Educación anuncia un plan piloto para que los colegios públicos tengan cocinas

Una trabajadora en un comedor escolar.

El consejero de Educación y Deporte, Javier Imbroda, ha anunciado un plan piloto de su departamento para que los colegios tengan cocina en sus propias instalaciones, de manera que las empresas encargadas de este servicio complementario cocinen en los propios centros educativos.

Así, ha indicado que “lo antes posible” se pondrá en marcha esta iniciativa; de hecho, ya se ha abordado con las empresas adjudicatarias del servicio. En un principio, según han indicado a Europa Press fuentes de la Consejería, serán unos 40 colegios los que se sumen a esta iniciativa.

Actualmente hay colegios de Andalucía que tienen su propia cocina aunque son una minoría. Con este plan se pretende recuperar la elaboración de los platos in situ, en vez de recurrir a la línea fría. De esta manera se consigue “mejorar la calidad de la comida recién hecha y también se ahorra en transporte”.

En esta medida, que da respuesta a una histórica demanda de las familias, es importante la colaboración de las empresas, que se harían cargo del equipamiento de las cocinas de los colegios y del personal de las mismas. En estos momentos se están viendo los espacios disponibles en los centros educativos.

Esta será una de las condiciones de los nuevos pliegos para las empresas que se adjudiquen el servicio complementario de comedor en los colegios públicos de Andalucía. “Esa colaboración público-privada está en marcha”, ha indicado el consejero.

Imbroda, en un foro de diario SUR en Málaga, ha admitido que el servicio de comedor es un tema “recurrente y complicado” y ha subrayado el papel de su Consejería para que se bareme con más puntos a aquellas empresas pequeñas y medianas que pudieran proporcionar este servicio “por cercanía, calidad y para crear empleo alrededor del colegio”.

El consejero ha defendido también en su intervención la modificación de los criterios de aviso de ausencia del comedor, de manera que las familias deben avisar tres días antes si su hijo no acude al comedor para no cargar el coste del menú. En este punto, ha aclarado que la excepción es si el menor se pone enfermo: “Con el volante médico no tendrá que pagar”, ha dicho, añadiendo que ese coste asciende a “dos o tres euros”.

Javier Imbroda ha hecho hincapié en que esta medida se ha puesto en marcha porque el curso pasado “se tiraron 330.000 menús escolares”. “¿Saben lo que eso supone? Aparte de un pecado, un millón y medio de euros a la basura”, ha manifestado.

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