por la puesta en marcha de una tercera zona en el inmueble en la que se proyecta la creación un gran espacio expositivo que sirva para la promoción de la cultura en un entorno singular.

En este estado de definición del proyecto no se descarta la opción de una cuarta zona que abriría al público un espacio insólito: la parte superior del Pósito en la que se contempla la opción de una zona de restauración. Esta posibilidad depende tanto de cuestiones técnicas, como de la inversión que sería necesaria para una importante reforma. La zona ya de por sí está cargada de condicionantes. Desde el primer momento, se prevé compleja porque se trata de un Bien de Interés Cultural (BIC). Sea como fuere, se prevén años de obra y a lo que se aspira es a dejar encarrilado el proyecto en este mandato.

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