Sello cordobés en el regreso de la Fórmula 1 a Madrid
A poco más de dos semanas de que la Fórmula 1 vuelva a rodar en Madrid, 45 años después de la última vez, el Gran Premio de España ultima los detalles menos vistosos de un evento que va a levantar una ciudad efímera dentro de IFEMA durante tres días: un trazado híbrido de 5,4 kilómetros, 22 curvas, los mejores pilotos del mundo y todo lo que el 'Gran Circo' genera cuando se apagan los motores. Y ahí va a haber sello cordobés. Lagain, una empresa con sede en la calle Estonia del polígono Tecnocórdoba, ha cerrado un acuerdo de colaboración con MADRING -nombre oficial del circuito- para desplegar diez biodigestores repartidos por el circuito y tratar allí mismo el residuo orgánico que dejen esos tres días de carrera.
La tecnología se apoya en los biodigestores LFC, unos equipos que descomponen el residuo alimentario mediante digestión aeróbica. Dicho de otro modo: unos microorganismos que actúan en presencia de oxígeno transforman los restos de comida en un efluente líquido que se incorpora al sistema de saneamiento, sin que haga falta sacar nada del recinto. No es un compostaje ni una planta de biogás, porque de la máquina no sale un producto que haya que recoger después, sino agua residual. El fabricante cifra en unas 24 horas el tiempo que tarda el equipo en digerir lo que se le introduce, dentro de un depósito cerrado que no genera olores, un detalle nada menor en un recinto por el que van a pasar decenas de miles de personas al día.
Las diez máquinas no irán juntas, sino distribuidas por los puntos del circuito donde se concentra la generación de residuo, básicamente las zonas de restauración. Y no viajarán solas: la empresa asignará un técnico a cada biodigestor, además de ingenieros propios supervisando el conjunto del despliegue. “No se trata simplemente de instalar diez equipos y ponerlos en funcionamiento”, explica a Cordópolis el CEO de Lagain Group, Manuel Fernández. El trabajo incluye el montaje previo, la puesta en marcha, la formación del personal del circuito que va a manejarlos y el seguimiento diario durante todo el fin de semana.
De las cocinas a la Fórmula 1
Lo que más interesa a la empresa, sin embargo, llegará cuando la carrera haya terminado. Los biodigestores pesan y registran cuánto material entra y cuánto se procesa, de manera que el Gran Premio dejará una cifra exacta de residuo orgánico gestionado en lugar de un cálculo aproximado. “No queremos quedarnos únicamente en una estimación previa”, señala Fernández, que considera ese registro “especialmente valioso” porque permitirá disponer de información medible sobre la gestión del residuo alimentario en un evento de esta dimensión. Es, en el fondo, la razón por la que a Lagain le interesa Madrid tanto como a MADRING le interesa Lagain.
El origen de la empresa está lejos de un circuito de Fórmula 1. Arrancó en Córdoba en noviembre de 2003 montando y manteniendo cocinas profesionales, lavanderías e instalaciones industriales para hospitales, hoteles y administraciones públicas. Hace unos seis años abrió una división específica de gestión de residuos, Lagain Ecosolutions, y desde ahí llegó el primer biodigestor LFC instalado en un hotel en España: fue en 2025, en el restaurante Botánica del ILUNION Alcora de Sevilla, donde el equipo procesó 1.371 kilos de desperdicio orgánico en 37 días. Nada comparable, en todo caso, a lo que viene. Por el número de máquinas funcionando a la vez y por la concentración de actividad en apenas unos días, Fernández describe el Gran Premio como “uno de los despliegues más importantes” que ha hecho la compañía.
Y no será cosa de un fin de semana. El acuerdo con el circuito madrileño contempla inicialmente tres años, así que la presencia cordobesa está garantizada más allá del estreno. La empresa aspira a estirarlo: IFEMA firmó con la Fórmula 1 un contrato de diez años, de 2026 a 2035, y Fernández admite que les “encantaría acompañar a MADRING durante todo su recorrido” y, si el resultado acompaña, llevar el modelo a otros grandes premios. Por ahora, el objetivo es más inmediato. “Para una empresa nacida y desarrollada desde Córdoba, llevar nuestra tecnología a un Gran Premio de Fórmula 1 es un motivo de enorme orgullo”, resume.
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