Un trayecto por la historia del Rescatado

La hermandad de Trinitarios reúne parte importante de su patrimonio en la exposición que con motivo de su 75 aniversario celebra en el Oratorio de San Felipe Neri, que puede ser visitada hasta el viernes 24 de junio

El aroma a incienso alcanza a la calle. Los viandantes lo perciben cuando caminan por San Felipe. No importa la dirección, si hacia el Bulevar o por el contrario hacia la plaza Ramón y Cajal. Es suficiente una mirada al lado para saber que tras las puertas queda al descubierto, de algún modo, la memoria de una de las hermandades con mayor arraigo en la ciudad. Un gran cartel lo anuncia a la entrada: "Un paseo por nuestra Historia". Los rostros de Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado y de María Santísima de la Amargura, de forma que se miraran, ilustran la lona. En efecto, es uno de los acontecimientos más esperados por los miembros de la hermandad y por los cofrades de Córdoba en general para este 2016. Se trata de la exposición patrimonial del Rescatado con motivo de su 75 aniversario.

Ocurrió el 20 de agosto de 1941. Ese día tuvo lugar la fundación oficial de la cofradía del Domingo de Ramos, toda vez que fue ese día cuando el Obispo Pérez Muñoz aprobó los estatutos de la corporación. Un documento que fuera redactado el 2 de dicho mes de ese año y que forma parte de la muestra que desde este viernes ofrece la hermandad del Rescatado en el Oratorio de San Felipe Neri para recorrer y conocer, a través de su patrimonio, su historia. La exposición es el reflejo material, con joyas de gran riqueza y no menos valor sentimental, de la devoción por el Señor de Córdoba y por la Virgen de la Amargura y permite viajar atrás incluso a los no tan mayores. Como sucede con el paso primitivo, en la memoria del siglo XX, de Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado. Un trono que es quizá, a los ojos del visitante, la pieza más atractiva en tan imponente escenario.

Al fondo de la sala, en posición central, se halla el paso sobre el que recorriera las calles de la ciudad el Señor de Córdoba hasta 1996. Resulta inconfundible, como la gran peana en la que se hallaba en cada estación penitencial la imagen de Fernando Díaz de Pacheco. Un trono que data de finales de la década de los cincuenta del siglo XX y que tiene presencia en la exposición también de otra manera. Sobre papel, el del contrato que la hermandad firmara en 1958 con el escultor Antonio Castillo Ariza, que se encuentra en una vitrina junto a los estatutos renovados de la corporación del Domingo de Ramos. El documento vinculante permite saber otros detalles de la relación entre el imaginero y la cofradía. Junto a su antiguo se encuentra el actual del Rescatado, así como el de la Virgen de la Amargura. En realidad, apenas restan en la muestra los titulares.

La hermandad abre de par en par las puertas de su historia y su legado con elementos para muchos desconocidos. Fotografías añejas, una corona de espinas y potencias del Señor, coronas y dagas de la Virgen, insignias recibidas por la corporación o piezas de su guión procesional -de diversas épocas- dibujan un gran trazado en el tiempo para el cofrade cordobés. No faltan tampoco las numerosas sayas de María Santísima de la Amargura, como la primitiva realizada por las Madres Adoratrices de Córdoba en los sesenta, y túnicas de Jesús Rescatado, como lo es la de Medinaceli o la primera que tuviera bordada. Parte de las partituras de la marcha "Cautivo en tu Amargura", obra de Manuel Roldán Roldán, o el boceto del actual paso del Señor de Córdoba, de 1995, firmado por su autor, José Carlos Rubio, también tienen su espacio en una muestra que se prolongará hasta el próximo viernes, 24 de junio. El horario de visita al Oratorio de San Felipe Neri será de 10:30 a 13:30 por la mañana y de 18:30 a 21:30 por la tarde.

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Publicado el
18 de junio de 2016 - 17:38 h
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