Mi voto rogado

Siguiendo en la línea de las denuncias de los españoles expatriados para votar, el diputado de Izquierda Unida Gaspar Llamazares interpuso una denuncia a la Junta Electoral Central quien en estos días ha respondido admitiendo algunos problemas para votar. ¿La excusa? El mensajero, como ya me respondió a mí aquella "iluminada" funcionaria del Consulado español en México. "Las principales dificultades residen en la insuficiencia de los plazos establecidos en la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, particularmente en los casos en los que se presentan recursos contra los acuerdos de proclamación de candidaturas, así como problemas derivados del funcionamiento de los servicios postales de otros Estados", afirma por escrito la JEC. ¡Toma esa!

Y es que debemos agradecer a la reforma electoral de 2010 el sistema del "voto rogado" "voto rogado"por el cual debes solicitar explícitamente tu intención de participar en la elecciones para que te incluyan en el proceso si resides en el extranjero. Ya os he contado antes lo que siempre me dice mi amigo Goyo, que lleva aquí más de 25 años. Antes llegaban las papeletas a casa sin preguntar siquiera y era un proceso muchísimo más sencillo. Debieron pensar que la tala de árboles para imprimir tanta papeleta era indiscriminada y bien merecía una reducción drástica. Y tanto...

El hecho está más que constatado por lo que hemos ido contando en esta bitácora en anteriores semanas y lo que otros medios impresos han publicado. Los resultados electorales maquillarán sin duda la realidad del voto crítico de tantos millones de expatriados que vemos en los mítines de pre-campaña un discurso alejado de la realidad. ¿Brotes? ¿Salir de la crisis? Azul oscuro... casi negro diría yo.

En fin, voto rogado a todos los santos del calendario de este mes de mayo...y Amén. Mucha batalla de las flores y qué bien está Córdoba en mayo. #Cordobamejora y todos los hagstag que quieran inventar en la campaña por el Consistorio estas próximas semanas hasta el 24M, pero aquí, esta españolita no puede votar si tiene un pie en México. Así que, maleta al hombro y un avión de Aeroméxico que cuesta unos 1000 euros para peregrinar a mi urna en el colegio de Santa Rosa de Lima en el Campo de la Verdad. Allí estaré entre plato de jamón y vino en El Arenal, a votar con la peineta puesta y así aplaudir el "postureo" y la jarana que es una democracia en España. ¡Qué caro sale ejercer el derecho al voto para un emigrante! (y ni te cuento si viviera en Australia).

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Publicado el
4 de mayo de 2015 - 18:30 h
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