“Tarde o temprano acabará muriendo un árbitro”

Un jugador golpea el balón | PIXABAY
El Sindicato de Árbitros denuncia el acoso y la intimidación “de forma atroz” por parte de un grupo de padres a un colegiado durante el partido de alevines Apademar-Alcázar B

Unas horas después se iba a escenificar en el patio del Palacio de la Merced, sede de la Diputación, un pacto pionero en contra de la violencia en el fútbol. La búsqueda de soluciones sigue, pero la hemorragia de la vergüenza no se cierra. Este fin de semana, la desgraciada rutina de los incidentes volvió a aparecer en Córdoba. El campo de la instalación deportiva municipal de Fátima fue el escenario de un nuevo episodio de violencia en el deporte base. El Sindicato de Árbitros, uno de los foros más activos a la hora de denunciar la violencia contra su gremio, ha hecho público a través de su web otro caso: un grupo de padres de niños de once y doce años que juegan en la Cuarta División Andaluza Alevín “han perseguido hasta el vestuario e intimidado de una forma atroz” el pasado sábado al árbitro del partido entre AD Apademar y CD Alcázar CD B.

En una nota pública, el sindicato acusa directamente a un club, el “Alcázar, de nuevo como vergonzoso protagonista”. El colectivo asegura que resultan “graves los insultos y amenazas de los padres de estos chavales al árbitro del partido, persiguiéndole hasta el vestuario e intimidándole”.  “Es inaceptable que estos niños sean educados de esta forma tanto por padres como por técnicos”, asegura el sindicato en un duro comunicado, en el que señalan que “este club tiene un grave problema”, ante lo cual le exigen que “tome medidas inmediatamente”.

El árbitro del encuentro, que finalizó con el resultado de 5-5, Felipe Piña Moya, incluyó un relato de los hechos en el anexo al acta, cuyo contenido ha sido desvelado por el sindicato arbitral. “Al finalizar el encuentro, los integrantes de ese sector se dirigen hacia mi persona con actitud hostil, notada por sus gritos y gestos mediante los que me señalan y se refieren a mí en los siguientes términos: ”Eres un subnormal; sí, sí, tú. No lo dejéis entrar al vestuario al arbitrucho ese“. Por este motivo es que entro en el vestuario rápidamente, cerrando con cerrojo la puerta tras de mí, para evitar conflictos. A pesar de ello, continúan gritando junto a la puerta, golpeándola y refiriéndose a mí en los siguientes términos: ”¡Eres un pedazo de subnormal!“, ”¡pero que no le paguéis! ¿le vais a pagar con lo que ha hecho?“. No obstante, aprovechan que se tiene que abrir la puerta y consiguen adentrarse en la instalación, vociferando hacia mí y pronunciando las siguientes ofensas: ”Si es que eres tonto, ‘arbi'“, ”eres muy malo“, ”¿qué? ¿qué te pasa? No me voy ni me callo, que no tienes vergüenza, ven aquí que verás…“. Son claramente identificados como integrantes de ese sector que, con anterioridad, habían tenido que ser calmados por los delegados locales, así como por acompañar a los jugadores visitantes en ese mismo momento en la puerta del vestuario donde se cambia el Alcázar C.D. ”B“. Les pido amablemente que salgan y se calmen, ya que no hay ninguna necesidad de provocar conflictos, y me vería en la obligación de recurrir a las fuerzas del orden de continuar los altercados”.

Ante estos hechos, el sindicato ha mandado “todo el apoyo posible” al compañero, que “tuvo que escuchar cómo lo identificaban y le amenazaban, dejando una sensación de mafia siciliana que llevará a cabo su venganza más adelante”. El sindicato arbitral recuerda que “todas las semanas jugamos con fuego y no se hace nada, tarde o temprano acabará muriendo un árbitro y será entonces cuando queramos poner medidas serias, y será tarde”. A juicio de este colectivo arbitral, existe una “ausencia de proyectos serios de lucha contra la violencia, con la única medida de unas sanciones que además de no revertir la situación son irrisorias, es muy barato pegar a un árbitro y gratis insultarle. Queremos planes de educación y reeducación, y los queremos ya”. Además, reclaman la “dimisión de Eduardo Herrera, presidente de la RFAF desde hace 30 años”.

Por su parte, la Delegación del Comité Andaluz de Árbitros en Córdoba, que preside Pedro Benítez Lara, emitió una nota en la que quiere “desmarcarse de cualquier tipo de comunicado que provenga del autodenominado Sindicato de Árbitros ya que no representa a ningún integrante de nuestro colectivo”. “Son personas que nadie conoce y que desde el anonimato se dedican a sacar todo tipo de notas (siempre negativas) relacionadas con nuestra labor, por lo que rogamos no se nos asocie con dicho grupo ya que creemos que no benefician en nada”, indicó el colectivo arbitral cordobés en la nota.

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