Regreso al futuro (I)

No sé si algún día podré entender la estrategia de la Junta de Andalucía sobre nuestra ciudad, que es lo mismo que decir la del del PSOE-A. El futuro que parece estar condenado a representar  es un continuo viaje al túnel del tiempo, justificando la reducción de la inversión, casi siempre anémica, en las "trampas" del ayuntamiento de Córdoba. Ni con gobiernos exclusivamente de IUCA, ni con cogobiernos socialistas, y, ni mucho menos, con gobiernos de derecha, la Junta de Andalucía/PSOE ha logrado granjearse la simpatía del vecindario cordobés en cuanto a la política local.

Como en Regreso al futuro, cada intento de viajar al futuro, le lleva al pasado, con el peligro de que, ese viaje hacia atrás en el tiempo, elimine,  ya no solo lo que está por llegar, sino el propio presente. Cuando Marty Mc Fly (M J Fox) se monta en el Delorean inventado por Doc (C. Lloyd) para viajar por el tiempo, no sabe que va camino del que puede ser el mayor fracaso de su vida, esto es, borrar su existencia, como si tuviera una tentación irresistible al suicidio. Así le sucede al socialismo oficialista cordobés, los inventos que originan sus "sabios" dirigentes, funcionan peor que el "Condensador de Fluxo" de la película de Zemeckis y Spielberg.

Hago esta reflexión asombrado del giro que ha dado la Junta de Andalucía sobre el Centro de Congresos y el Recinto Ferial. Ya no es que no apoye el proyecto de Mr.Chance Nieto sobre el Pabellón de Cajasur, verdadero monumento a la ocurrencia insustancial y a la falta de modelo de ciudad, sino que se distancia del que iba a ser proyecto estrella socialista durante la primera década de este siglo: el Palacio del Sur. Y se desmarca volviendo a treinta años atrás, para promover una ridícula ampliación del actual Centro de Congresos, y lo complementa con una sorprendente propuesta de cesión al Ayuntamiento, del devaluado e inoperante Recinto Ferial de San Carlos. Con esa maniobra, que nadie piense que se entra en un debate sobre la realidad del turismo de congresos, ¡ojalá! Solo busca rebajar el compromiso de inversión en Córdoba, de dieciocho millones, a no más de cuatro, cantidad que ya estaba librada al Ayuntamiento de Córdoba con cargo a presupuestos anteriores.

La oposición que Durán, rebajado de Padrino a un simplón Donnie Brasco, realiza en el ayuntamiento de Córdoba, consiste en convertirse en látigo del gobierno de Rajoy, sin que se le conozca propuesta alguna en positivo para cambiar el rumbo municipal. Su mayor aportación a la ¿ciudad? ha sido aprobar el Plan especial de Carretera de Palma, a lo que se comprometió con Totó Gómez, con la mediación de Cleopatra Aguilar, manteniendo reuniones para ello en la misma sede de Arenal 2000, de las que sigue sin dar publicidad. La dirección socialista se convierte así en mamporrera del mayor deudor público de la ciudad. ¿Qué le deben?

No me extrañaría que en este "regreso al futuro", la Junta de Andalucía cambie el proyecto de Modernización de Reina Sofía por recuperar la demolida residencia Noreña. Que el C-4 lo convierta en un nuevo Silo para guardar restos arqueológicos, o que el prometido Tranvía quede como una ampliación del trenecito de la Feria para los mayores, pueden ser sus próximas propuestas. Siempre justificando que la culpa es del malicioso gobierno de la derecha que solo se dedica a poner zancadillas a Córdoba. ¡Para cuando una autocrítica!

En breve veremos si varía de estrategia. La Junta de Andalucía tiene que tomar ya una decisión sobre la necesidad de dar una respuesta a miles de vecinos cordobeses atrapados, entre una parcelación edificada ilegalmente,  y la contumancia en el error de los que obligaron, desde Sevilla, a que cualquier solución pasara por ser urbanizables. También tendrá que decidir si tiene alguna propuesta cultural para Córdoba o se limitará a entender que somos un mero resto patrimonial para el turismo. Por otra parte, tendrá que definirse sobre quién manda en el urbanismo socialista, si los que pactan con empresarios defraudadores o los puristas de la "arqueoplanificación", con los retos, que no puede obviar, de definirse sobre de las naves de Colecor, el Arenal-Tremón, Caballerizas Reales, la Sierra  o la Ronda Norte.

Me cuentan que el devaluado Padrino, Durán, con permiso de la posible candidatura de Sabrina Ambrosio, se cree ya que será alcalde dentro de tres años. En el mejor estilo de Marco Antonio Mellado, considera que,  una vez gobernando la derecha, Izquierda Unida prácticamente desaparecerá, y el PSOE será la única opción para evitar que, Freddy Navas o Hannibal Torrico, vuelvan a gobernar. Aún no ha aprendido que el vecindario no siente que el Psoe sea algo más que un mero delegado de la Junta en Córdoba. No creo equivocarme si anticipo que la Junta, o el PSOE, se han comprado un Delorean particular que presagia que el futuro será volver al pasado: regresar a ser un partido insignificante en la ciudad.

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20 de febrero de 2013 - 07:55 h
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