Un faro se enciende en El Arcángel

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Hay una luz que ha vuelto a encender el rumbo de un Córdoba que andaba perdido. Se ha vuelto a iluminar un sendero desprovisto de guion. Ya no es solo que haya un plan establecido. También es que se ejecuta. La carencias se suplen con ideas, y es de éstas desde donde salen las mejores dotes. Apenas lleva unos días, pero hay un nuevo faro que ha encendido la luz en El Arcángel. Ahora sí, con un golpe autoridad. El que le hacía falta a los califas, que primero se hicieron de manera total con la situación para luego asestar el golpe definitivo. Bueno, mejor dicho, en plural, pues no fueron ni uno, ni dos, ni tres, sino cuatro los tantos que hizo el Córdoba ante un El Ejido 2012 que dejó muestras de su debilidad defensiva. Así, los cordobeses ya han dicho que están de vuelta, o que en realidad nunca se fueron, y que van a por todas. 

El cuadro blanquiverde arrancó la contienda con la paciencia necesaria para no desmerecer el guion establecido. Constante en la presión, equilibrado en el medio y seguro atrás. La fórmula perfecta para sacar el máximo rendimiento de cualquier equipo. Eso sí, sin riesgos. Esa figura la encarna mejor que nadie Alberto del Moral. El joven canterano se ha ganado a pulso un puesto en el once y está demostrando que puede ser el punto de mesura que sosiegue los desajustes del plantel. Ese punto de apoyo que reclamaba Arquímedes para poder mover el mundo. En su caso, para servir de palanca de todo un Córdoba, que ahora sí parece haber encontrado su identidad. Ahora solo queda hacer efectiva esa idea de juego.

Y sin duda, da la sensación de que en el esquema requerido por Pablo Alfaro no entran las prisas si no es con una intención claramente definida. De hecho, el primer acercamiento del cuadro califa llegaría en una jugada entre Javi Flores y Moutinho, en la que el extremo no logró finalizar bien. Y por aquel entonces rondaba el diez de juego. Con todo, no tardaría en responder El Ejido, mediante una internada por banda derecha que acabó en un despeje defectuoso de Djetei y cuyo rechace no consiguió empalar bien un jugador almeriense. Y es que los de Tito García buscaban evidenciar también que, pese a los problemas atrás, sí que cuentan con un fiable arsenal arriba. 

No obstante, la zaga cordobesista se encargó de neutralizar cualquier acción visitante, por lo que el ritmo lo marcaban los locales, auspiciados por momentos en la motivación extra que suponía que el público regresara a las gradas de El Arcángel. Fueron apenas 400 personas, aunque visto de lo que se viene, es todo un privilegio. Así transcurría un encuentro con poco picante ofensivo, ya que la siguiente oportunidad no tendría lugar hasta el minuto 20, también con el capitán y como el suizo como protagonistas, al recibir el primero una excelente dejaba de su compañero. No obstante, de nuevo se erró en la finalización.

Ese mayor alcance del Córdoba generó que la presión aumentase, lo cual dificultó ostensiblemente la salida de balón de El Ejido, que se veía incapaz de superar los tres cuartos de campo con el balón jugado. No fueron pocas las ocasiones en las que los blanquiverdes robaron al borde del área, acercándose con cierto peligro a la meta de Arco y generando multitud de jugadas polémicas. En efecto, hasta dos penaltis reclamó el Córdoba en el primer tiempo, ante los que el árbitro decretó que no había ocurrido nada. Pero no todo iban a ser buenas noticias, pues las molestias físicas que había arrastrado Moutinho a lo largo de la semana le obligaron a abandonar el césped. Samu Delgado entró en su sitio y, si bien no gozó de la verticalidad del suizo, sí que cumplió con nota en labores de presión. Ahora la insistencia se trasladaba al otro lado. Fue en el 36 cuando se produjo el primer disparo a puerta propiamente dicho del conjunto califa. De los pies de Carlos Valverde salió un centro largo que aprovechó Javi Flores para impactar fuerte por bajo, aunque su chut lo detuvo bien el guardameta. Y poco más ocurrió antes de que muriera el primer tiempo. 

Y si en los primeros 45 minutos primó el control, el arranque del segundo acto fue una clara intención de verticalidad absoluta. Una idea que poco tardaría en surtir efecto, ya que el Córdoba consiguió abrir la lata a los cinco minutos, a través de una diagonal de Javi Flores tras la que Samu Delgado al fin logra batir a Arco con un preciso golpeo raso. Un tanto que destapó el tarro de las esencias. Un gol que despertó de forma definitiva a la bestia. Eso sí, todo vendaval tiene su núcleo y en el del Córdoba claramente lo protagonizaba el número 21. El mago de Fátima comenzó de nuevo hacer de las suyas, pues nada más sacar de centro, el cuadro califa volvió a robar y el capitán blanquiverde se sacó de la chistera un pase medido para Valverde, que a punto estuvo de hacer el segundo. Pero querían más. La efectividad dio paso a la osadía, pues los de Pablo Alfaro se vinieron aún más arriba, en plenitud de confianza ante su patente superioridad, la cual dejó todavía más confirmaba cuando a Djetei se le ocurrió salir en solitario desde su campo y plantarse en el área rival para poner un pase perfecto a Piovaccari, que solo tuvo que cruzarla. La chispa andaba a pleno rendimiento. 

Solo había dos colores sobre el campo por aquellos momentos. El blanco y el verde. Y un timón. El que exigían las botas de Javi Flores, que se multiplicaba en cada acción. La última muestra de su función en este choque le permitió acertar con una nueva asistencia. Fue la que dio, tras maniobrar entre dos rivales, por alto al delantero italiano, que pudo rematar un centro medido y que introdujo en la portería rival, eso sí, con la ayuda de un jugador almeriense. La obra más perfecta hasta la fecha del Córdoba, y no solo en la presente campaña sino desde hace ya varios cursos atrás. Una solidez plena y una pólvora que ruge en cada disparo. Y si no que se lo digan a Piovaccari, que pudo completar su particular hat trick justo antes de marcharse y dejar su sitio -por primera vez este año- a Salido, recibiendo además su merecida ovación. En un periodo de Navidad tan atípico, el Córdoba le otorga su primer regalo a una afición que volvía a dar voz al reino. Y a mantener el rumbo.

FICHA TÉCNICA

CÓRDOBA CF, 4: Becerra, Bernardo, Djetei, Jesús Álvaro, Álex Robles, Del Moral, Mario Ortiz, Javi Flores (Traoré, 69'), Moutinho (Samu Delgado, 33’), Valverde (Luismi, 69') y Piovaccari (Salido, 86').

EL EJIDO 2012, 0: Arco, Cova, Juanje (Rodrigo, 65'), Leo Ramírez (Ulises, 65'), Javi Rosa, Olavide (Dani Cara, 62’), Pérez (Bryan, 65'), Zubri, Gianni, Moreno (Ferraz, 62’) y Arranz. 

ÁRBITRO: Sánchez Sánchez (Comité Extremeño). Mostraron cartulina amarilla a los locales Javi Flores y Jesús Álvaro, y al visitante Arranz.

GOLES: 1-0 (50’), Samu Delgado. 2-0 (56’), Piovaccari. 3-0 (65’), Piovaccari. 4-0 (85’), Piovaccari

INCIDENCIAS: Encuentro correspondiente a la octava jornada del campeonato de liga en el Grupo IV-B de Segunda B disputado en El Arcángel ante 400 espectadores. 

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