Las tabernas históricas de Córdoba: el hito de su unión
Mi relación con la joyería cordobesa me ha deparado alguna que otra decepción de la que, en realidad, ya ni me acuerdo. Aprendí a fuerza de ingratos que lo que se va no es tuyo y lo que viene te pertenece. Pero, en honor a la verdad, he vivido más momentos de gloria y, lo que es más importante, tengo el regalo impagable de personas que están en mi vida para siempre.
A Francisco Vera lo quise desde el día en que lo conocí. Y apostaría que él a mí también. Su corazón generoso y sus manos prodigiosas de platero único me conquistaron. También ese ímpetu inquebrantable para luchar por lo que cree. Y ahí sigue como presidente de la conocida como “Sociedad Plateros”, una singular Mutualidad que, como “Asociación Mutua de Plateros de Córdoba”, se constituyó en nuestra ciudad el 17 de octubre de 1868.
Ya conté hace tiempo desde aquí, cuando Paco me confesó su preocupación por el futuro, la historia de aquellos plateros que hace siglos se asociaron para proteger a los más vulnerables de su gremio y como para incrementar los fondos de ayudas, idearon abrir un “despacho de vinos”, haciéndolo en San Francisco, bajo el rótulo de “Sociedad Plateros”. Sin saberlo, sembraron no solo el germen del asociacionismo, sino el de esos templos de la más pura gastronomía cordobesa y el mejor vino, con paredes que son arte, historia y cultura, porque allí nacía la primera taberna de Córdoba.
Paco volvió a verme el año pasado y como el mejor heredero de aquellos iluminados, me dijo que había que continuar con esa idea de que la unión hace la fuerza y conseguir constituir una asociación de todas las tabernas históricas de Córdoba. Y a ello nos pusimos. Una sociedad sin ciudadanos que luchen y marquen camino con sus opiniones y hasta con sus reivindicaciones, es una sociedad muerta.
Y fue que, con trabajo, esfuerzo y muchas idas y venidas, un grupo de hombres y mujeres que compiten desde sus tabernas, pero que entienden que juntos son mejores que cualquiera de ellos solo, han marcado el hito histórico de constituir el pasado 20 de enero la Asociación “Tabernas Históricas de Córdoba”, aprobando por unanimidad unos estatutos ampliamente debatidos y en un acto cargado de emociones.
Son fines de la asociación, entre otros, los de promover la conservación, restauración, rehabilitación y valoración del patrimonio histórico de las tabernas tradicionales de Córdoba; difundir la historia y la cultura gastronómica; fomentar la cooperación entre tabernas y con las instituciones y todo ello para conservar y promover este innegable patrimonio y defender sus intereses comunes.
Gracias a “Taberna Plateros San Francisco”, “Taberna Séneca”, “Casa del Abuelo” y “Taberna María Auxiliadora”, a “Pepe de la Judería” y a la “Taberna Casa Rubio”, a “Taberna El Pisto” y “Taberna Santa Marina”, a “Taberna Fuenseca”, “Taberna Regina”, “El Rincón de las Beatillas”, a “Casa Bravo”, “Taberna Casa Salinas” y a “Bodegas Campos”, por superar la indolencia que tantas veces paraliza esta ciudad, dando unidos este paso del que hablarán las generaciones venideras.
Todos ellos, con sus más de 75 años de antigüedad y su decidida apuesta por nuestra gastronomía, son los auténticos protagonistas. Para que una ciudad avance y sea diferente, hace falta una sociedad civil como ellos.
Y termino, en el acta fundacional, firman juntos y unidos un reconocimiento de justicia. El nombramiento como socio honorífico de Dº Francisco Vera Jaén. Paco, nuestro Paco. El hombre que siempre creyó. Amén.
El éxito es vuestro y tuyo… ya vendrán otros que quieran salir en la foto.
Sobre este blog
Soy cordobesa, del barrio de Ciudad Jardín y ciudadana del mundo, los ochenta fueron mi momento; hiperactiva y poliédrica, nieta, hija, hermana, madre y compañera de destino y desde que recuerdo soy y me siento Abogada.
Pipí Calzaslargas me enseñó que también nosotras podíamos ser libres, dueñas de nuestro destino, no estar sometidas y defender a los más débiles. Llevo muchos años demandando justicia y utilizando mi voz para elevar las palabras de otros. Palabras de reivindicación, de queja, de demanda o de contestación, palabras de súplica o allanamiento, y hasta palabras de amor o desamor. Ahora y aquí seré la única dueña de las palabras que les ofrezco en este azafate, la bandeja que tanto me recuerda a mi abuela y en la que espero servirles lo que mi retina femenina enfoque sobre el pasado, el presente y el futuro de una ciudad tan singular como esta.
¿ Mi vida ? … Carpe diem amigos, que antes de lo deseable, anochecerá.
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