Se acabó

Se acabó. Por si no lo sospechaban, lo suscribo. Da igual lo que pasó en Valdebebas. Quince días después sale el equipo de nuevo sin la tensión necesaria en Guadalajara. El papel de los jugadores queda claramente en evidencia. Entre los que no van a seguir, los que no renuevan, los que no se identifican con el club, y los que directamente no son capaces, es difícil imaginar algún jugador implicado en el proyecto. Ya lo habíamos tratado a lo largo de estas pasadas semanas. Un proyecto desamortizado que la plantilla ha interpretado como un cheque en blanco para no sentirse obligados a nada. Aunque eso incluya no hacer su trabajo con algo de interés. Si hasta ahora ha sido lamentable ver cómo los jugadores no han hecho todo lo que estaba en sus posibilidades por llegar a ese mantra de la ilusión llamado play-off, ahora la nueva espada de Damocles es dejarse ir, creer que la temporada está acabada o que los jugadores estén más interesados en otras oportunidades.

En el club, por su parte, se han equivocado en el planteamiento de esta temporada. El año en que el ascenso, estoy convencido, ha estado más barato que nunca. Esta semana teníamos una muy buena noticia con la compra de los terrenos para la nueva Ciudad Deportiva, la piedra angular de una nueva realidad para la institución: La posibilidad de entrenar en condiciones, de poder trabajar con la cantera, de crear la base para una mínima vida social de los socios. Es trabajo para el futuro. En el área deportiva, más vale que también se trabaje en esa línea. Pero eso sí, ahora sin la base de un equipo lo suficientemente solvente para tener posibilidades de ascenso. Sin proyecto creíble que ofrecer a los jugadores por los que el club se interese. Volver a remar río arriba. Unas arcas casi saneadas y un proyecto aún en papel de Ciudad Deportiva son todo lo que tenemos. Aferrémonos a eso.

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8 de abril de 2013 - 08:00 h