El Defensor requiere por segunda vez al Ayuntamiento sobre los títulos a militares franquistas

Retratos de cuatro de los militares que siguen siendo hijos adoptivos de la ciudad.

El Defensor del Pueblo Andaluz ha requerido por segunda vez información al Ayuntamiento de Córdoba sobre los títulos honoríficos que mantiene a militares franquistas, después de que le solicitase esta información a mediados de noviembre y no haya recibido comunicación alguna del Consistorio al respecto.

Así lo ha hecho saber la Oficina del Defensor en un escrito fechado el 20 de diciembre pasado y dirigido a la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Aguilar de la Frontera (Aremehisa), entidad que acudió al Defensor para que instara al Ayuntamiento de Córdoba a retirar las distinciones, medallas, nombramientos y honores de la ciudad de Córdoba a “los militares, cargos franquistas y colaboradores de la sublevación militar, la guerra civil y la represión de la posterior dictadura”.

Aremehisa presentó un escrito en el Ayuntamiento hace ya más de siete meses y todavía no ha obtenido respuesta. Ante el silencio municipal, este colectivo memorialista llevó el caso hasta el Defensor del Pueblo de Andalucía, para que inste al Ayuntamiento a cumplir con la Ley de Memoria Histórica.

Ahora, el Defensor vuelve a insistir ante el Ayuntamiento su requerimiento de información al respecto y señala en su escrito que, con fecha 15 de noviembre de 2018, solicitó al Ayuntamiento de Córdoba que le informara sobre las distinciones que se mantienen a franquistas: “Hasta la fecha no hemos obtenido respuesta de tal organismo. Por ello, le hemos dirigido un nuevo escrito reiterándole el requerimiento que le hicimos”, señala.

Franquistas como hijos predilectos o adoptivos de la ciudad

El Ayuntamiento de Córdoba mantiene como hijos predilectos o adoptivos de la ciudad, con todos los honores, a un grupo de militares que fue responsable del golpe de estado del 18 de julio de 1936 que dio inicio a la Guerra Civil en España. Además, y según estudios posteriores, se les considera responsables de la posterior represión que solo en la capital acabó con el fusilamiento en pocos meses de más de 4.000 personas.

Según consta en los archivos del Ayuntamiento de Córdoba, desde 1936 son hijos predilectos o adoptivos de Córdoba los generales Gonzalo Queipo de Llano (comandante del Ejército franquista en Andalucía) y José Varela, junto a los coroneles Ciriaco Cascajo (este nombrado hijo predilecto) y Eduardo Sáenz de Buruaga. Además, en 1944 también fue nombrado hijo adoptivo el coronel Manuel Aguilar Galindo y Aguilar Galindo, y en 1957 el ministro de Obras Públicas de Franco Fernando Suárez de Tangil, conde de Vallellano.

Estos nombramientos, asumidos por los acuerdos de los distintos plenos del Ayuntamiento de Córdoba durante el franquismo, no han sido derogados, como se está empezando a hacer en distintos municipios de toda España en aplicación de la Ley de Memoria Histórica. Y eso es lo que pide ahora Arehemisa.

Tras un intenso estudio, se solicita “revocar y retirar el nombramiento de Hijo Adoptivo de Córdoba con la calidad de preeminente a Gonzalo Queipo de Llano adoptado con fecha 7 de septiembre de 1936”, el de hijo adoptivo “con la calidad de preeminente a José Varela Iglesias adoptado con fecha 7 de septiembre de 1936”, el mismo honor “a Ciriaco Cascajo Ruíz” y a Eduardo Sáez de Buruaga.

También se reclama “revocar y retirar el nombramiento de Hijo Preclaro y Predilecto de Córdoba a Ciriaco Cascajo Ruiz adoptado con fecha 14 de octubre de 1936 por ese Ayuntamiento modificando el nombramiento del acuerdo del día 7 de septiembre del 1936”, y también “cambiar o retirar la lápida existente en el Cementerio Municipal de La Salud” en memoria de este militar.

Por último, también se plantea revocar “el nombramiento de Hijo Adoptivo de Córdoba a José Antonio Girón de Velasco adoptado con fecha 27 de febrero de 1957 por ese Ayuntamiento y ratificado por este el día 1 de marzo de ese mismo año”.

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