El Ayuntamiento se topa con Competencia en su deseo de regular las viviendas turísticas

Entrada a un apartamento turístico de la ciudad | MADERO CUBERO

La pasada semana, el presidente de la Gerencia Municipal de Urbanismo, Pedro García, anunció la intención de este organismo autónomo dependiente del Ayuntamiento de regular y limitar el número de viviendas turísticas en zonas ya saturadas del casco histórico, como la Judería u otros puntos del casco histórico. La iniciativa seguía la senda de otros ayuntamientos de España, como los de Madrid, Bilbao o Santander, donde ya se han aprobado normas urbanísticas y ordenanzas que las regulan. Ahora, esa postura tiene enfrente a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

Urbanismo ya dejó sobre la mesa la iniciativa la pasada semana, después de que Ganemos se uniera a PP y Ciudadanos en sus dudas sobre la misma. Sin embargo, la Gerencia tiene la intención de regular estos usos en el casco histórico, algo que la CNMC considera que no se puede hacer. De hecho, la CNMC ha llevado a los juzgados a los ayuntamientos de Madrid, San Sebastián y Bilbao por haber regulado este tipo de viviendas con normas que consideran "contrarias a la competencia y a los principios de regulación económica eficiente, y perjudican a los consumidores y usuarios".

Según ha informado a través de una nota de prensa la CNMC, antes de la impugnación se envió requerimientos previos a los tres Ayuntamientos afectados para que justificaran la necesidad y la proporcionalidad de una serie restricciones impuestas a la hora de alquilar apartamentos y viviendas turísticas, o para que, directamente, anularan esos requisitos.

"De esta forma, la CNMC pretendía evitar tener que recurrir las normas ante los tribunales. Sin embargo, al no haber sido contestados satisfactoriamente, la CNMC ha presentado el correspondiente recurso contencioso-administrativo", anuncian.

Normativa de Madrid, Bilbao y San Sebastián

En el caso de Madrid, la norma del Ayuntamiento exige una licencia para poder alquilar apartamentos y viviendas turísticas. Por otro lado, establece un periodo de un año, ampliable a otro más, hasta que se puedan otorgar de nuevo licencias en determinados distritos de la capital: en el distrito Centro, para toda clase de hospedaje, y en Palos de Moguer, Recoletos, Goya, Trafalgar y Argüelles para viviendas de uso turístico.

En el caso de Bilbao, solo pueden ser viviendas de uso turístico las plantas bajas o primeras de los inmuebles, salvo que tengan acceso independiente a la calle. Además, se exige autorización y registro para las viviendas de uso turístico y límites para las mismas. También se incluyen otros obstáculos, como exigencias de oferta máxima de tres habitaciones por vivienda y limitación a edificios de uso residencial.

En el caso de San Sebastián, la normativa limita también las viviendas de uso turístico a las plantas bajas o primeras de los inmuebles salvo que tengan acceso independiente a la calle. Además, la normativa prohíbe nuevas viviendas turísticas en algunas zonas del centro de la ciudad.

Efectos sobre la competencia

"Todas estas medidas tienen efectos restrictivos sobre la competencia en las tres ciudades, al impedir la entrada de nuevos operadores y consolidar a los oferentes de alojamientos turísticos ya instalados", señala la CNMC. Esto es lo que acabaría ocurriendo en Córdoba con la entrada en vigor de la normativa. "Ello provocará precios más elevados en el alojamiento turístico y reducirá la calidad, la inversión y la innovación en los alojamientos turísticos de estas tres ciudades", anuncia la CNMC.

La CNMC considera que estas medidas no garantizan una mayor calidad de los alojamientos turísticos ni protegen adecuadamente a los ciudadanos. "En ninguno de los tres casos se especifican con claridad los objetivos de interés general que se persiguen ni se justifica que las medidas elegidas sean las más idóneas para lograrlos", dice.

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