Satse denuncia que habrá más de 300 camas hospitalarias sin usar en Córdoba durante el verano
Bajo el lema 'Humanizar y no cerrar nuestros hospitales', el Sindicato de Enfermería, Satse, ha vuelto a poner el foco en una situación que, a su juicio, “se está agravando en la provincia de Córdoba”. “Más de 300 camas hospitalarias permanecerán sin utilización este verano, una realidad que contrasta directamente con el discurso institucional sobre la mejora de la atención sanitaria y la humanización de los cuidados”.
Según los datos recabados por la organización sindical, el volumen de camas inutilizadas alcanza ya las 312 camas en el conjunto de la provincia, de las que 232 pertenecen al Hospital Universitario Reina Sofía, 32 al Hospital Infanta Margarita de Cabra, 18 al Área Sanitaria Norte (Valle de los Pedroches) y 20 al Hospital de Palma del Río, y por primera vez 10 en el hospital de Montilla.
Para Satse, este incremento confirma que la situación“ no responde a un hecho puntual, sino a una política estructural de cierres basada en criterios economicistas. Una dinámica que se repite de forma sistemática en periodos estivales, reduciendo la actividad asistencial y dejando sin cobertura necesidades reales de la población”.
Más allá de las cifras, Satse ha advertido de que el verdadero problema radica en las consecuencias directas sobre los pacientes. Afirmando el sindicato que el Servicio Andaluz de Salud (SAS)debería “aprovechar el periodo estival de menor frecuentación para disminuir las listas de espera, y cuando esto último no fuese posible como consecuencia de las vacaciones de los profesionales y la imposibilidad de su sustitución, destinas la mayor disponibilidad de espacio para mejorar la calidad prestada a los pacientes graves y complejos en habitaciones individuales.”
“El mantenimiento de camas cerradas obliga a personas vulnerables, graves o en situación paliativa a compartir habitación en condiciones que deterioran su descanso, su intimidad y su dignidad, una situación especialmente preocupante. Mientras tanto, permanecen sin uso habitaciones completas que podrían destinarse a mejorar esta atención, pese a no existir una justificación asistencial para su cierre, como ya denunció el sindicato el pasado año”.
Esta realidad, afirma el Sindicato de Enfermería, choca con el discurso de la humanización sanitaria. “Humanizar no es un eslogan, es una obligación”, insisten, recordando que disponer de habitaciones individuales cuando existen recursos disponibles y cerrados es una medida básica de calidad asistencial y no un privilegio.
“El modelo que propone Satse también es eficiente, pues por ejemplo si una planta de hospitalización dispone de 15 habitaciones dobles para 30 pacientes y la dotación de plantilla es de 3 enfermeras (1 por cada 10 pacientes), si existe una menor ocupación podemos no cerrar habitaciones, por ejemplo 20 pacientes ingresados, 14 en habitaciones dobles y 6 pacientes más frágiles o graves en habitación individual, la plantilla se ajusta a 2 enfermeras manteniendo una ratio segura”.
Satse ha advertido de que este modelo de gestión, centrado en el ahorro, “deteriora progresivamente la sanidad pública, al tiempo que incrementa la insatisfacción de usuarios y profesionales”. Por ello, exige al SAS “un cambio urgente de rumbo que pase por la apertura de las camas cerradas, la dotación adecuada de personal y la aplicación real de medidas de humanización”.
Para el sindicato, el mensaje es claro: “no se puede hablar de humanizar mientras se mantienen recursos cerrados y pacientes en condiciones inadecuadas. Los datos de 2026 concluyen, no dejan lugar a dudas, el problema no solo continúa, sino que empeora”.
0