Envasados Ecológicos Lola muestra su modelo de internacionalización en la Feria IMEX-Andalucía

Misión comercial de Extenda.

La feria IMEX-Andalucía, la mayor de negocio internacional y comercio exterior celebrada en la región, reunió los pasados 13 y 14 de noviembre a unos 1.000 profesionales de toda la comunidad autónoma para fomentar la inversión en el extranjero mediante conferencias y entrevistas. Muchos de estos forman parte de pequeñas empresas que han mostrado su interés en desembarcar en mercados europeos o asiáticos.

El copropietario de la bodega Descalzos Viejos de Ronda (Málaga) Flavio Salesi Chaves, y el gerente de la cordobesa Envasados Ecológicos Lola, Alfonso Cabo Moreno, han explicado a Europa Press las impresiones de la feria, los retos a los que se enfrentan sus pequeñas empresas y los países a los que éstas tienen intención de exportar.

Cabo Moreno ha explicado que Envasados Ecológicos Lola es una empresa que ha evolucionado de una cooperativa a una sociedad limitada, que desde hace años trabaja “con unos mercados muy concretos en el exterior”.

En torno al 50 por ciento de la producción de la empresa se destina al comercio internacional, principalmente en operaciones intracomunitarias en Francia, Portugal, y Bélgica. “Ahora nuestro interés se centra más en EEUU, Canadá, Japón, el Sudeste Asiático y países de la cuenca mediterránea a los que sí están muy focalizados nuestros productos”.

El gerente ha considerado que “Extenda e ICEX son las dos grandes organizaciones en que nos podemos apoyar las pymes en Andalucía”, a lo que ha añadido que el IMEX “es una ayuda muy interesante, eso no podemos cuestionarlo”. “Quizás entiendo que para los que somos más pequeñitos de la cuenta se nos debería facilitar un poco más el acceso a determinados mercados o con determinadas ayudas para esos mercados. Estamos haciendo un gran esfuerzo por mantener los trabajos y desarrollar nuevas gamas”, ha afirmado.

Asimismo, ha detallado que hicieron en la feria una consultoría “bastante interesante que nos ha servido para montar la base de lo nuevo que estamos haciendo”. Parte de ello irá destinado a la zona árabe mediterránea, a países como Argelia o Egipto que “tienen un potencial para nuestros productos por la tipología que son muy interesantes, porque son productos que están basados en buena parte en la gastronomía tradicional cordobesa y a su vez son productos muy consumidos en esos países, como paté de aceituna o hummus”.

“Las dos antenas con las que hemos hablado nos han insistido en que no andábamos muy desorientados”, ha precisado. “Nuestra apuesta es lógicamente el mercado nacional y por supuesto el andaluz, porque nos sentimos muy orgullosos de nuestros orígenes, pero tenemos también bastante claro que nuestras ventas exteriores tienen que seguir creciendo”, ha añadido.

Por su parte, Descalzos Viejos es una empresa pequeña, de tipo familiar que factura unas 35.000 botellas al año, las cuales se destinan principalmente al mercado local, ya que menos del diez por ciento son exportadas. “Durante la crisis fue una decisión estratégica quedarnos con la gente de alrededor, con la que pudiéramos acceder con el mercado de proximidad”, el cual es la Costa del Sol, ha indicado Salesi.

Aún así, sus productos están presentes en Bélgica, Holanda, Suecia y EEUU, con una persona en California, si bien planea desembarcar en Suiza, Finlandia y contar con alguna persona más en EEUU, ha avanzado el copropietario de Descalzos Viejos.

“Nosotros dependemos de los hermanos mayores, de lo que haga Rioja, por ejemplo, para poner el nombre del vino español en otros mercados. Las bodegas tan pequeñas como las nuestras evidentemente no tenemos medios ni posibilidades de hacerlo”, ha explicado, a lo que ha añadido que entiende que “si tenemos un producto que es escaso y está en unos precios superiores nosotros necesitaríamos entrar en otros mercados que realmente acepten y valoren esos productos”.

Por estos motivos ha considerado que el IMEX es “una estructura de un elefante muy grande, muy aparente, con mucha gente, muchos recursos para hacer publicaciones, papeles y cosas, pero creo que los desafíos hoy en día de exportaciones en el mundo no requieren de la parafernalia, hay que ver un poco la casuística de cosas más pequeñas, más grandes, ver los sectores que funcionan y los que no”.

“Por ejemplo, hablar de EEUU es una estupidez, porque son un montón de estados con reglamentaciones diferentes, con una política que va cambiando a días, como los aranceles, y no somos tan dinámicos como nos creemos, los mercados se mueven muy rápido”, ha apuntado. “Entonces el Imex no puede dar cobertura a ese tipo de cosas si no se plantea realmente otro modus operandi”, ha añadido.

Al respecto, ha considerado que “el verdadero desafío no es tanto la internacionalización en sí, sino incrementar las ventas en mercados que sean potentes”, por lo que opina que en ferias como IMEX, donde se atiende “con un criterio general” a empresas del vino, agricultura o mecánica, “tendríamos que tener distintos ámbitos donde se traten los temas con un poquito más de especificidad, recuperar lo que sería expertos en sectores claves y tú cuando vayas a hablar sea con una persona que tenga un conocimiento específico”, ha precisado.

Por ejemplo, ha señalado en Alemania buscan vinos baratos porque desconocen que el producto Español pueda ser caro. “Otro mercado potente puede ser Suiza, porque no son productores y son grandes consumidores. Los escandinavos, a través de las distintas formas que tienen de comprar son grandes compradores, pero también hay que decirles que España tiene, igual que Francia e Italia, productos premium, productos que también tienen que entrar. Esa es un poco la discusión, al menos en el sector del vino, que no creo que llegamos a tener”, ha explicado.

Asimismo, aunque considera que hay que vender a China porque es un país más grande que Alemania, también hay que tener en cuenta que “es venderle a una persona que no tiene una raíz cultural común, que hay que explicarles muchas veces qué es el vino; entrar en cuestiones comerciales que no pertenecen a nuestro ámbito del derecho romano”, así como que con la diferencia del idioma y necesitar un traductor “se pierden los matices”.

En cambio, ha apuntado que con los europeos es más sencillo entenderse porque “saben perfectamente lo que es, conocen España muchas veces y abandonar esos espacios para mí es un error estratégico”.

Como ejemplo ha apuntado que la Costa del Sol compra 40 millones de botellas de vino español frente a los cuatro millones que importa la India, por lo que se pregunta “¿qué hago yo vendiéndole a la India cuando tengo un mercado potencial de 40 millones en la Costa del Sol?”. “Ahora, ¿eso le toca al Imex? Pues seguramente no, pero es una realidad que no debe ignorar”, ha resaltado.

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