Cae el consumo de aceite de oliva

Según los datos de la Agencia para el Aceite de Oliva la caída de la comercialización en el exterior de aceite de oliva es de un 31 % y la del mercado interior de un 18 %, en los primeros seis meses de la campaña actual. Como era de esperar, una campaña con una producción de 607.000 toneladas, un 62% menos que la anterior, originaría el incremento de los precios en origen, como ha ocurrido durante los tres primeros meses de campaña, pero ha tenido la repercusión de una caída en la demanda.

Problemática situación del sector en su conjunto, ya ocurrió una vez en el pasado esta situación. En cuanto a las importaciones, se habrían incrementado las compras en el exterior un 94,6% respecto a la campaña anterior.

Las ventas han experimentado una caída del 9,8% hasta situarse en los 161,4 millones de aceite entre enero y marzo, es decir 17,6 millones menos, según Anierac, la Asociación Nacional de industriales Envasadores y Refinadores de Aceites Comestibles.

Es evidente que los envasadores siguen recurriendo al aceite foráneo para aumentar sus reservas, hasta el punto que a mitad de la campaña actual, que llega hasta septiembre, se ha importado más que en los doce meses del ejercicio 2011-2012, cuando entraron en el país 59.000 toneladas.

La industria española ha comprado en seis meses de campaña actual unas 2.300 toneladas más que todo lo que importaron en los doce meses de la campaña de comercialización anterior, y una parte considerable desde Túnez, tal como reflejan las estadísticas.

En el mes de marzo, las salidas de aceite de oliva al mercado han sido de 66.800 toneladas. Estamos en la cifra más baja de las cinco últimas campañas, para cualquier mes de campaña. Y supone 55.900 toneladas menos que en marzo del año pasado. De estas salidas la Agencia para el Aceite de Oliva, estima que 35.000 toneladas han sido para exportación y 31.800 toneladas al mercado interior.

Es evidente, a raíz de los datos anteriores, que a mayor subida de los precios en origen, cae el consumo. Y sobre todo en un escenario de crisis actual como el que padecemos, el consumo interior no levanta cabeza. Hay que profundizar en campañas de promoción, para que los consumidores aprecien las cualidades beneficiosas que tiene para la salud el consumo de aceite de oliva virgen y virgen extra.

Recientemente, la Comisión Europea ha aprobado varios programas para la promoción de productos agrícolas en la Unión Europea y en terceros países. El presupuesto total de los programas, que en su gran mayoria tendrán una duración de tres años, asciende a 71,94 millones de euros, de los cuales, la U.E. aporta una contribución de 35,97 millones de euros.

A España la han aprobado tres programas, todos de tres años de duración, y con una cofinanciación del 50%.

Dos han sido presentados por la Interprofesional del Aceite de Oliva, uno para promoción en España por un importe total de seis millones de euros y el otro para promoción en India y sudeste asiático, por cinco millones de euros.

Ese es el camino, hay que poner los medios suficientes, tanto público como privados, para conseguir que el primer país productor mundial de aceite de oliva, que es España, aumente el consumo interior. Un dato importante es que las administraciones públicas gastan unos 2.500 millones de euros en el servicio de alimentos para la restauración de colegios, hospitales, bancos de alimentos, etcétera. Así, el servicio de restauración en España no deja de aumentar. Si hace 25 años representaba un 12 % del mercado de la alimentación, hoy es del 30%. ¿Por qué no iniciamos aquí, la promoción y el consumo de nuestro aceite de oliva?

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29 de abril de 2013 - 08:00 h
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