Viejos conocidos en una noche histórica

Aranda, en el primer partido de la final en Vista Alegre | ÁLEX GALLEGOS

El potencial del fútbol sala cordobés, una auténtica referencia en todo el panorama nacional, no solo está logrando que dicha disciplina recupere esos tintes dorados forjados desde abajo para alcanzar la élite dentro de la misma ciudad, sino que son innumerables los equipos que acuden al talento autóctono para construir proyectos que casi siempre auguran un éxito prácticamente garantizado. De hecho, ya el pasado curso, el CD UMA Antequera logró la promoción a Primera División con dos representantes provinciales en sus filas -uno de ellos (Juanra), por cierto, está peleando a día de hoy por subir con el Córdoba CF Futsal-. Así las cosas, el plantel plenamente cordobés de los de Maca se reencontrará una vez más con dos viejos conocidos de los maratones de la provincia, en este caso, en el choque más trascendental de la historia de los dos conjuntos en liza.

Uno de los que estarán sobre la cancha del Sebastián Moya Lorca de Mengíbar, donde el cuadro blanquiverde puede ascender a Primera División en caso de triunfo, posee además un importante vínculo con la entidad a la que se enfrentará. Dani Aranda es uno de esos futbolistas que ha vivido mucho tiempo tras los focos del profesionalismo, picando piedra en distintos equipos de la provincia. El Itea Automatismos CD -actual Córdoba CF Futsal- fue uno de esos conjuntos, del cual fue capitán durante varios cursos en la Segunda División B. Allí coincidió con jugadores como los hermanos Manu y David Leal o Jesús Rodríguez, por lo que vivirá -al igual que en el choque de ida- “sensaciones muy bonitas”, pues “jugarse el subir a Primera contra el equipo de tu ciudad es muy muy bonito”, destaca a CORDÓPOLIS el futbolista del Software Delsol Mengíbar. Eso sí, Aranda advierte que “en cuanto empiece a rodar el balón, las emociones se irán y daré todo para ayudar a mi equipo”.

Lo dichoso del deporte es que ambas plantillas se están disputando una plaza en una de las ligas de fútbol sala más potentes del planea, apenas unos años después de batirse el cobre en Segunda B ante poco más de un centenar de aficionados. Todo es muy distinto ahora para ambos, mientras que para el cierre cordobés, la sensación será de jugar ante el equipo de tu casa, aunque con traje ajeno. De esta forma, Aranda destaca que afronta el encuentro con “ilusión y ganas”, pues “tanto para Córdoba como para Mengíbar es el partido más importante de la historia y me siento afortunado de poder vivirlo como un protagonista más”. La emoción para él sigue siendo inevitable, aunque “vamos con todas las ganas del mundo de conseguir el ascenso”.

No habrá esa añoranza cuando el balón comience a rodar, como ya se vio sobre el parqué de Vista Alegre. Sin duda, el Mengíbar, pese al punto en contra, sigue siendo el principal favorito, pues finalizó la fase regular en tercera posición con 62 puntos, siendo además el mejor local de Segunda con solo una derrota. Por tanto, mientras que para la entidad de José García Román el objetivo era la permanencia, para los jienenses, el propósito era, “con la plantilla que tenemos, mínimo entrar entre los 5 primeros y lo hemos conseguido y encima jugamos la final”.

En ese mismo encuentro estará también el menciano José Antonio Luna Colacha. El jugador, formado en el CD Menciana y CD Fútbol Sala Ategua, llegó cedido al cuadro jienense el pasado verano desde el Palma Futsal de Primera División, tras quedarse igualmente a las puertas de la promoción el pasado curso en las filas del Burela. En declaraciones para Futsalsur, el menciano subrayaba que “sabíamos que iba a ser complicado” el partido en Vista Alegre, “con 3.500 personas en las gradas”. Asimismo, expuso que “no nos podemos centrar en eso y ahora debemos atacar la semana con muchas ganas y a por el partido de casa”.

Aranda, en su caso, afirma que les “hizo daño el gol a falta de pocos segundos”, aunque “pienso que no debería haber subido al marcador, ya que viene de una falta clara a favor nuestra que hubiera supuesto un doble penalti”. Pese a todo, el cierre hace hincapié en que ya piensan “en el sábado, entrenar fuerte”, e ir “con más ilusión y ganas y seguro que con nuestra gente vamos a conseguir la victoria y forzar el tercer partido”. Finalmente, el jugador quiso reconocer el papel de la afición de Córdoba, puntualizando que “ojalá no sólo sean este tipo de partidos y sean más continuos”, mientras que sobre la de Mengíbar indica que “mirar para arriba y ver más de 500 personas de rojo y sin parar de apoyarnos es una verdadera pasada”.

Ambos vivirán una noche histórica más entre multitud de viejos conocidos. Un choque entre amigos pero con la pasión y la emoción al máximo, pues el propio Aranda sentencia que ha hablado estos días con varios compañeros del cuadro blanquiverde, resaltando que al final de todo esto es un deporte y tiene que ganar uno, pero el día de mañana cuando lo recordemos tomándonos algo será muy bonito”.

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