La guerra de cifras en el acuerdo de la reforma de la PAC

He escrito en demasiadas ocasiones, en a pie de surco sobre la reforma de la PAC. En esta semana, en la Conferencia Sectorial de Agricultura, se ha aprobado por fin la aplicación en España, con la mayoría de las Comunidades Autónomas, excepto Andalucía que según la Consejera de Agricultura, perderá 418 millones de euros en el periodo. Algunas Organizaciones Agrarias valoran más alta la pérdida de fondos. Y el Gobierno, por otro lado asegura, que los agricultores y ganaderos andaluces están salvaguardados con la reforma, ya que tienen garantizados su mismo nivel de apoyo a las rentas hasta 2020.

Bueno, ya veremos cuando se vayan perfilando las comarcas agrarias que se creen. De todas formas, al margen de la guerra de cifras entre los dos partidos, o entre el Ministerio y la Consejería, el sector continúa con los mismos agravios que venía arrastrando. Algunos sectores como por ejemplo el olivar marginal o de altos costes, que nada más que en nuestra provincia alcanza las 100.000 hectáreas, ha sido nuevamente olvidado, como ya lo fue en la reforma de la PAC del 1998.

Además los agricultores que se dedican a las frutas y hortalizas, tampoco tendrán derecho a las nuevas ayudas, porque no las tuvieron en el pasado. En el fondo, unos sectores van a ser ayudados, y otros se quedarán fuera. Unos agricultores percibirán ayudas en mayor o menor cuantía y otros no percibirán nada. Y qué más da que Andalucía pierda fondos, si esa no es la cuestión, en mi opinión. Aquí se ha defendido un mantenimiento a ultranza de las condiciones que venían heredadas del pasado. Y se ha perdido la oportunidad de haber conseguido un reparto más equitativo de las ayudas. Ya no se habla para nada del techo por arriba,

Y la famosa lista que Bruselas hizo sobre los campos de golf, aeropuertos, instalaciones ferroviarias y terrenos de empresas constructoras, y que nuestro país podía ampliar esa lista, parece ser que España no la va a ampliar.

En cuanto a las ayudas al olivar en pendiente, la Consejería de Agricultura, debería usar los fondos de Desarrollo Rural y articular un Plan de

Medidas de Apoyo a este sector. Mecanismos tiene para poder defender a estos oleicultores que hacen una labor fundamental en el territorio de muchas comarcas cordobesas.

Hay quién habla de un gran frente andaluz, común, contra este agravio.

Un frente andaluz de agricultores y ganaderos. Bien, en ese frente andaluz irán agricultores que perciben 200 euros por hectáreas de pago único, y también irán agricultores que perciben 1500 euros por hectárea, también por pago único. Las diferencias son abismales. Dudo yo que todos puedan entrar en ese gran frente andaluz. Más y más demagogia.

En cuanto a la definición de agricultor activo, yo creo que por lo menos el Gobierno ha acertado con la clasificación. Así, no se considerará agricultor activo a aquel cuyas ayudas supongan más del 80% del total de sus ingresos agrarios. Y de esta decisión quedarán excluidos aquellos perceptores que ingresen menos de 1250 euros de ayudas directas al año. Esta decisión va a afectar, previsiblemente, a unos 71.476 productores y va a provocar la pérdida de 550 millones, que parece ser que pasarán a otros agricultores de la zona.

En resumen, la reforma se inició con la necesidad de que no hubiese trasvase de fondos entre territorios o sectores y bajo este planteamiento se ha logrado el acuerdo. En la Conferencia Sectorial, el acuerdo prevé oscilaciones al alza o a la baja del 0,67 en los pagos, en relación a los actuales.

En fin,

madrecita que nos quedemos como estamos.

Etiquetas
Publicado el
27 de enero de 2014 - 07:00 h
stats