Málaga vs Córdoba

Hubo un tiempo en el que esta ciudad se creyó eso del turismo cultural, de que sería la cultura o no sería nada, y de que los tiros de nuestro futuro debían ir por ahí. Se metieron, entonces, todos los huevos en la misma cesta, la candidatura a la Capitalidad Cultural del año 2016. Y como la cesta se cayó, los huevos se rompieron.

Mientras, ahí al lado, una ciudad como Málaga que no tenía necesidad de potenciar su turismo cultural, porque turismo de sol y playa tiene para reventar, ha dado varios puñetazos encima de la mesa que a la chita callando ha dejado a Córdoba a años luz en lo que a cultura se refiere.

Ahora mismo, en Córdoba no son muchas las referencias culturales que puedan atraer a un turista, digamos, de Finlandia. El patrimonio sí. Tenemos la Mezquita, Medina Azahara y el mayor casco histórico protegido por la Unesco de España. Pero referencias culturales de la actualidad... Piensen un poco.

Ayer, Málaga abrió las puertas del Centro Pompidou. Éste se une el Museo Picasso, la colección de Carmen Tyssen o el flamante desembarco de una cuidada selección del Museo de San Petersburgo. Desde ayer, en Málaga hay obras expuestas de autores como Pablo Ruiz Picasso, Alberto Giacometti, Frida Kahlo, René Magritte, Marc Chagall, Rineke Dijkstra, Tony Oursler, Francis Bacon, Max Ernst, Chirico o Sophie Calle.

En Córdoba, tenemos un C4, o como se llame en la actualidad, que lleva una década en obras. Ahora, parece ser que se están acabando sus accesos, pero seguimos sin saber qué es lo que será el C4 de mayor. En el resto de la ciudad, aquellas grandes infraestructuras culturales que se programaron para el 2016 están casi olvidadas. La Biblioteca del Estado, quizás la más innecesaria, es la única que está en obras. Pero ni se sabe nada del Museo de Bellas Artes, ni de la gran sala para exponer arte contemporáneo que necesita la ciudad, ni tampoco de la segunda fase de reforma del Museo Arqueológico.

Fue en 2003 cuando Córdoba decidió ligar su futuro al de la cultura, sabiendo como sabía que la batalla la tenía perdida en muchas otras parcelas de la economía. Pero una vez más, Málaga ha ganado. Menos mal que está cerca. A 45 minutos en AVE.

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29 de marzo de 2015 - 10:57 h