Claudio Marcelo, tú también serás peatonal... algún día

Aspecto actual de los trabajos en la calle Capitulares en su confluencia con Claudio Marcelo | MADERO CUBERO

La peatonalización de Capitulares irá más allá de esa intervención. La idea es ir restringiendo el tráfico más y más en el centro de Córdoba, convirtiéndolo en un espacio mucho más habitable para los peatones. Así lo avanzó este viernes el concejal de Movilidad, Andrés Pino. "No manejamos previsión de tiempo pero la idea es que sí, que Claudio Marcelo se convierta en una zona de tráfico restringido donde habrá que actuar tarde o temprano", señaló en rueda de prensa.

La puesta en marcha de la segunda fase de las obras de la calle Capitulares comienza a dibujar cómo se quedará definitivamente el tráfico una vez culminen los trabajos. "Esta segunda fase de las obras va a ser un referente claro para la circulación futura,", señala Pino. El futuro definitivo de la calle Capitulares dependerá de cómo se desarrollen los acontecimientos estas semanas. "Hemos tenido reuniones con movimiento ciudadano y con los demás colectivos y seguimos pensando que lo más probable es que Capitulares se quede absolutamente cerrada", prosigue Pino.

Todo pinta que la calle del Ayuntamiento se va a convertir definitivamente en esa especie de plaza alargada que se buscaba en los planes originales; un espacio reservado para el peatón y cerrado al tráfico a motor de manera radical, incluyendo el transporte público. Claudio Marcelo podría seguirle los pasos, al menos con un tráfico mucho más restringido.

Un vistazo al mapa de cómo queda todo el entorno del Ayuntamiento permite vislumbrar, antes de nada, la isla de circulación en que se convierte Capitulares, que sigue levantada por los albañiles y que seguramente no volverá a ver pasar vehículos por delante del Consistorio.

En su radio, además, solo habrá tráfico restringido, tanto en la calle Alfonso XIII (hasta la calle Carbonell y Morand, que sigue siendo restringida hasta su salida por Torres Cabrera) como en la calle Claudio Marcelo.

Además, varias calles de tráfico restringido cambian de sentido con la nueva fase de las obras. Así, por Alfonso XIII se circulará hasta la calle Diego de León y su entrada a Las Tendillas. Lo mismo ocurre con la calle San Fernando, que vuelve a ir en dirección descendente al río y que se convierte en una de las grandes salidas de tráfico para los vecinos. Por ejemplo, aquellos que vivan en Pedro López y el entorno de La Corredera solo tendrán esta larga calle -o Gutiérrez de los Ríos- para poder salir.

Con circulación totalmente abierta queda la calle Realejo hasta San Andrés. En esta iglesia los conductores sin licencias especiales solo podrán girar a la derecha por la calle Hermanos López Diéguez hasta Santa Marina o a la izquierda por Fernán Pérez de Oliva hasta Gutiérrez de los Ríos.

En la zona de La Corredera se marca un trazado específico para la carga y descarga de los numerosos bares y restaurantes. Su acceso será por Claudio Marcelo, siendo el tramo de Rodríguez Marín de doble sentido.

Por otro lado, la famosa cámara ponemultas que solía hacer su agosto en la entrada de la calle Diario Córdoba cambia de ubicación y se situará en la Puerta del Rincón, que se convierte en uno de los principales accesos al centro del tráfico restringido, primero por la calle con ese mismo nombre y luego por su prolongación en Alfaros.

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Publicado el
1 de enero de 2017 - 10:33 h
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