Reuniones a la luz de la luna

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En estos meses de verano que empezaron a enseñarnos la patita en mayo, nos reunimos en azoteas, parcelas, terrazas, miradores, balcones y demás lugares al aire libre para  disfrutar del fresquito y de la buena compañía.

Y como en  las mejores familias,  en estos encuentros es muy frecuente que cada uno lleve un plato preparado o que el anfitrión se ponga a sacar comida sin ton ni son, llegando tras un buen rato de ingesta a estar que vamos a reventar. Y claro, este estado de hastío hace que reaccionemos a posteriori y nos digamos: "No debería haber comido tanto", "normalmente no ceno así" o "me ha sobrado el postre".

¿Qué suele haber en estas cenas a la luz de la luna? Normalmente encontramos patatas fritas, encurtidos, tortillas de patatas, ensaladilla, salmorejo, a veces croquetas y sus variantes, embutido, tablas de quesos, tablas de patés, empanadas… todo acompañado de cestitas de regañás y mucho pan blanco. El pan que no falte, porque como nos han vendido que el 50-55% de nuestra ingesta tiene que provenir de los hidratos de carbono, y que el pan es absolutamente necesario, nosotros hacemos gala de ello y nos hinchamos.

Y… ¿qué podemos hacer para tener una velada ideal? Simplemente, tener un poco de ojo y mirar lo que ponemos en nuestra mesa. Recomiendo en estas cenas no abusar de la carne y decantarnos por la fruta y las verduras.  Y como no podría ser de otra forma, aquí mis consejos:

Comenzaría por crear una fuente de crudités compuesta por zanahorias cortadas en bastoncitos, calabacines elaborados de la misma forma, champiñones laminados, rabanitos, tomates cherry, cogollos de lechuga cortados en tiras, endibias, hojas de rúcula, berros, tiras de pimiento, etc.,.  Acompañando a esta gran variedad de verduras, propongo  salsas vegetales como humus (se puede hacer de garbanzos solo, garbanzos con aceitunas, garbanzos con remolacha…), guacamole, salmorejo, tzatziki (salsiki, salsa griega de yogur y pepino)…

Continuaría poniendo vasitos de gazpacho de tomate o de almendras (sin pan); tortilla de calabacín, ensalada de tomates de nuestras huertas (están buenísimos con un buen chorreón de AOVE y un poco de albahaca u orégano frescos) o una ensalada variada como uno de los múltiples ejemplos.

Si queremos poner algo de pescado o marisco es muy recomendable acudir a nuestros boquerones en vinagre (son maravillosos y ricos en omega 3), tomate rosa con caballa o atún, mejillones al vapor con un picadillo, salpicón de marisco, atún encebollado, langostinos cocidos, tartar de atún, huevos rellenos (una opción es no ponerles mayonesa y sin embargo, ponerles una base de lechuguita muy bien aliñada) o pulpo en vinagreta. Y como ejemplos cárnicos, pues podemos acudir al pavo en escabeche, melón con jamón, jamón ibérico, vitello tonnato (es un redondo de ternera al horno con una salsa italiana de anchoas, está delicioso y se toma frío), rollitos de pechuga de pollo rellenos de espárragos, pimientos y huevo duro cortaditos en rodajas acompañados de un alioli casero etc.,

Como colofón, no hay mejor forma de terminar la velada con brochetas de frutas (sandía, melón, piña, uvas, melocotón…) rociadas con un poco de chocolate negro derretido, macedonia con canela, frutos secos o un sorbete de frutas congeladas.

Y recuerda: "La mejor red social es una mesa rodeada de tu gente de toda la vida".

¡Feliz verano, nos vemos en septiembre!

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Publicado el
27 de julio de 2017 - 21:39 h
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