Continúa la marejada en la Ciudad Deportiva

Oltra dirige a sus jugadores en un entrenamiento con Florin atento. | MADERO CUBERO
Oltra y Florin mantienen su desencuentro al final de la sesión de este jueves | El técnico abronca a Markovic en una acción del entrenamiento | Stankevicius cree que “es normal” que haya roces

Más allá de los comunicados. Más allá de las comparecencias a medios. Más allá de todo eso, el vestuario piensa en lo que sucede sobre el césped. En fútbol y lejos de distracciones. El Córdoba encara una semana de gran importancia de cara al objetivo que persigue alcanzar. Porque en apenas unos días, el domingo (12:00), visita a uno de sus directísimos rivales en la lucha por el ascenso, sea por la vía directa o previo paso por el play off. Aguarda el Oviedo en el nuevo Carlos Tartiere, donde la victoria se antoja fundamental para los blanquiverdes si desean recuperar terreno perdido. En ello piensa el equipo, que después del agrio capítulo que protagonizaron Oltra y Florin en su regreso al trabajo el miércoles vivió una nueva jornada de tensión, en algunos instantes, en el entrenamiento de este jueves. En esta ocasión, el técnico abroncó duramente a Markovic en un momento determinado y continuó con su desencuentro con el delantero tras la sesión.

No ha lugar a las bromas -aunque sí espacio para algún momento más distendido-. Es lo que tiene claro José Luis Oltra, sabedor de lo que se juega su equipo en tierras asturianas. De ahí que este jueves anduviera muy encima de sus jugadores para mantener la máxima intensidad a lo largo de un entrenamiento en el que se vislumbró el nombre del sustituto de Luso, sancionado, en el duelo con el Oviedo. Las dudas para acompañar a Carlos Caballero en la medular giran en torno a dos opciones: Eddy Silvestre y Markovic. En principio, es el serbio el que, por los movimientos que se produjeron en el partidillo de la sesión de este jueves, forme dupla con el madrileño. Aunque habrá que esperar. Más si cabe después de que el serbio viviera una sonora bronca por parte del preparador califal. Tras perder un balón, el valenciano le indicó voz en alto que jugara de cara y sencillo para impedir que el rival le gane la partida. Caminó hacia él con claro enfado y llegó a tomarle del brazo. Todo quedó en un roce, que siempre es normal cuando un equipo afronta un reto importante y entrena de forma intensa.

Es lo que pretende Oltra, que la plantilla no pierda en ningún momento la tensión competitiva, y mucho menos la concentración. La sesión se desarrolló, por otro lado, sin que hubiera acercamiento, al menos de forma visible, entre el técnico y Florin. No existió diálogo a lo largo del entrenamiento y sí después de éste. Mientras el resto de jugadores retiraban las porterías del campo principal de la Ciudad Deportiva Rafael Gómez, el delantero realizaba disparos. Entonces el valenciano conversó con él. Las asperezas no quedaron limadas en una charla en la que el preparador blanquiverde y el rumano mantuvieron posturas diferenciadas. “El día que seas entrenador lo entenderás”, señaló en un momento dado el entrenador a su futbolista. De esta forma, las aguas todavía andan revueltas en el Camino de Carbonell tras lo sucedido 24 horas antes.

Mientras, desde el vestuario la visión de la situación es de normalidad, e incluso tiene su aspecto positivo. “Cada persona tiene su carácter y es normal. Estamos un grupo fenomenal, no tengo ninguna duda de eso, porque cuando entras al vestuario no hay una mirada mala, ni nadie habla mal. Florin está caliente y es siempre así, pero los roces terminan en el campo”, explicó respecto del asunto Stankevicius. El lituano pasó por sala de prensa tras el entrenamiento y aseguró que el Córdoba asume desde ya cada encuentro como el más importante. “Tenemos muchas finales por jugar, ésta no es la primera. Ya tuvimos una en el anterior partido y ahora tenemos que seguir como en ese último. En Oviedo sólo tenemos que pensar en ganar”, apuntó para lo cual consideró esencial “no recibir gol”.

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