Una dura y tensa subida para las Tortugas Cojas

Integrantes del CD Tortugas Cojas de Aguilar, en plena actividad | CRISTIAN LÓPEZ

Un terreno duro. El deporte parece que va sacando un poco la cabeza después de unos meses de mucho sufrimiento. La normalidad debe ir apareciendo conforme pase el tiempo y los hobbies de los ciudadanos tienen que volver lo más rápido posible para que aquellas actividades deportivas más minoritarias no se vean aún más afectadas. Y es que los clubes con menos recursos económicos están intentando que su labor se mantenga después de que el Covid-19 llegara a este gremio atizando de manera severa su actualidad y dejando en entredicho su futuro. La Mountain Bike está sufriendo todas las consecuencias. El presidente del club MTB Tortugas Cojas de Aguilar de la Frontera, Carlos Ríos, admite que todos tienen que adaptarse a lo que venga en un plazo corto de tiempo para poder subsistir. "Este año, al no realizar actividades, no contamos con subvenciones y esto nos dificulta bastante", explica Ríos a CORDÓPOLIS.

Aunque lo importante sigue siendo la salud de todos. Por suerte, el club MTB Tortugas Cojas de la localidad cordobesa de Aguilar de la Frontera no ha sufrido ningún positivo entre sus filas, pero puede llegar a ser inevitable. "Esperemos que siga así", aunque "visto lo visto se ve que vamos a tener que convivir con esta situación durante un periodo de tiempo y va ser complicado esquivar el virus", apunta un presidente que confía en unas prevenciones sanitarias que el club cumple a raja tabla. "Recomendamos las salidas individuales o grupos que no sean muy numerosos y  tenemos parada la escuela ya que estamos planeando volver a darle actividad ahora en septiembre", afirma.

Sin embargo, el Covid-19 llegó justo cuando las Tortugas Cojas estaban mejor que nunca. "Habíamos terminado el Campeonato de Córdoba y conseguimos que se celebrara la gala del ciclismo cordobés aquí en Aguilar de la Frontera", aunque "justo se festejaba el viernes 13 de marzo y se suspendió 48 horas antes", además de que "estábamos preparando el Campeonato de Andalucía que se celebraba a primeros de junio", asevera un Carlos Ríos que se siente orgulloso del palmarés que posee el club pese a tener una corta vida. "El año anterior tuvimos a una chica campeona de Andalucía y a otra subcampeona provincial. También tenemos varios campeonatos, subcampeonatos y bronces en torneos de Córdoba, Málaga o Jaén", explica un presidente que agradece la labor de una persona en especial. "Todo ello es fruto de todos mis compañeros y compañeras que hacen posible el trabajo de mejorar día a día y a una eminencia del Mountain Bike como es Juan Pedro Trujillo", apunta.

Entretanto, la actualidad sigue teniendo varios toques de incertidumbre. Todos los clubes han aumentado su gasto medio por socio debido a las distintas desinfecciones y limpieza que estos necesitan, aunque en la Mountain Bike esto se minimiza. "En principio para medidas preventivas de socios en salidas no hay apenas gasto porque son rutas individuales, parejas o grupos muy reducidos y cada uno es consciente y previsor de sus propias medidas", pero "en el tema de la escuela es bastante más complicado porque teníamos los grupos con más de diez niños/as y ahora vamos a tener que reducirlos teniendo que duplicar en algún caso los horarios con los costes que acarrea en monitores", asevera un Carlos Ríos que admite que otra de la razones por la que dudan del comienzo de la temporada son los convenios acordados con el consistorio. "En años anteriores hemos tenido subvenciones de nuestro ayuntamiento y diputación, pero este curso, al no realizar actividades, no contamos con ellas y esto nos dificulta bastante", explica el presidente.

Mientras tanto, el futuro de la Mountain Bike está lleno de cuestiones. En el día a día este deporte ha sufrido una merma, pero la frecuencia actual "es prácticamente la misma que antes de la pandemia", asegura un Carlos Ríos que no ve tan claro la época posterior. "Ya eran tiempos difíciles antes de esta pandemia para el deporte provincial y, sobre todo, el deporte base que es al que más tiempo le dedicamos en nuestro club", admite un presidente que aguarda a ver cómo se comporta el futuro. "Tenemos que esperar para saber cómo evoluciona todo e intentaremos adaptarnos a lo que tengamos en este momento, no nos queda otra", explica. Un deporte minoritario que está alzando la cabeza en una subida que se hará más dura conforme pase el tiempo.

Deportes minoritarios antes y después del Covid-19

La esgrima y el "espíritu cansado" de los deportes minoritarios

La inquietud del bádminton ante un futuro incierto

El Kodokan (judo), cuna de campeones en un tiempo complejo

La dura realidad del tenis de mesa

El rugby y el "apretarse el cinturón" en tiempos de pandemia

El hockey ante la necesidad de subsistir

El béisbol, un deporte con historia en Benamejí

El boxeo, ante un asalto decisivo

El Salesianos y su voleibol de futuro

Etiquetas
Publicado el
6 de septiembre de 2020 - 08:10 h