A uno de cada diez cordobeses le han cortado la luz al menos una vez

Muchos pobres energéticos tienen que alumbrarse con cerillas | PIXABAY

Córdoba es la primera ciudad de más de 100.000 habitantes de Andalucía y una de las primeras de toda España en contar con un completo estudio sobre cómo la pobreza energética afecta a su población. El estudio, encargado por Vimcorsa y dirigido por el profesor de la Universidad Pablo de Olavide Manuel Silva concluye que a uno de cada diez cordobeses le han cortado el suministro eléctrico por impago al menos una vez en los últimos cinco años.

El estudio es un trabajo de campo desarrollado durante el primer semestre del año 2016. En concreto, han sido 1.400 entrevistas a diferentes usuarios cordobeses en todos los distritos de la ciudad. El informe concluye que pese a estos datos, la media de cortes de luz en Córdoba por impago es más baja que en el resto de España. Según expuso Manuel Silva, en España los impagos afectan a un 13,7% de la población, por el 9,7% de Córdoba. La clave está, asegura, en un conjunto de factores sociales, como que en Córdoba hay más propietarios de viviendas que en el resto de España, o que los cordobeses han priorizado el pago de la factura de la luz por encima de otros servicios básicos como la alimentación, las medicinas o la compra de ropa y calzado.

El estudio, publicado íntegramente en la web de la empresa municipal de vivienda Vimcorsa, insiste en que, por tanto, uno de cada diez cordobeses padece pobreza energética. La pobreza energética sucede cuando una persona tiene que destinar más del 10% de sus ingresos al pago de los suministros de luz. La media en Córdoba es de 100 euros al mes.

Además, el estudio ha determinado que “existe escasa morosidad entre las personas encuestadas”. Es decir, los consultados prefieren pagar la luz y que no le corten el suministro a dedicar ese dinero a otros servicios básicos. Aparte, también se ha consignado que entre los encuestados existe poca información “con respecto a los programas públicos en torno a medidas que puedan paliar el efecto de la pobreza energética”.

Por otra parte, el informe concluye también que “los que tienen más ingresos son los que más gastan para hacer mejoras de eficiencia energética” y viceversa: los más pobres son los que menos invierten en hacer eficientes sus viviendas y pagar menos. “Son dos mundos en uno”, ha concluido el profesor Alejandro Silva.

Además, el informe también concluye que la pobreza energética afecta en una ciudad como Córdoba para mantenerla caliente en invierno y fresca en verano. En concreto, el 42% de los encuestados asegura que no puede poner la calefacción en invierno, una cifra muy similar a la que tampoco puede poner el aire acondicionado en verano.

La presidenta de Vimcorsa, Alba Doblas, ha comenzado su intervención hablando de “Rosa, anciana de Reus que murió ayer tras corte de luz e incendio de velas que tenía en casa para iluminarse”. “Las compañías hoy están matando gente”, dijo, al tiempo que calificó de “inmoral e indecente rescatar a la banca mientras se priva a las personas de los servicios básicos”.

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