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Pedro García: “Si uno es de derechas que vote al PP, si es de izquierdas, a IU”

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Pedro García (Córdoba, 1978) jugaba al fútbol de pequeño en la plaza del Pocito de la Fuensanta. 30 años después, se presenta a alcalde por IU, pero sigue teniendo muy presente a su barrio. Quiere que la entrevista de Cordópolis sea allí, en la plaza de la Juventud, donde García saluda a muchos de sus vecinos y camaradas. Entramos en la cafetería Océano. Los clientes están pendientes de la televisión, que informa sobre las últimas novedades del caso Rato. El tabernero, amigo de García, atiende desde la barra la entrevista.

García, historiador y arqueólogo de profesión, ya ha sido concejal entre 2009 y 2011. Tras asumir de forma temporal la coordinación provincial de IU, fue el elegido por los militantes para intentar recuperar la Alcaldía de una ciudad en la que esta formación (anteriormente el PCE) ha estado gobernando durante casi tres décadas. No es una ciudad cualquiera para IU. Tampoco para la izquierda en España. De eso va la entrevista. De la ciudad, la izquierda y de la renovación de IU Córdoba.

PREGUNTA. Vaya lío en el que te has metido.

RESPUESTA. La verdad es que no voy a decir que no quería. No estaba ahora mismo en mi vida entrar en este reto tan importante, pero no voy a negar que es uno de mis sueños. Soy cordobés y muy cordobita. Creo que es a lo máximo a lo que uno puede aspirar: ser el alcalde de tu ciudad. Como coordinador provincial de IU conozco a muchos alcaldes en los pueblos y sé la pasión que uno le pone a la vida pública cuando es alcalde o alcaldesa. He tenido la suerte de participar en la administración local y en la autonómica. No tienen absolutamente nada que ver. La administración local es mucho más cercana y real, donde los problemas se tocan. La vida pública es mucho más tangible que en la administración autonómica, que es muy muy aburrida y muy lejana de la realidad de lo que le pasa a la gente. Me he metido en un lío que me gusta. Quiero ser alcalde de Córdoba porque además estoy enamorado de mi ciudad desde que nací. Siempre he participado de la vida de la ciudad. Es verdad que me ha tocado muy joven.

La administración autonómica es muy aburrida y muy lejana de la realidad de lo que le pasa a la gente

P. ¿Nunca te levantas por la mañana y dices: puf?

R. Todos los días. Soy el candidato de Izquierda Unida, no de cualquier partido. La única ciudad capital de provincia de España donde ha gobernado IU es Córdoba. Por lo tanto, la responsabilidad histórica es mucho mayor. El peso de la historia recae sobre mi persona desde el punto y hora de que acepto ser el candidato de IU. La izquierda española siempre mira a Córdoba, el espejo en el que muchos españoles se han mirado desde la izquierda. Desde la primera etapa democrática. Aquí el Partido Comunista siempre ha tenido mucha fuerza. Ha estado muy bien organizado. La verdad es que cuando me levanto por la mañana y pienso en esa responsabilidad histórica... Me digo, madre mía. Pero me dura dos segundos. Mi hijo me devuelve a la realidad cuando me dice que hay que ir al cole. A partir de ahí te pones a funcionar y entras ya en la dinámica de la campaña electoral donde estamos intentando explicar lo mejor que hizo IU en sus etapas de gobierno.

El peso de la historia recae sobre mi persona desde el punto y hora de que acepto ser el candidato de IU. La izquierda española siempre mira a Córdoba

P. ¿Córdoba es una ciudad de izquierdas? ¿Córdoba votaba a IU por ser una ciudad de izquierdas o por otras circunstancias?

R. No hay un único factor. Todo es un multifactor. No hay una respuesta con un solo elemento que te permita definir porqué Córdoba es o no de izquierdas. La mayor parte de la población que vive en Córdoba es de izquierdas y de un pensamiento de izquierdas. Lo que pasa es que muchas veces la forma cultural de vivir del cordobés no es la que la gente de otros espacios o ciudades tiene en la cabeza. Nosotros vamos mucho de perol. El perol es una forma de convivir desde la izquierda. Es un momento de convivencia, donde se comparte la comida, las experiencias vitales, se juega al dominó, que es un deporte casi colectivo porque juegan cuatro. La vida del cordobés se desarrolla siempre en comunidad. La comunidad siempre es una cosa de izquierdas, de la raíz latina del compartir, del común. Por eso creo que sí, que Córdoba es de izquierdas. Luego tenemos una naturaleza propia muy conservadora también. El cordobés tiene una forma de ser muy peculiar por el peso de la historia. No se puede entender la historia de la Humanidad sin la historia de Córdoba, según el historiador E. P. Thompson, que pone a 20 ciudades, solo a 20 ciudades, en el mundo con las que sin ellas no se puede entender la historia de la Humanidad. Una de ellas es Córdoba. Eso tiene mucho peso para una persona que nace, crece y hace su vida aquí. El cordobés no necesita como el sevillano decir constantemente lo bonita que es Córdoba. Eso está claro. Córdoba deslumbra al mundo solo con visitarla diez minutos. No tenemos que estar continuamente diciendo lo bonita que es. Lo mismo ocurre con la vida diaria. En su forma de ser, Córdoba es una ciudad de izquierdas, aunque tiene aspectos que creo son muy conservadores. Pero desde el punto de vista ideológico, Córdoba es muy bipolar: o es muy de derechas o es muy de izquierdas. No hay término medio. Eso no tiene nada que ver con un resultado electoral coyuntural. Hay muchas personas en Córdoba que son de izquierdas y que no votan.

La vida del cordobés se desarrolla siempre en comunidad

P. En una de las primeras entrevistas que hicimos en Cordópolis, el rector de la Universidad Loyola Andalucía, Gabriel Pérez Alcalá, nos dijo que “en Córdoba son conservadores hasta los comunistas”.

R. La leí. Y me gustó esa respuesta. Hace un concepto de lo que es conservador que es muy cordobés. Lo cual no quiere decir que un día normal de convivencia de un cordobés sea un concepto de izquierdas en cualquier otro lugar de España. En Córdoba hay cosas que se dan por hecho de que son así porque son así. Y no hay debate. Y son cosas de izquierdas. El modelo de ciudad tiene muchas cosas que son de izquierdas y hay gente que no lo sabe. Detalles podemos poner 50.000.

P. Córdoba es una ciudad contradictoria y muy difícil de entender también.

R. Bueno, no sé. Córdoba es una ciudad muy sabia. Córdoba ha tenido cinco filósofos universales. Es una ciudad muy compleja en el pensamiento. Séneca, Osio, Ibn Hazm, Maimónides y Averroes forman parte de la cultura universal y del patrimonio intangible de la humanidad. Eso parte de una ciudad que ha bebido mucha cultura, que ha formado parte de varias religiones y de distintas formas de entender el concepto de la humanidad. Claro, es evidente que hoy no se puede analizar la ciudad de Córdoba con los mismos factores que Toledo o Burgos. Son totalmente diferentes. Incluso el rasgo físico de los cordobeses y las cordobesas es más parecido a uno de Fez que a uno de Bilbao, por decirte algún sitio. Toda nuestra cultura está impregnada de muchos más factores de otras ciudades. Eso hace que sea una ciudad más compleja. El cordobés es un hombre que piensa. Es como el chiste aquel del cordobés que entra al bar donde hay otra persona y tras un rato le dice: “Qué bien se está aquí”. “Y sobre todo sin decir nada”, le responde el otro. El que dice eso es porque lleva tres horas pensando en sus cosas, en su vida. De hecho, en Córdoba el tabernero nunca es simpático. Aquí en la Fuensanta, que es mi barrio, tampoco. El tabernero no está para alegrarle la vida o contarle chistes al que viene al bar. Aquí el que viene al bar viene a compartir, pensar, reflexionar, hablar de política, de fútbol, de toros, de las cosas que pasan en el barrio. Pero no está para hacer reír. La taberna es otro espacio, un espacio de pensamiento, que también tiene su núcleo cultural. Una ciudad que piensa tanto, sorprende. Y sus resultados nunca son dos más dos cuatro. Son otros. Eso también puede ser una experiencia de análisis de porqué Córdoba en determinados momentos ha optado por un partido o por otro.

Una ciudad que piensa tanto, sorprende. Y sus resultados nunca son dos más dos cuatro. Son otros

P. Te pregunto esto por que considero que esta es la primera vez que Izquierda Unida se muestra orgullosa de ser Izquierda Unida. No te escondes. Antes en los carteles electorales la marca salía muy pequeñita.

R. No hay un factor concreto. En Córdoba el que gana las elecciones con 17 concejales en 1983 es el Partido Comunista, el de la hoz y el martillo. No es IU. En Córdoba no hay miedo visceral como en otras ciudades a que vienen los comunistas. ¿Porqué? Porque tu vecino es comunista, el entrenador del equipo de fútbol de tu hijo milita en el PCE... Hay una cultura de partido en la que los comunistas en Córdoba hemos participado de la vida normal de la ciudad. Ha habido costaleros, un hermano mayor de una Hermandad ha sido militante del PCE... En fin. Nosotros nos hemos incorporado con lo mejor que hemos tenido a la clase trabajadora, la media y al pequeño y mediano empresario de esta ciudad. Sí es verdad que hay un momento en el que hay quien entiende que la marca del candidato o candidata vale más que la de IU. Creo que ahí se equivocan. Al final, una marca con la historia de IU es una marca con altibajos. Pero son momentos coyunturales en los que se hacen estrategias electorales. No creo que sea por el miedo que hay en Córdoba a ser del PCE. Va más por una estrategia electoral que la marca IU están en determinados momentos más debilitados. Cuando un cordobés vota a IU sabe perfectamente lo que está haciendo.

P. En una campaña se pidió el voto para los que una vez votaron a la UCD.

R. Bueno, eso son cosas de Luis Carlos Rejón. Tiene esas cosas.

P. Sí, ahora ha dicho que ha votado a Podemos.

R. Luis Carlos Rejón tiene esas cosas. Y ya ha estado en el PA. Nada de lo que haga Luis Carlos ni me asusta ni me preocupa. Aunque tengo que decir que tengo una excelente relación personal y que le consulto muchas cosas porque es una persona que sabe bastante de política. Dicho esto, a la mayoría no le hago caso. Hay quien entiende, y eso es lógico, que con un discurso de extrema izquierda no se gobierna. Luis Carlos pide el voto del centro y se equivoca diciendo la UCD. Yo por lo menos no he conocido nunca la UCD. Se equivoca en las siglas. Pero bueno, situarse en el centro en una contienda electoral es una cuestión lógica de los partidos que no quieren estar en la extrema izquierda. Yo entiendo que hay que situarse en un programa. El programa es el que te define. El programa de IU es de izquierdas, un programa totalmente socialdemócrata para Córdoba, con un modelo de ciudad definido. Es decir, coger lo mejor que hicimos en nuestra etapa de gobierno y eliminar los errores que se cometieron. A partir de ahí, intentar que la mayoría de cordobeses voten el programa de IU. ¿Es de izquierdas? Obviamente. ¿Es de izquierda radical? No, no es un programa de izquierda radical para gobernar una ciudad de 330.000 habitantes. Es un programa para gobernar para la mayoría de los cordobeses. Habrá que gente de la derecha y la ultraderecha que no se sienta reflejado. Normal.

El programa de IU es de izquierdas, un programa totalmente socialdemócrata para Córdoba, con un modelo de ciudad definido

P. El día que presentantes la campaña de Recupera Córdoba reivindicaste la herencia de los alcaldes que IU ha tenido en la ciudad. ¿No se echa de menos una mayor presencia de estos alcaldes con Julio Anguita a la cabeza, que ha participado en un acto de Ganemos?

R. Y una semana antes estuvo con IU en la Universidad. Estuvimos juntos en la UCO. Andrés Ocaña y Manuel Pérez van a intervenir en la campaña [la entrevista se realiza antes del acto de IU del pasado lunes]. Y la inmensa mayoría de los exconcejales de IU van a participar en la campaña apoyando un manifiesto. Yo me siento arropadísimo por todo el mundo. Lo digo desde el cariño. Yo no tengo ni un referente, ni dos ni tres. Mis referentes son todas las personas que desde la institución o desde la organización han intentado hacer la mejor ciudad posible. Tengo un cariño muy especial por Andrés Ocaña. Fue una persona que como en el fútbol es el entrenador que te pone a jugar. Me llegó y me dijo, chico tienes que demostrar que vales para esto. Tengo una relación muy cordial con Rosa Aguilar, que hizo cosas muy importantes por esta ciudad. Creo que Rosa como alcaldesa de IU hizo cosas que dieron un giro importante a la política municipal de esta ciudad y puso a Córdoba en el centro del debate internacional y nacional, como con la Capitalidad. Tengo una admiración tremenda por Manolo Pérez, una persona a la que me siento ideológicamente muy cercano. Hablo con él casi a diario. Y le tengo un respeto tremendo desde el punto de vista ético, ideológico, y con una visión de izquierdas, al que fue secretario general de mi partido como es Julio Anguita, que fue alcalde de Córdoba. O sea, me siento arropado y querido por todos.

Tengo una relación muy cordial con Rosa Aguilar, que hizo cosas muy importantes por esta ciudad

P. ¿Y Herminio Trigo?

R. También, también con Herminio. Al que por cierto no conocía. Por mi edad no tenía relación personal con él. Lo llamé hace poco. He hablado con todos los exalcaldes de Córdoba en estos días bastante. Con todos y con todas. También con Rosa Aguilar. Y a Herminio lo conocí el otro día. Tuvimos una reunión bastante larga y me sorprendió. Herminio tiene un concepto y una concepción de la ciudad con la que también comparto muchas cosas.

P. ¿Qué te dijo Rosa si se puede saber, claro?

R. A Rosa le pregunto cosas. Le consulto cosas que tienen que ver con la gestión municipal. No tiene nada que ver con cuestiones personales ni siquiera políticas. Ella tomó un camino y se fue a otro partido. Yo nunca lo compartí ni lo voy a compartir. Son saltos ilógicos en una persona que era una referencia en IU. Pero como quiero ser alcalde de Córdoba tengo que referenciarme en las personas que lo han sido. Y Rosa sabe mucho de esta ciudad, y le pregunto cuestiones administrativas y cuestiones políticas, igual que le pregunto a Julio, a Manolo Pérez, a Herminio Trigo y a Andrés, con el que tengo una relación diaria.

Como quiero ser alcalde de Córdoba tengo que referenciarme en las personas que lo han sido. Y Rosa sabe mucho de esta ciudad

P. En la candidatura solo hay dos personas que habéis sido concejales anteriormente, Alba Doblas y tú. Bueno, cierra Marcelino Ferrero.

R. También Félix... hay más, del puesto 20 hacia abajo.

P. Se echa en falta quizás haber contado con más gente con experiencia como concejales en Capitulares.

R. Hemos hecho una candidatura joven, valiente, muy implicada en lo que queremos recuperar, que son los movimientos sociales. Hay gente de Stop Desahucios, de los movimientos vecinales, del mundo del deporte... Tenemos un amplio abanico de la sociedad representada. Y una cosa que a mí me importaba mucho es que más allá de las grandes estrellas, de las que nunca he sido partidario... Al ser un jugador de equipo siempre he entendido que el partido lo gana el equipo, no un futbolista determinado. Entonces yo quería tener un equipo de gente sin estrellas pero gente currante, de campo, que entiende la realidad. Hay gente de la Fuensanta que ha sacado a cientos de niños de la calle y de situaciones problemáticas, Paco Bellido en Fátima, la gente que está en Stop Desahucios, la que está en la cooperación internacional... Hemos creído que ese modelo de candidatura nos viene mejor en este momento que las grandes estrellas de renombre que luego no han sido tanto a la hora de gobernar.

Quería tener un equipo de gente sin estrellas pero gente currante, de campo, que entiende la realidad

P. ¿Tú te consideras casta?

R. Yo soy de la Fuensanta. Me considero un tío normal, que para estudiar, a pesar de haber tenido la suerte de tener unos padres que me lo podían haber pagado o haber disfrutado de becas deportivas en la ciudad, trabajé. Cuando terminé la Universidad, trabajé. Y cuando entré en la política pública tuve que dejar de hacerlo. A mí me molesta bastante que se haya creado sobre mí, sobre todo de gente que no me conoce absolutamente de nada, una figura de que yo solo he vivido de la política. Ya no me molesta, pero al principio me dolía porque nadie se ha parado a leer mi currículum. A mí me sorprendía incluso porque me metían en unos espacios de esto que se denomina casta y tengo familia y le influye todo lo que se dice de uno. Eso no es excusa porque para eso estamos en la vida pública. Pero me hace gracia porque yo he trabajado muchos años fuera de la política, he sido autónomo, sé lo que es tener una empresa, sé lo que es gestionar el patrimonio de la ciudad desde el punto de vista arqueológico... Y me molesta que se haya creado de manera intencionada una idea sobre mí así. Por eso te he traído hoy mi currículum por si lo queréis poner y para que se acabe ya ese mito.

Me molesta bastante que se haya creado sobre mí, sobre todo de gente que no me conoce absolutamente de nada, una figura de que yo solo he vivido de la política

P. Conozco tu currículum y nunca te he acusado de eso. Ahora, ¿el día de mañana? La política tiene fecha de caducidad.

R. La política como yo la vivo tiene fecha de caducidad.

P. ¿Qué fecha de caducidad te pones?

R. Va a depender mucho del 24 de mayo. Sí es verdad que vivo la política activamente. Desde que me levanto hasta que me acuesto veo muy poco a mi hijo, me relaciono poco con mis amigos... Las 12-13 horas al día que le dedico a la política me absorben. Sé que esto tiene un límite. No puedo estar toda mi vida a este nivel de compromiso. No quiero decir que sea el más trabajador del mundo. Quiero decir que tengo un nivel de compromiso muy alto. Y que intento tenerlo lo más alto posible. Habrá pocos candidatos que le echen más horas que yo a esto. Me lo pongo siempre como un reto: intentar no parar y estar en todos los conflictos que pueda. Las cosas tienen un límite y hay que pararlas para no convertirse en casta. Yo no estoy de acuerdo con que una persona esté 40 años viviendo de la política. Eso me parece una barbaridad. Igual que me parece una barbaridad que alguien entre en política sin haber tenido un empleo anterior a la política. Me parece un error gravísimo. Me parece tan error que hemos vivido en todos sitios. Incluso los que llaman casta a otros lo tienen en su casa. Es verdad que cuando uno no ha conocido un trabajo anterior termina aceptando muchas cosas por seguir en política. Y en eso no estoy de acuerdo.

Me parece una barbaridad que alguien entre en política sin haber tenido un empleo anterior a la política

P. ¿Tienes un plan para el futuro?

R. Sí, claro. Quiero seguir vinculado al mundo de la historia, de la arqueología, de la cultura y el patrimonio. Ese es mi mundo. Al fútbol no puedo volver (risas), como no sea de entrenador o de presidente, cosa que dudo. El día después que deje la política estoy dedicándome al mundo de la historia, la arqueológica, de la empresa en función del patrimonio turístico y arqueológico. Curiosamente, en la vida pasan estas cosas, en los últimos meses había tenido bastantes ofertas laborales. Pero al final decidimos que iba a ser el candidato. Si no hubiese surgido esto, habría vuelto antes de lo previsto y hay que aceptar el reto.

El enemigo y el adversario de IU es el PP

P. ¿Cuál es el rival de IU en estas elecciones?

R. Ahí sí que no tengo dudas: el rival es el Partido Popular. Porque en función de que IU sea capaz de hacerle ver a los cordobeses de todo lo bueno que ha hecho durante muchísimos años, estoy convencido de que van a abrir los ojos y a volver a votar a IU. Pero esa comparativa la tenemos que hacer contra el PP, no contra nadie más. El enemigo y el adversario de IU es el PP, que es el que contrapone un modelo de ciudad diferente al de IU. Yo ya he ido a otros dos debates de candidatos. Hay dos modelos de ciudad nada más. Está el modelo que plantea IU y está el del PP. No veo otro. Me gustaría que alguien me lo explicara pero es que no lo veo. Otra cosa es como se organice cada partido. Ahí hay un debate estratégico y político de cada partido. Pero modelo de ciudad... cada vez que voy a un debate el único que se enfrenta al PP soy yo. Los otros se refieren cosas de las que yo ya hablo. O Ambrosio, que no se sabe de qué habla. Se pone en un perfil plano. Es una cosa muy curiosa. Ambrosio le da al botón, que es el 'stand by' de la política y puede estar hablando dos horas sin decir absolutamente nada. Y los demás hablan de cosas o plantean temas que ya tenemos en el programa electoral. En el caso de Ciudadanos, que me parece un esperpento desde el punto de vista político. A los dos debates que he ido no tenían ni idea de la gestión municipal ni de como funciona la gestión pública. Además, se sitúan a la derecha del PP. De verdad, si uno es de derechas que vote al PP, y si uno es de izquierdas que vote a IU. No hay otra salida en esta ciudad. No hay otro planteamiento posible.

Hay dos modelos de ciudad nada más. Está el modelo que plantea IU y está el del PP. No veo otro

P. Te lo pregunto porque a veces parece que disputáis mucho en esta campaña entre formaciones de izquierdas, entre las que incluyo al PSOE.

R. Ellos se definen de izquierdas.

P. En esta campaña parece que se disputa más entre la propia izquierda que con el PP.

R. No es el caso de Izquierda Unida. Siempre digo, y repito, y lo vuelvo a repetir aquí: el enemigo de IU es el PP. Habrá un espacio a la izquierda del PP donde podremos coincidir más unos u otros partidos. Pero yo no compito con Isabel Ambrosio, porque Isabel Ambrosio no tiene modelo de ciudad. Cuando Ambrosio habla, me gustaría saber un proyecto. No vamos a permitir que nadie sufra... Que a nadie se le corte la luz y el agua... ¿Cómo lo va a hacer usted que se ha negado a hacer una ley de suministros básicos en la Junta de Andalucía? Igual me pasa con otros partidos. No hay otro modelo. Hay dos modelos de ciudad: uno el que plantea el PP y otro el de IU. El PSOE no tiene modelo de ciudad y los otros partidos repiten cosas que ya están inventadas.

P. Supongamos que el 24 de mayo por la noche el PP no tiene mayoría absoluta y entre las formaciones de izquierda se suma 15 o más concejales, la mayoría absoluta.

R. IU estará en un pacto de izquierdas.

P. ¿Con Ganemos y el PSOE?

R. Bueno, con los que se definan de izquierdas. Para empezar hay que definirse de izquierdas. Ganemos, cuando se defina de qué es, entraremos en el debate. Entiendo que la mayoría de la gente que hay ahí es de izquierdas. Pero ahora tienen que autodefinirse. Yo no puedo definirlos a ellos. Sin definirse no los considero mi enemigo. Para mí Ganemos no es el enemigo. Sí te digo que he ido a dos debates con ellos, y en los dos no me ha parecido que tengan un modelo de ciudad. Yo creo que un modelo de ciudad solvente a la izquierda del PP es IU. Es mi percepción. Todo lo demás a mí me parecen otras cosas pero no modelos de ciudad. Si el PP el 24 a las 12 de la noche no tiene mayoría absoluta, yo voy lo voy a intentar, pero somos una fuerza democrática que tiene que votarlo.

P. Un referéndum en IU como el que se hizo para ver si se entraba en el Gobierno de la Junta.

R. Es que hay que hacerlo.

P. ¿Por estatutos?

R. Estatutariamente tenemos que hacer un referéndum entre la militancia para refrendar un posible acuerdo o no. Siempre voy a fomentar que haya un acuerdo político entre los partidos de izquierdas para intentar derrotar a la derecha, que ese es el objetivo. No estoy en política para ganar yo. Estoy en política para que los ciudadanos vivan mejor, para que la gente de mi barrio viva mejor. Y si yo no tengo que ser el alcalde por que tiene que ser otro pero mis vecinos van a vivir mejor pues tengo que ser generoso. Lo que no vale es entrar en el juego de las palabras bonitas de ... voy a ganar con mayoría absoluta. No. Usted sabe que no va a ganar con mayoría absoluta. Los partidos de izquierdas vamos a intentar salir a ganar, pero si no se gana habrá que derrotar a la derecha. Yo me he presentado a las elecciones para quitar al PP. Y quiero que sea IU la que gane, pero si no gana habrá que repensar cómo echamos al PP.

Yo me he presentado a las elecciones para quitar al PP. Y quiero que sea IU la que gane, pero si no gana habrá que repensar cómo echamos al PP

P. Me ha llamado la atención que al definir cómo era la ciudad consideras que el perol es muy de la izquierdas. El perol ha sido muy criticado por ciertos sectores de la ciudad.

R. El que critica al cordobés que se va de perol a la parcela o que se va de perol a la sierra o a Los Villares, es que no conoce Córdoba, ni el perol como tal. Es una convivencia entre la familia, los amigos, gente que juega en un equipo de fútbol, que pertenece a un colectivo... La gente de Stop Desahucios se va de perol habitualmente. Yo le hago una pregunta. ¿La gente de Stop Desahucios es de derechas?

El que critica al cordobés que se va de perol a la parcela o que se va de perol a la sierra o a Los Villares, es que no conoce Córdoba, ni el perol como tal

P. Entendemos que no.

R. El 99,9% está formado por gente que se define de izquierdas. Pues le encanta irse de perol. ¿La gente de IU es de derechas? No, y casi todos los días que podemos vamos y echamos un perolete. El perol es la convivencia. Ahí es donde uno le cuenta a su hermano o a su padre como lo está pasando... De hecho es tan de izquierdas que la comida la hacen los hombres, y los platos los friegan los hombres... Y las mujeres hacen otras cosas. Es algo curioso. El perol lo cocina un hombre. En fin. Creo que es un momento de convivencia. No hay que entrar en el debate de si es de izquierdas o derechas.

P. La gran polémica de este mandato que ha trascendido las fronteras de Córdoba, publicada por el New York Times, ha sido el debate sobre la Mezquita...

R. ... portada del New York Times también ha sido Sánchez Gordillo (risas).

P. Me refiero a que una polémica muy sostenida durante muchos meses y de la que se sigue hablando es la de la Mezquita. Se inmatriculó en 2006. Era alcaldesa Rosa Aguilar, de IU. La relación de IU con la Iglesia desde que Anguita dijo aquello o parecido de “señor obispo, usted no es mi obispo pero yo sí soy su alcalde” ha sido muy estrecha. Quizás IU ha empoderado mucho a la Iglesia en estos años.

R. Hombre (risas). La Iglesia está empoderada en cualquier parte del mundo.

P. Pero aquí tiene especial fuerza.

R. Hombre, claro. Ve a Hinojosa, o pásate por Burgos, Toledo o Bilbao, y vas a ver la fuerza que tiene la Iglesia. Aquí tiene la misma fuerza.

P. Pero aquí controló una caja de ahorros.

R. Y en esos sitios donde he dicho también. Hay bancos que llegan hasta el último rincón del mundo que son propiedad de la iglesia. Y hay cajas, como era la de Córdoba, que era el 51% propiedad de la Iglesia Católica. Eso era su propiedad que nada tenía que ver con la política. Pero en una buena gestión de IU entró a formar parte la Diputación de la gestión de la caja. Pero mira, tú tienes que gobernar con la ciudad que tienes no con la que te quieras inventar. Cuando yo llegue el 13 de junio a la toma de posesión, si me dan la vara de mando de la ciudad me entregan un modelo de un municipio en el que la Iglesia tiene un montón de espacios educativos, son dueños de una parte importante del patrimonio... Y tienes que gestionar la ciudad con ese poder fáctico. No en Córdoba. El Papa ha ido al Parlamento Europeo. Es un jefe de estado. O sea, cuando hablas de la Iglesia hablas de un estado que está dentro de una ciudad.

Cuando hablas de la Iglesia hablas de un estado que está dentro de una ciudad

P. Un estado que posee propiedades en la ciudad.

R. Yo he jugado al fútbol en el Pocito desde pequeño. Siempre pensé que aquello era el Nou Camp o el Bernabéu. Y ahora resulta que es propiedad de la Iglesia. Que era San Siro o Delle Alpi (risas). De una ciudad italiana. Dicho esto: ha habido épocas, que depende mucho de quien esté de obispo. No es lo mismo el obispo actual que el que había antes o incluso antes. Con este obispo es más complicado. No le voy a decir que sea imposible. Yo he tenido varios encontronazos con él de forma pública. Es quizás lo más retrógrado que hay en la Iglesia. Si hubiese un obispo más permisivo, que estuviera el cura Perea, Paco el de Valdeolleros, el cura Paco de Villarrubia... mi relación con la Iglesia sería de camarada.

Si hubiese un obispo más permisivo, que estuviera el cura Perea, Paco el de Valdeolleros, el cura Paco de Villarrubia... mi relación con la Iglesia sería de camarada

P. Quedan pocos curas rojos ya.

R. Quedan, quedan. No creas. En Córdoba la relación con la Iglesia no solo ha dependido de la relación con el obispo. Ha habido muchísimos curas que estaban mezclados, que es la iglesia de verdad, los cristianos de base que hacen un trabajo importantísima. La Iglesia no es solo el obispo.

P. Es evidente que te gusta mucho el fútbol y que te encanta ir a ver el Córdoba.

R. He ido a todos los partidos, incluso a algunos fuera.

P. ¿Qué pena de relación de club con la ciudad, no?

R. Me vas a tocar un tema quizás delicado con la relación personal que no tengo con el presidente.

P. ¿No tienes relación con él?

R. No, no la tengo desde hace algún tiempo. Yo mantenía una relación cordial. Él incluso me ha invitado a algunos partidos. Era una persona que nunca me planteó cuestiones extrañas ni raras, pero nunca ha sabido diferenciar que yo además de ser una persona pública soy socio del Córdoba. Cuando el Córdoba pierde a mí me duele. Y cuando se hacen las cosas rematadamente mal como ha ocurrido este año pues yo lo voy a decir. La gestión deportiva del Córdoba es para estudiarla en las universidades para que no se repita.

Cuando el Córdoba pierde a mí me duele. Y cuando se hacen las cosas rematadamente mal como ha ocurrido este año pues yo lo voy a decir

P. ¿Y la del Ayuntamiento con el Córdoba?

R. Cuando este señor llega a Córdoba y empieza a tener malas relaciones con Miguel Reina en un primer momento, empieza a hacer declaraciones extrañas para alguien que dirige una institución como es el mayor club deportivo de la ciudad. El alcalde es el culpable de no pararle los pies. Cuando él dice que aquí al palco venís solo a hincharos de comer al palco, el alcalde le tenía que recordar que el estadio es municipal. Y el primero de los cordobeses soy yo y no le tengo que pedir permiso para entrar en un estadio que es municipal. Tenía que haber usado esa autoridad moral y ética que se la ha dado con el voto para pararle los pies a este señor cuando hacía esas declaraciones.

P. ¿Te habrías gastado 200.000 euros en publicidad en el partido del Barcelona?

R. Yo no. Pero te voy a contar más. Nosotros llegamos a un acuerdo con el Córdoba CF para cederle, por consenso, unos terrenos en las Quemadas. Es un sitio de la ciudad en el que difícilmente se iba a construir. Un día me levanto y leo la feliz ocurrencia del alcalde de que le vamos a regalar al Córdoba CF unos terrenos en una zona verde de la ciudad que además es uno de los lugares más caros de la ciudad. Y todos los solares de alrededor tienen nombres y apellidos. Es como lo de Cajasur. No es construir un Centro de Convenciones en el Parque Joyero, sino que todos los solares de alrededor tienen nombres y apellidos. Le regalamos al Córdoba 40.000 metros cuadrados en la mejor zona de la ciudad. Y el alcalde de Córdoba me llama y me dice: oye Pedro, porque no nos ponemos de acuerdo en el tema de la ciudad deportiva. Y le dije: ya no. Si tú me hubieses llamado cuando presentaste la maqueta y los suelos, y allí me hubieras dicho algo, te diría que no era el sitio para eso. Podríamos haber llegado a un acuerdo porque yo creo que el Córdoba necesita una ciudad deportiva. Necesita unas instalaciones dignas. Pero eso no lo pueden pagar los cordobeses. ¿Cuándo el Córdoba vendió a Fede Vico le dio la mitad a la ciudad de Córdoba? ¿Cuándo viene el Real Madrid y ganas un millón de euros en entradas le das la mitad al Ayuntamiento de Córdoba?

Todos los solares de alrededor de la ciudad deportiva tienen nombres y apellidos

P. Tampoco paga un canon por usar el estadio, que ha sido la mayor inversión que ha hecho el Ayuntamiento de Córdoba en los últimos años.

R. Bueno, son cuestiones administrativas que hay que resolver. A partir de que yo digo eso mi relación personal con el presidente se interrumpe de una manera muy brusca. Este señor me pide de manera muy extraña que yo nunca más hable del Córdoba y yo hablo del Córdoba cada vez que a mí me da la gana. No le consiento a nadie que me diga de lo que tengo que hablar o no, siempre sin perderle el respeto a nadie. Dar mi opinión sobre las cosas deportivas o públicas no me tiene nadie que decir si hablo o no hablo. Faltaría más.

El presidente del Córdoba me pide de manera muy extraña que yo nunca más hable del Córdoba y yo hablo del Córdoba cada vez que a mí me da la gana

P. ¿IU se siente maltratada por la prensa en Córdoba?

R. Bueno. Esta es una pregunta trampa, ¿verdad?

P. Sí.

R. Hoy la prensa funciona como ha funcionado siempre: tanto tienes tanto vales. IU es una formación humilde con la fuerza de muchos de sus militantes que se dejan la vida por un mundo mejor. Pero no tenemos Rato, no tenemos Bárcenas, no tenemos EREs ni esas cosas, por suerte. En mi hambre mando yo. Hemos tenido cuatro alcaldes, una alcaldesa, 74 concejales y ni un caso de corrupción. Eso se pone poco en valor. A veces, algunos medios de comunicación claramente hacen campaña por el que paga. Eso me parece lógico porque son empresas privadas. El problema es que la democracia pierde mucho cuando uno da mensajes políticos y nadie lo recoge, cuando uno hace una crítica de la gestión pública y nadie lo recoge en ningún sitio. A veces duele cuando el periodista se sitúa por encima de la cuestión económica y hace una crítica o una noticia, y mete más su ideología o sus ganas de que un partido gane más que la realidad. A veces sí se es injusto con nosotros. A mí me han llegado a preguntar en una rueda de prensa porqué una persona de la candidatura no va en la candidatura, cuando esa persona es la que me ha presentado a mí. No hay ningún problema político. Cuando todo el mundo sabe que hay otros partidos políticos que han tenido ese mismo problema y no se le ha preguntado. Isabel Ambrosio ha puesto a una persona a la que nadie preguntó.

Duele cuando el periodista se sitúa por encima de la cuestión económica y hace una crítica o una noticia, y mete más su ideología o sus ganas de que un partido gane más que la realidad

P. Se le preguntó en rueda de prensa por ello.

R. Yo no vi en ningún medio de comunicación, prácticamente, esa noticia. Ha habido más casos y no han salido. No es que yo me sienta maltratado. Pero a veces con nosotros no se hace justicia desde el punto de vista mediático. Pero en una empresa privada el que paga manda. Y hoy el PSOE y el PP son los que tienen dinero. Luego hay una estrategia de los grandes poderes económicos muy interesados en hacer gestiones para que otros partidos tengan influencia. Ya no hablo de lo local, sino de lo nacional. Cayo Lara ha salido menos en televisión en todos estos años que Albert Rivera en tres meses. Lleva siete años de coordinador federal de IU y comparado con Rivera o Pablo Iglesias estamos hablando e minutos frente a horas. ¿Quién está detrás? Pues los grandes poderes económicos que lo que quieren es que el PP y el PSOE sigan en el pim pam púm del gobierno.

P. Tampoco me voy a erigir aquí en defensor del periodismo, pero entiendo que son solo negocios. Podemos salía en la tele porque daba audiencia.

R. La da porque lo pones.

P. No exactamente.

R. ¿Políticamente da audiencia Belén Esteban? Claro que la da, porque está todo el día en la tele. Si no cómo vas a saber quién es Belén Esteban. Su libro es el más leído y vendido del país. ¿Sería así si fuera el de una ama de casa? Pues no, pero como está todo el día en el Sálvame por eso la gente lo compra.

P. ¿Porqué los programas del sábado por la noche han cambiado las tertulias del corazón por la política?

R. Una cosa es una tertulia política y otra cosa es lo que pasa los sábados por la noche. Una pelea entre dos señores que pegan voces y otro que va allí a intentar contestar lo que pueda no tiene nada que ver con una tertulia política. Una entrevista política es lo que tú me estás haciendo lo que hacía el Loco de la Colina cuando llevaba a alguien al que dejaba hablar. Lo que no vale es que le pregunten a Alberto Garzón por su propuesta económica y antes de contestar ya le ha respondido el periodista. Mire usted, esto no es una tertulia.

P. Han cambiado la temática. Antes se hablaba del corazón y ahora de política. Es porque la política ahora da más audiencia.

R. La gente ve en la televisión lo que tú le pongas. No seamos cabezones. Si en 1990 le pones Topacio, la gente veía Topacio. O fútbol, y la gente ve fútbol. Y ahora son tertulias entre periodistas, uno del PP, otro del PSOE, otro es de Podemos o de IU, y se lían a bimbazos unos con otros y hacen de la política un espectáculo lamentable. Un debate es cuando uno hace un planteamiento sobre una cuestión concreta, y otro te confronta una idea. Pero insultar a alguien y decirle barbaridades... eso no es un debate. Ojo, que yo no le estoy diciendo a mis compañeros, como Alberto Garzón, que no vayan. Por desgracia, para que te conozcan tienes que ir.

Puede pasar que sean las grandes cadenas de televisión las que pongan a los dirigentes del futuro. Y a mí esto me preocupa

P. Que hablen de uno aunque sea mal.

R. Tampoco es eso. Pero sí es verdad que cuando paseo con Alberto por la calle la gente se lo come. ¿Lo van a votar? No muchos. Pero sí que es verdad que lo conocen. Puede pasar que sean las grandes cadenas de televisión las que pongan a los dirigentes del futuro. Y a mí esto me preocupa. Si una cadena se empeña a ponerte a ti, tú serás la persona elegida, porque serás la referencia para la militancia. A lo mejor la estrategia de las tertulias nocturnas es que sea el medio de comunicación el que ponga el líder, y eso es muy perverso.

P. Ponle un titular a esta entrevista.

R. En Córdoba solo hay dos modelos de ciudad, el del PP o el de IU.

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