Un muro defensivo

Córdoba CF - Panaderías Pulido

La mayoría de los éxitos en el mundo del fútbol están relacionados con la delantera y el poder marcar gol de una u otra forma. Los arietes son muy reconocidos en esta disciplina y un futbolista que te garantice 20 o 25 tantos por temporada estará cotizado en el mercado, ya sea de la categoría que sea. Aun así, la mayoría de los entrenadores optan por un esquema de juego más defensivo, sabiendo que lo importante para atacar es una zaga bien plantada. Por ello, el reconocimiento que se le da a esta línea muchas veces es injusto e incluso, en determinadas ocasiones, es más crucial defender una acción peligrosa que ir en tromba a la portería contraria. Gracias a esto y aunque lo más llamativo son los goles a favor, el Córdoba también es un equipo que mantiene su bloque defensivo mejor que la media de Segunda RFEF, siendo el plantel que menos goles encaja de todo el Grupo IV.

Todo esto no se consigue sin la colaboración de los jugadores que demuestran su potencial en la primera línea defensiva y de los porteros. En este caso, la dirección deportiva comandada por Juan Gutiérrez Juanito apostó por una total renovación del arco, incorporando a Felipe Ramos y a Carlos Marín, dos porteros contrastados en divisiones superiores y que venían a aportar seguridad y experiencia, como finalmente así ha sido. El primero partió como titular durante el primer tramo de la primera vuelta, aunque la poca constancia en cuanto a porterías a cero se refiere no era del todo bueno. Sin embargo, el paso de las jornadas le fue dando la razón al técnico Germán Crespo, ya que Ramos logró una efectividad reseñable, pero la acumulación de competiciones de manera simultánea hizo que Carlos Marín saltase a la palestra, consiguiendo no desentonar el trabajo logrado por su compañero y también ofreciendo mucha competencia en esta demarcación.

Por otro lado, la defensa es también uno de los puntos fuertes de este Córdoba, aunque en las últimas jornadas lejos de El Arcángel ha tenido un bajón de nivel debido a la acumulación de minutos en los últimos meses. El técnico Germán Crespo tiene claro un esqueleto en la zaga con Ekaitz Jiménez, José Cruz, José Alonso y José Ruiz como titulares, mientras que Ricardo Visus, Bernardo Cruz, Tala e incluso Carlos Puga -cuando retrasa su posición- son las variantes más usadas por el preparador granadino. Aun así, esta línea defensiva le ha dado muchas alegrías al Córdoba este año, de los cuales solo Bernardo continúa del primer equipo que el año pasado finalmente descendió a Segunda RFEF -cuarta categoría de este deporte a nivel nacional-.

Esta serie de buenas acciones a lo largo de la primera parte de la temporada ha hecho que el Córdoba sea el equipo que más goles anota, pero también el que menos encaja con tan solo 11 tantos en 16 partidos disputados, por delante de Villanovense (12), San Roque de Lepe (12) y AD Ceuta (13). La buena campaña que está realizando la entidad blanquiverde hasta la fecha se refleja en las estadísticas, aunque ahora se abre un frente nuevo, ya que el equipo dirigido por Germán Crespo se centrará única y exclusivamente en el tramo liguero, dejando a un lado competiciones como la Copa del Rey y Copa RFEF, por lo que el rendimiento, en teoría, debería subir y ser mejor, incluso, que lo demostrado hasta la fecha.

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