Amazon loves you

Amazon te quiere. Sí. A ti. A mí. A todos. Pero prefiere al pueblo cordobés de Añora,

 cuyas gentes laboriosas, de tierras ganaderas y zócalos de granito, compran ´online´ a mansalva. Gracias al marketing y también a los cientos de artículos adquiridos en Amazon y vía Internet, Añora  conquistó kilobytes de gloria en los medios de comunicación y las redes sociales. Cordópolis lo contó. Solienses echó números y lo analizó. Todo el mundo se sorprendió. La venta online se regocijó. Los dioses protectores del comercio de cercanía se removieron, inquietos, en sus tronos. Y algunas personas sospecharon de que pudiera ser una operación publicitaria: eso sí, bien tejida y con fundamentos.

Con todo, la realidad incontestable está ahí fuera, en Añora, en el ordenador y en los móviles inteligentes de miles de consumidores avispados cuyos deseos y escarceos consumistas conocen al segundo los vigilantes de la red, Gran Hermano omnisciente del territorio www.

Hemos cambiado y en la encrucijada estamos personas con DNI, Visa y PayPal tan compradoras ´online´ como los y las habitantes de misma Añora, donde ya se plantean que llegará el día en que drones les despachen su lluvia diaria de paquetes. Todo tiene sus ventajas e inconvenientes y se puede valorar con elevada perspectiva social y desde el propio ombligo.

Según parece, la ley del shopping es la promiscuidad. Quien puede comprar –cosa que millones de personas empobrecidas no hacen- va de compras presenciales y también ´online´ donde más le conviene y apetece y en cuantos más sitios mejor. Por esto la competencia es feroz o debe serlo en cuanto a la satisfacción y atención al cliente.

No cabe duda de que el comercio de cercanía hace ciudad. Crea empleo y genera riqueza en el territorio. Y es un bien colectivo al que cuidar con equidad y precisión, porque el ecosistema de tiendas próximas no puede sostenerse desde el reinado absoluto de las franquicias y grandes marcas internacionales.

Por otro lado, la multicolor y tentadora selva ´online´ -cada vez más hispanohablante- es un mundo para vender y comprar bien pertrechados de información y cautelas como las que brinda Facua pero también para ir acompañados de brújulas y recursos para aprovecharlo al máximo. Existen cupones de descuento, políticas de fidelización, boletines de noticias que informan de novedades, alertas para avisar de que un producto está disponible, todas las facilidades para la devolución, seguros por 5 € para blindar la operación contra pérdidas y deterioros del artículo, páginas que comparan precios y ayudan a elegir el más ventajoso, servicios de mensajería excelentes con seguimiento del envío vía Internet, así como posibilidad de entregar la compra en puntos de recogida a los que se acerca el cliente.

Entre los inconvenientes está el riesgo de comprar ´online´ de modo impulsivo. Las subastas para pujar por artículos, las ofertas continuas, la información sobre el menguante stock de productos disponibles, son factores, en cierta medida, del enganche o la adicción a comprar ´online´.

Ya sea presencialmente o a través Internet, la experiencia de comprar ha de ser ventajosa y positiva desde los distintos ángulos. Todo tiene que ir como la seda y arrancarnos una sonrisa. Una página web deficiente e inhóspita, una duda o inseguridad en los pagos, una falta de accesibilidad universal, se alejan de este ideal de sentirnos queridos y cuidados por el departamento de marketing. Porque Amazon Loves You, por si aún no te habías dado cuenta. ¡Y cómo tira los tejos…!

 

Nota: Las menciones a marcas y productos no llevan aparejada ninguna contraprestación.

Etiquetas
Publicado el
14 de mayo de 2016 - 13:57 h
stats