Nuestras infraestructuras agrarias

Voy a dejar por un momento la preocupación por la PAC,  y me voy a centrar en esta ocasión, en un problema importantísimo que tienen los agricultores y ganaderos. Me refiero al estado de conservación de las infraestructuras Agrarias.  Los temporales de lluvias de las últimas semanas, han originado que los ríos y arroyos se desborden, ocasionando miles de hectáreas anegadas, con pérdidas millonarias en muchas cosechas, y en un elemento difícil de cuantificar económicamente, pues no se recupera nunca, que es la erosión de nuestros suelos agrícolas.

En Andalucía, la actividad agraria se extiende sobre una superficie de casi cinco millones de hectáreas, siendo el elemento esencial de desarrollo económico de 750 municipios. Y por supuesto, es importantísimo el papel en la balanza de pagos andaluza, lo que representa la agricultura y ganadería y su agroindustria.

Pues como decía, las condiciones meteorológicas, han ocasionado el bloqueo del acceso a muchísimas explotaciones, por la destrucción de puntos críticos en muchos caminos y carreteras. En Córdoba, siguen cortadas actualmente seis carreteras.

Raro es el político, hablando de agricultura, que no saca a colación el papel de la mejora de la competitividad, a la que tenemos que enfrentarnos los profesionales de la agricultura y ganadería, para poder llevar a los productos andaluces a los mercados, en las mejores condiciones de calidad, y por supuesto en el menor tiempo posible.

Pues en la época en la que estamos, las infraestructuras de apoyo a la actividad agrícola en nuestra tierra son escasas y en el caso de los caminos rurales, muchísimos de ellos presentan un estado de conservación pésimo y con trazados de otras épocas.

Es necesario, urgente, evaluar los puntos críticos que se han visto dañados por las inundaciones y escorrentías, y actuar lo más rápido posible para que se pueda permitir el tránsito y el acceso a las explotaciones, pues una vez llegado el buen tiempo, hay muchísimos tratamientos y operaciones que hacer en el campo. Y por supuesto, cosechas que recoger y transportar hasta los mercados.

¿Tan difícil es que las distintas Administraciones Públicas, que tienen competencias tanto en carreteras autonómicas,  provinciales y comarcales, así como la Administración Local, que tiene competencia en los caminos rurales, consensuen un Plan Especial, para actuar urgentemente en estas infraestructuras?

Además, supondría la revitalización económica para muchas zonas y generaría un movimiento económico importante, en generación de empleo.

Ayer, un amigo, me decía desolado, que no puede acceder a su explotación, situada en la Campiña, porque el camino está cortado en varias zonas, y si la Administración no actúa de inmediato, no podrá sembrar el girasol. Es lamentable, con los medios técnicos que tenemos actualmente, y que nos veamos en esta situación.

Mientras tanto, los políticos seguirán hablando de concentración de la oferta, mejora de la competitividad  e I+D+i.  En fin, y seguiremos pagando religiosamente nuestros impuestos, como cualquier contribuyente.

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8 de abril de 2013 - 08:00 h