El final del miedo

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Suena a película de Hollywood. Y en parte lo es. Es un titular arriesgado y agresivo, pero que sin duda hace poco me di cuenta de que era real.

Veréis, en la vida tenemos muchos miedos. Constantemente estamos superando miedos. Algunos son de índole personal, otros laboral. Unos son auténticos "pegos" (como le gusta a mi amigo Rafalcor) y otros decisiones que marcan nuestra vida.

Nuestros miedos pueden ser desde pedirle salir a una chica cuando teníamos 16 años o decirle a nuestros padres que habías suspendido un examen (miedo al "poder de la chancla"). Y conforme avanzas en la vida, los miedos son más "sinceros": una enfermedad, un hijo, un problema de un amigo. En definitiva, y aunque suene drástico, nuestra felicidad en la vida creo que aumenta conforme más fácil superamos nuestros miedos o, al menos, cuanto más somos capaces de que no existan esos miedos.

Pues la semana pasada, que tuvimos en la agencia lo que yo bauticé hace tiempo como un día de "caos alineado" (porque todo lo que podía salir mal se ponía de acuerdo para salir), asumí que en la vida profesional nuestros miedos están ahí y hay que superarlos. Me voy a explicar. Hace poco hablaba con un amigo sobre cómo una de las barreras más difíciles de superar es la de dejar de trabajar por cuenta ajena para hacerte empresario/autónomo. Es tal el desconocimiento que hay, la falta de ayudas, el MIEDO a que salga mal y no tener paro (esto es para una entrada aparte) y demás aspectos, que el superar ese muro se me antoja uno de los grandes y primeros miedos de la carrera profesional. Ese, junto a cambiar de puesto de trabajo: irte de una empresa a otra. No todo el mundo es capaz, y hay otros que para ellos es muy fácil.

Al final, y también hay que decirlo, los miedos no son iguales para todos. Para una persona miedo es montarse en una atracción de feria y para otros el simple hecho de hablar en público. Por eso hay que respetarlo todo.

Pero sigamos. Esos miedos profesionales de inicio son quizás de los mas fuertes y difíciles de superar. Pero una vez los superas, ocurre algo importante y que pocas veces pasa: no vuelven. Y no vuelven porque si te haces autónomo, ya no hay un nivel más complicado por encima (guiño). O si eres capaz de cambiar una vez de empresa, ya lo podrás hacer otra vez pues la experiencia es un grado.

Hay un siguiente nivel de miedo, que fue el que experimenté yo la semana pasada. He de ser sincero, ya lo había sufrido y superado de manera circunstancial. Pero esta vez lo analice y medí. Busqué el porqué del miedo, cómo había llegado a él, y lo volví a analizar (soy bastante de esto último, aunque no lo parezca). Porque no quería que me volviera a pasar.

Cuando tienes un día de "caos alineado" te ves envuelto en una espiral negativa de todo, que además te hace pagarlo con cualquiera, a veces con los más cercanos. Si llegas a ese punto, detente e intenta calmarte, no merece la pena actuar así con los que siempre te apoyan.

Bien, ese miedo del que os estoy hablando es el miedo al fracaso. Pero no ese fracaso a que salga mal y "venga no te preocupes, vuelve a intentarlo", o ese "tú vales mucho, seguro que en la próxima lo consigues". No, eso no es este miedo, eso es una mezcla de vanidad con....

Este miedo del que hablo es la realidad. Es saber que vas a fracasar, que vas a perder clientes, vas a tener problemas financieros, vas a tener a gente que va a ir a hacerte daño profesionalmente, vas a tener problemas con tu equipo. Este miedo es saber que no se va a ir nunca. Es un miedo que te va a acompañar siempre: porque eres empresario.

Pero ojo, querido amigo, si superas este miedo, si asumes que va a estar ahí siempre, vas a poder pelear contra todo. Triunfarás temporalmente o fracasarás puntualmente (no seamos pesimistas ni tiremos campanas al vuelo). Pero, ¿qué pasará si se va ese súper cliente? Pues nada, que te pondrás a buscar otro igual o mejor, porque no tienes miedo. ¿Y si se te va alguien de tu equipo en el que confiabas? Pues no pasa nada, hay muchos profesionales y seguro que con ganas e ilusiones renovadas. ¿Y si te llegan rumores que hablan mal de tu empresa? Pues a demostrar que no es cierto.

Supera este miedo. Consigue imponer tu personalidad y no bajes la guardia jamás. Porque es el momento de poner final al miedo.

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Publicado el
11 de junio de 2019 - 00:22 h
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