Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
Lee ya las noticias de mañana

Así es...
Eder García, físico y agilidad mental para tomar el relevo de Dani Requena

Eder García ya posa con la camiseta del Córdoba CF

Álex Jiménez

8 de julio de 2026 20:00 h

0

El Córdoba Club de Fútbol de la temporada 2026-27 ya está en marcha. Aún resta mucha tela que cortar en la confección de la plantilla pero, hasta el momento, parece que el agujero que existía en el centro del campo se ha tapiado, al menos en parte, con las llegadas de Damián Cáceres y Eder García. Dos jugadores que, pese a su juventud, recalan en El Arcángel con un denominador común: llegan desde un filial, pero han tenido minutos en Primera División y aficionados de ambas escuadras, tanto Getafe CF como Athletic Club, los veían como activos importantes de cara a esta próxima temporada en Primera División.

Ese 'aprecio' por parte de aquellos que los han podido ver a lo largo de esta última temporada es uno de los mejores avales que puede traer un futbolista: el cariño de su anterior público. Las referencias, tanto para Eder como para Damián, son excelentes. Cada uno con sus virtudes, pero habiendo demostrado, aunque sea en forma de breves píldoras, que tienen madera para afianzarse en Primera División.

Y, mientras que Damián Cáceres se centra más en una vertiente física y defensiva, el caso de Eder García es uno de esos que deslumbran nada más aparecer en el radar. El centrocampista de Errenteria destaca por un tren inferior potente, zancada larga y una capacidad para repetir esfuerzos que lo convierten en un centrocampista idóneo para la idea de presión intensa de Iván Ania. No tiene un papel sencillo, puesto que llega para cubrir el profundo hueco dejado por la marcha de Dani Requena, pero Eder García promete hacerse un nombre propio con sus características: ese físico ya mencionado, pero también esa velocidad 'extra' de jugador de superior categoría. Levanta la vista antes de que le llegue el balón, sabe lo que tiene alrededor y resuelve en uno o dos toques.

Eder García, en el duelo ante el FC Barcelona

Con balón, el matiz que marca diferencias

Y es que ese detalle -mirar antes de recibir- es el que lo separa del tópico del centrocampista que solo corre. Eder García se ofrece de forma constante entre líneas, cae al costado de la primera presión rival y ataca la espalda del defensa que salta a por él, un recurso que tiene tan automatizado que a menudo aparece liberado casi sin esfuerzo aparente. En lugar de frenar la circulación, la acelera, y buena parte de sus llegadas al área nacen precisamente de esa movilidad de segunda línea: la misma que le permitió firmar cuatro goles en el filial pese a partir desde una posición retrasada.

En la faceta sin balón, su perfil encaja con la presión alta y agresiva que reclama Iván Ania. Salta a robar con decisión, incomoda la salida rival y gana duelos por pura presencia física. Eso sí, no es un recuperador de grandes cifras. Su media ronda las seis o siete acciones defensivas por partido, lejos de los centrocampistas más destructores, porque su valor no reside en cortar, sino en sostener y hacer avanzar el juego una vez recuperado.

De Zubieta a San Mamés en apenas un curso

El camino de Eder García Altuna (Errenteria, 4 de enero de 2004) ayuda a entender su fútbol. Formado durante siete temporadas en la cantera de la Real Sociedad, fue una de las piezas del Sanse que logró el ascenso a Segunda División, donde actuaba como interior en un rombo, el rol que muchos consideran su hábitat natural. El pasado verano llegó libre al Bilbao Athletic y, lejos de acomodarse, se convirtió en el jugador de campo más utilizado del filial, con 34 partidos como titular. Esa regularidad terminó por catapultarlo al primer equipo, donde Ernesto Valverde le hizo debutar en San Mamés ante el Elche y el Barcelona, apenas un año después de estrenarse de rojiblanco.

La lectura desde el País Vasco coincide en un punto: Eder podría aportar ya en el primer equipo, pero la enorme competencia en el eje rojiblanco, con Peio Canales y Gerenabarrena de vuelta tras despuntar en la categoría de plata, convierte la cesión en la mejor salida para todas las partes. La esperanza que se repite en Lezama es la de un nuevo 'efecto Canales' o Gerenabarrena: que se foguee, sea protagonista y regrese convertido en una realidad. En clave cordobesa, en cambio, la expectativa es más inmediata, porque la sensación es que en El Arcángel será titular desde el arranque y podrá desplegar todo su fútbol. Eso sí, aún está por ver con qué competencia contará en el esquema de Iván Ania.

Con todo, el reto para Eder García es doble: llenar el hueco de un fijo como Requena y demostrar que su lectura de juego también manda un peldaño por encima de la Primera Federación. El físico, ya se ha visto, es lo único que nadie le discute.

Etiquetas
stats