Up in the air

No son tan guapos como George Clooney, ni nos intentarán convencer de que bebamos Nescafé Expresso, pero los gerentes municipales del PP me recuerdan totalmente al tiburón de recursos humanos, Ryan Bingham, de Up in the air. Dirigida por Jason Reitman, la película ahonda en la existencia de empresas y/o personas que se especializan en despedir trabajadores para conseguir equilibrar balances o mayores beneficios. Son personas que actúan como verdugos de familias, de proyectos personales y que viven a costa de mandar a la desesperación a cientos o miles de personas. Incluso, inventan sistemas on line para ahorrar gastos y evitar, además, las reacciones de las personas a las que les comunican el despido.

PePe Nieto alcanzó el poder local prometiendo que rebajaría el número de gerentes municipales y que contaría con personal de la casa para ocupar esos puestos. Pasados dieciocho meses, hay el mismo número de gerentes, puesto que el hecho de que Procórdoba y Vimcorsa compartan el mismo, se complementa con que en Gerencia de Urbanismo hay dos: El supergerente Juan Luis Martínez, que se dedica a cuestiones organizativas, y Ángel Rebollo, que es el que se dedica a los asuntos urbanísticos. Y en cuanto a lo de contar con empleados municipales, solo se ha producido en los casos del Gran Teatro, Emacsa y Vimcorsa. Por el contrario, en Sadeco, IMDEEC, Aucorsa, IMDECO o Gerencia se han traído fichajes de fuera de la institución, y en cuatro de ellos, han sustituido a empleados municipales, por lo que ahora hay que pagar tanto al gerente como al exgerente reincorporado a su puesto. Aparte, hay dos casos más, Cecosam e IMGEMA, que han mantenido gerentes que no son de la casa. Ahora se han planteado el cambio de los gerentes, que tampoco son trabajadores del ayuntamiento, de los Consorcios de la Orquesta y de Turismo, y habrá que estar atentos a cómo quieren sustituirlos.

Estoy de acuerdo con la regularización de los salarios de los gerentes, algo que era muy necesario. Por eso no entiendo que, aunque recortado hace unos días, se haya excepcionado al "supergerente", teniendo en cuenta que hace la mitad del trabajo de un gerente y que se justificó que cobrara más porque iba a encargarse de dirigir un "superorganismo" que integraría varios, de lo que nunca más se supo. A estas alturas, los únicos cambios producidos en la estructura municipal son la absorción de Vimcorsa por Procórdoba (que prácticamente estaba ya vacía de contendio y actividad), proceso que aún no ha acabado, o la decisión de hacer desaparecer el IMDEEC o vender parte de Cecosam. Ah!, también hay unos nuevos estatutos de Gerencia que no han logrado pasar de borrador.

En lo que no estoy de acuerdo es en que a los gerentes se les establezca unos ingresos por objetivos, por mucho que se les obligue a renunciar este año a ellos, cuando no tienen más función que despedir personas (IMDECO, IMDEEC, Cecosam), o reducir servicios o programas y rebajar condiciones laborales (Sadeco, Aucorsa, Vimcorsa-Procórdoba, Emacsa, Gerencia). Solo quedan al margen, aunque con menos presupuesto, los gerentes de Gran teatro e IMGEMA. Comparto que era necesario rebajar los costes de esas empresas y organismos ante la falta de ingresos, lo que es muy discutible es la forma de hacerlo, especialmente, que se tenga que pasar por el despido de personal. Ya es suficiente destrucción de empleo, en busca de la estabilidad municipal, la no cobertura de jubilaciones o bajas, la no contratación de interinos o temporales, o el ajuste a la baja de convenios.

En el IMDECO, posiblemente sobraba personal al reducirse las instalaciones de gestión directa, pero podían haber utilizado la potestad de que pasaran al ayuntamiento a cubrir funciones similares de personal que se ha jubilado. En el IMDEEC, queda claro que es una vendetta particular la propuesta de despido para cinco trabajadores, que podían seguir en el organismo o pasar al ayuntamiento, y la misma reflexión es posible para Cecosam. Curiosamente, en Sadeco o en Aucorsa, han firmado convenios con condiciones por encima de las decididas en sus planes de ajuste y se han aceptado, y en Gerencia se anuncia un reingreso de personal masivo al ayuntamiento, por lo que no se entiende que no se haya tenido la misma flexibilidad en todos los casos. Y que no se alegue que el ingreso ha sido irregular, ya que ha sido, al menos, igual al del resto de organismos y empresas municipales, y contó con la aprobación pepera.

Ryan Brigham (George Clooney) y su compañera "cortacabezas" Natalie Keene (Ana Kendrick) acaban reflexionando si merece la pena mantener ese tipo de trabajo. La visión de lo inhumano e inmoral en que uno se convierte cuando se dedica, sin más, a despedir, y las reacciones de las personas despedidas, que llegan al suicidio, les hacen ver la vida de otra forma. No estaría de más que los gerentes entendieran que detrás de los números, los balances y las cuentas de resultados que les pueden facilitar cobrar más, hay dramas personales.

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10 de noviembre de 2012 - 07:00 h
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